Tarde picante en La Visera: agresiones, expulsiones y polémicas en la victoria de Cipo
El Capataz derrotó a Alvarado en una jornada multitudinaria en el mítico estadio de la calle O'higgins.
La fiesta que se vivió en La Visera de Cemento tuvo su costado más áspero. En una semifinal que se jugó con clima de final, Cipo le ganó 1-0 a Alvarado de Mar del Plata, pero el resultado quedó acompañado por una sucesión de incidentes, expulsiones y decisiones arbitrales que elevaron la temperatura durante buena parte de la tarde.
El árbitro Fernando Rekers tuvo mucho trabajo en un encuentro en el que las protestas y los roces fueron ganando protagonismo. La tensión se hizo evidente desde el primer tiempo y terminó convirtiendo cada pelota dividida en una disputa que, por momentos, estuvo al límite.
Te puede interesar...
Dos expulsiones que marcaron el partido
La primera gran polémica llegó cuando el reloj marcaba alrededor de la media hora de la etapa inicial. En un tiro de esquina, Federico Acevedo, delantero de Cipo, y Facundo Centurión, defensor de Alvarado, protagonizaron un cruce físico que terminó con ambos futbolistas en el suelo.
Rekers interrumpió las acciones y, después de evaluar lo ocurrido, decidió expulsar a los dos jugadores. La determinación dejó a ambos equipos con diez hombres y modificó el escenario de un partido que hasta ese momento tenía al conjunto rionegrino como protagonista.
La situación no terminó con las tarjetas rojas. Mientras Centurión era retirado en camilla, se produjo un nuevo foco de tensión en las inmediaciones del campo de juego. Hubo cruces entre integrantes de la delegación visitante, personal policial y trabajadores que participaban del operativo, en una escena que demoró la reanudación del encuentro.
Otro que vio la roja fue Pablo Martel, entrenador de Alvarado, acostumbrado a este tipo de cosas.
De estos conflictos sabe mucho, como lo demostró en su bochornoso paso por Sarmiento de La Banda.
El parate enfrió por unos minutos el ritmo futbolístico, aunque no hizo desaparecer el nerviosismo. Cada decisión del árbitro empezó a ser seguida de cerca por los dos bancos y los futbolistas, conscientes de que una nueva sanción podía resultar determinante en una serie de semejante importancia.
Manchafico zafó de la expulsión
En el complemento, con el partido todavía abierto, Víctor Manchafico quedó en el centro de otra acción que generó discusiones. El defensor de Cipolletti cortó una corrida de un rival que se escapaba con posibilidades de quedar mano a mano y recibió la tarjeta amarilla de Rekers.
Desde el lado de Alvarado hubo reclamos por la sanción y por considerar que la infracción podía merecer una pena mayor. La jugada quedó entre los focos de discusión de una tarde en la que los marplatenses entendieron que algunas decisiones del juez no los favorecieron.
Sin embargo, Rekers mantuvo su criterio y no modificó la resolución. La acción sumó tensión a un trámite que ya venía cargado y volvió a poner bajo la lupa el manejo disciplinario del encuentro.
Otra roja y el desahogo albinegro
Cuando el partido ingresaba en su tramo decisivo, la lista de expulsados sumó un nuevo nombre. Germán Sosa, futbolista de Alvarado, agredió con saña a Cristian González cuando este estaba en el suelo. El árbitro advirtió la acción y le mostró la tarjeta roja al jugador visitante.
Con Cipolletti en ventaja numérica, el equipo de Fabián Enríquez encontró más espacios para insistir en ataque. El Albinegro ya había generado varias situaciones claras y se topó repetidamente con Emanuel Bilbao, una de las grandes figuras de la tarde por sus intervenciones.
La diferencia llegó a los 41 minutos del segundo tiempo. Brandon Obregón recuperó una pelota en campo rival y lanzó un centro preciso que encontró a Cristian González. El defensor conectó un cabezazo impecable y desató el festejo de las tribunas.
El gol fue el premio para un Cipo que había buscado con mayor insistencia y que necesitaba ganar en casa para viajar a Mar del Plata con posibilidades concretas de alcanzar la final.
La victoria por 1-0 dejó al Albinegro con una ventaja importante, aunque la serie sigue abierta porque Alvarado definirá como local y cuenta con ventaja deportiva. En La Visera quedó, además, el recuerdo de una semifinal intensa, con momentos de buen fútbol, intervenciones decisivas de los arqueros y una cuota de tensión que obligó a Rekers a intervenir una y otra vez.
Cipo se quedó con el resultado que buscaba. Pero en una tarde de dientes apretados, las expulsiones, los reclamos y las polémicas también tuvieron su lugar.
Leé más
Por una cabeza, Cipo ganó y viajará a Mar del Plata con ventaja sobre Alvarado
Se espera una Visera explotada de gente: Cipo recibe a Alvarado en la ida de semifinales
Tras el accidente, Cipo realizará una inspección integral de La Visera
Noticias relacionadas
Lo más leído












