El sacerdote Antonio Félix Fernández, párroco en distintas ciudades rionegrinas
Fue cura y docente en Viedma, Roca, Chimpay, Coronel Belisle y Chelforó. También desarrolló su tarea religiosa en Neuquén.
Las historias pioneras que se asentaron en el valle de Río Negro y Neuquén son tan ricas que vamos publicando por partes para no opacar la labor de cada uno de ellos. En este caso homenajearemos al sacerdote Antonio Félix Fernández a través del testimonio de su sobrina nieta.
En la historia cristiana del Alto Valle de Río Negro y Neuquén encontramos distintos sacerdotes que cumplieron una valiosa misión evangelizadora. Ya escribimos sobre el Padre José María Brentana cuya prolífica tarea es testigo en las iglesias que erigiera.
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El padre Antonio Fernández es otro claro ejemplo de sacerdocio ejercido en estas tierras. Era hijo de don Genaro Fernández Rodríguez nacido en el pueblo de Jubiles, provincia de Granada, tierra andaluza, en 1863.
Don Genaro trabajó y estudió en distintos lugares, se trasladó al Peñón de Gibraltar, allí se desempeñó en una oficina inglesa de viajes. En ese lugar conoció al general argentino Enrique Godoy que se encontraba realizando viaje de estudio relacionado al orden militar y éste le dio una tarjeta por si llegara a ir a la Argentina, para que lo visitara. Es así que en 1885 se trasladó a nuestro país en barco.
Allí instaló un negocio “montepío”, compra-venta de artículos diversos, una modesta fabricación de elásticos para camas. En 1895 conoció a Antonia Prieto, española de Cádiz y se casaron; gran descendencia tuvo.
Los hermanos mayores Fernández, concurrieron al Colegio San Miguel, del viejo pueblo de Roca, para cursar el ciclo primario escolar. Antonio se destacaba por el estudio. En visita de Inspección el Padre Pedemonte concurrió a hablar con los padres de Antonio sobre la decisión de ser sacerdote.
En 1912 ingresó en el Colegio de Fortín Mercedes hasta 1913 en que fue trasladado al colegio de Bernal. Luego cursó los estudios de Noviciado y vestición o toma de hábito; luego el Magisterio salesiano. En 1918 fue a la escuela Normal de Viedma; luego a Fortín Mercedes hasta 1920; en el Colegio de Viedma, se integró al Club Sol de Mayo. Ejerció el Magisterio religioso en el Colegio Don Bosco de Bahía Blanca. En 1926 y 1927 viajó a Turín en donde completó el estudio teológico para ordenarse, allí lo cursó con el P. Raúl Entraigas prestigioso escritor rionegrino.
El 10 de julio de 1927 cumplió la ordenación sacerdotal. Regresó de Italia en 1927 y comenzó a desempeñarse como sacerdote en la Patagonia.
Prolífica labor sacerdotal: Cura párroco de Viedma en donde organizó los actos para recibir al Primer Obispo Diocesano de Río Negro, Monseñor Nicolás Esandy. En 1934 fue nombrado director del Colegio San Francisco de Sales de Viedma; organizó el Batallón de exploradores de Don Bosco.; luego fue trasladado a Rawson, capital de Chubut, como director del Colegio Salesiano; fue designado Vicario Foráneo, fue también párroco. En 1946 dirigió la Parroquia de Trelew y la dirección del Colegio Salesiano.
En 1952 fue nombrado Vicario Foráneo de la Provincia del Neuquén (en ese momento territorio nacional) y a la vez párroco de la ciudad. En esa década se gesta la idea de levantar un nuevo templo Parroquial en la capital y forma parte de la organización de las comisiones de trabajo. Las obras serán terminadas por su sucesor Juan Gregui y en 1960 fue creada la Diócesis de Neuquén, con su primer Obispo don Monseñor Jaime de Nevares.
En 1960 le cupo, en su ciudad natal, ejercer su apostolado apostólico, allí se puso en marcha la nueva iglesia parroquial: su familia donó la puerta de entrada de la Iglesia. Creó la Legión de María compuesta por destacadas Damas de la colectividad religiosa de General Roca.
Posteriormente volvió a Viedma y con su dinámica presencia volvió a organizar la vida comunitaria. Irá a Chimpay, a Coronel Belisle y Chelforó con la tarea de promocionar los principios evangélicos. Hizo erigir el Monumento a Ceferino Namuncurá.
Su residencia será Chimpay –cuna de Ceferino- lugar en el que hizo terminar la Capilla, preparó la casa parroquial. Su dinámica labor fue prolífica y estando en Chimpay sufrió un primer ataque de presión; luego otro y quedó al cuidado de su hermana Elena Marta, pero le fue imposible reintegrarse a su misión. Fue trasladado al Colegio Salesiano Don Bosco y falleció el 4 de abril de 1987 a los 86 años. Velado su cuerpo en Gral. Roca, reside en el Panteón familiar.
Numerosas pruebas de afecto por su fallecimiento.
1977 Bodas de Oro sacerdotales del Pbro. Antonio Félix Fernández. Ordenado en Turín, Italia, el 10 de julio de 1927.
Subiré al altar del Señor
“Cantando mi alegría, para entonar/El salmo de mi terna gratitud en compañía de mis/ superiores, de mis hermanos en/ Religión y en el sacerdocio, de mis familiares feligreses, colaboradores, exalumnos/y amigos. A todos tendré presente y para/ todos imploraré del cielo los mayores carismas/ y las más selectas bendiciones mientras/los estrecho con un afectuoso abrazo”.
Los rionegrinos y neuquinos quizás recuerden la particular pronunciación que el Padre Fernández usara en sus homilías. Hombre de profundas convicciones religiosas enaltece la labor iniciada por su padre y concretada por cada uno de sus hermanos. Hoy lo homenajeamos.
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