Nadia, la emprendedora cipoleña que revoluciona el mundo de la lencería

Cambió los medios por la costura. Buscaba una alternativa laboral y decidió probar suerte, aunque nunca había usado una máquina de coser.

Ella se atrevió a soñar y, sobre todo, a actuar. Nadia Luciani es cipoleña, tiene 33 años y es dueña de su propio emprendimiento, Moon Love Underwear, en el que se dedica a confeccionar diseños exclusivos de lencería y pijamas. Carismática, risueña y sincera, la joven aventurera refleja al máximo su personalidad en cada una de sus prendas y se asegura de que todas cumplan con las exigencias de comodidad y calidad de sus clientas.

Cuando tenía 18 años, Nadia se fue a Buenos Aires a estudiar Comunicación Audiovisual en la Universidad de Palermo y allí también inició su carrera laboral en canales como Encuentro y Paka Paka. En octubre de 2014 se casó con su compañero de vida, Federico, y en diciembre volvieron a Cipolletti. Sin embargo, la búsqueda de trabajo en la región resultó sumamente complicada.

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En ese momento empezó a revender lencería en ferias de la localidad, y como la gente solía preguntarle si las hacía con sus propias manos, tomó la decisión de usar -por primera vez en su vida- una máquina de coser. En paralelo, también se anotó en cursos de costura y lencería para incrementar sus conocimientos y así ponerlos en práctica. Las primeras prendas que hizo fueron bombachas, aunque reconoce que al principio, con un poco de pudor, no se animaba a venderlas.

Nadia Moon Love Underwear

“Recién en el 2017 empecé a vender mis cosas. Fue medio raro, ni lo pensé. Ese día había hecho unas bombachas que quedaron lindas y las puse en el showroom junto con las que revendía de otras marcas conocidas. Entraron unas chicas, miraron las de marca, pero se llevaron las mías. Fue una sorpresa. Ahí me animé por más y empecé a hacer corpiños, pijamas y ahora, bodies. Cuando revendía tenía una marca, pero cuando arranqué con mis cosas la cambié a Moon Love Underwear”, comentó la joven al hablar de sus comienzos.

En cuanto a su inspiración a la hora de confeccionar, Nadia aseguró que es muy espontánea y, si bien siempre intenta que las telas y los diseños sean cohesivos, todo depende de cómo fluyan sus emociones en el momento. No obstante, su premisa es que todas sus prendas deben ser cómodas, de buena calidad y pensadas siempre para satisfacer las necesidades de sus clientas. Por esta razón, antes de poner en exhibición un producto, lo prueba ella misma.

Al respecto, explicó que cuando va a comprar telas no lleva una idea fija de lo que quiere, sino que elige las telas que más le gusten y tengan sentido con sus colecciones. “Es difícil contenerse, si fuera por mí me traigo todo. Pero la realidad es que no me inspiro en algo en particular, sino que voy viendo las tendencias y trato de innovar todo el tiempo”, agregó.

Nadia Moon Love Underwear

Otra de las particularidades que definen al emprendimiento son los talles. Es que las prendas están hechas con telas elastizadas y las medidas tienden a ser un poco más amplias, para garantizar la comodidad de quien las use. Los talles de los corpiños van del 90 al 100, aunque a veces terminan siendo un 105, y el de los pijamas es único, pero su creadora asegura que se ajustan tanto a un tamaño pequeño como a uno grande.

En la actualidad, Nadia y su amiga Carolina Gómez también están a cargo de Espacio Blendy, un local al público ubicado en calle Italia al 125, donde solo se venden productos de emprendedoras y emprendedores de la región.

Allí se puede encontrar, además de la lencería de Moon Love Underwear, los productos de Travelista, Odina, Mutisia, Estilo Sur, Rororo Ropa Infantil, Vero Marcos, Mil Grullas, By Sara, Nazareno, entre otros.

Nadia Moon Love Underwear

Los desafíos de ser una emprendedora

Al iniciarse como emprendedora, Nadia se enfrentó a un sinfín de desafíos, pero en el camino encontró la manera de superarse. Para ella, ser su propia jefa significó descubrir un mundo repleto de satisfacciones y trabajo arduo. Es que no solo se trata de confeccionar una prenda y venderla, sino también de manejar las finanzas, las redes sociales e ingeniárselas para nunca perder compradoras.

“Lo bueno es que manejás tus tiempos, pero la realidad es que estás las 24 horas trabajando. Quizás el domingo el tiempo está feo, tenés tu taller a mano y te ponés a terminar una prenda o subís algo a las redes, porque hay que generar un buen contenido. Es un mundo de fantasías, que está buenísimo, pero que consume todo tu tiempo. Mi marido se ríe porque dice que siempre tengo algo para hacer”, reconoció la cipoleña.

A su vez, remarcó que se debe manejar el estrés. “Cuando no ingresa plata o te agarran bajones tenés que tomarte un día para hacer catarsis, después tenés que arrancar y seguir para adelante”, reflexionó.

Como si fuera poco, también se encarga de administrar Espacio Blendy junto a su amiga Carolina, por lo que la mayor parte de su tiempo se encuentra ocupada, aunque su prioridad más grande es estar con su familia, esposo y sus dos perritos, que son como sus hijos.

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