La escapadita soñada de abuela y nieta por el Alto Valle en Motorhome
En primera persona. La nona comparte detalles de una vivencia única. De Neuquén a Fernández Oro, pasando por Cipolletti: "Días inolvidables, ahora quiero...".
Piola, cómplice y encima aventurera. Claudia es “todo lo que está bien” como abuela y vaya si la disfrutan al máximo sus nietos, que mantienen una hermosa relación con ella y con su esposo Fabián.
Ahora, la que tuvo el honor de compartir una escapadita inolvidable en Motorhome con la docente jubilada sin salir del Alto Valle fue Ema -de 9 años-, en una experiencia que ambas recordarán por siempre. “En realidad el privilegio fue mío”, dirá la amable y audaz mujer de 59 años.
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Fueron apenas tres días pero intensos, repletos de momentos únicos y anécdotas, jornadas al aire libre que aprovecharon a más no poder para fortalecer ese vínculo e idilio. “Salimos el martes de Plottier y nos instalamos en Oro, anduvimos entre otros lugares en un hermoso predio, la pasamos genial”, cuenta la abu, que aceptó compartir con LM Cipolletti los pormenores de unas minivacaciones muy especiales.
La pequeña, al igual que su hermano León -5- y sus primitos Bautista -12- y Santino -5- están acostumbrados a la salidita diaria con los “nonos”, pero esta vez el paseíto fue más extenso en horas y kilómetros. Y ganaron las dos con la decisión y elección.
“El ritual nuestro es ir a buscar a los chicos a sus casas, los llevamos al balneario de Plottier, jugamos a la pelota, comemos, dormimos la siesta, luego pasamos por la heladería y finalmente los dejamos de vuelta en sus hogares. A veces voy sola con ellos si mi marido trabaja -en la Cooperativa de Agua de Plottier- y de lo contrario juntos”, explica esa tradición familiar.
“Ema es la única nieta mujer y le encanta estar con nosotros y viajar con su primo Bautista y los abuelos. Es de Lorena, una de nuestras hijas -la otra es Malen-. En este caso los dos hombres no se podían sumar y dijimos nos vamos por primera vez solas. Anduvimos acá cerca, en un lugar hermoso que nos pasaron el dato, la verdad volvimos maravilladas”, destaca en su contacto con LMC mientras pone la ropa a lavar y comparte fotos de la travesía con su círculo íntimo.
Había que verlas haciendo piruetas en el agua, tomando mates, jugando al dominó, charlando de los proyectos para el 2025, mirando las estrellas, confiándose secretos, planeando futuros viajes, reírse a mas no poder…
“Ema es una diosa como compañera, le encanta cocinar, sabe mantener el orden. Es que las reglas son claras: lo que una saca lo devuelve a su lugar. De lo contrario, en un ratito, se desordena todo en un espacio tan pequeño. Estuvimos las 24 horas de cada día juntas, también jugamos a las cartas, charlamos de su actividad que es una patinadora de lujo pero me sorprendió al confesarme que este año no iba a patinar, me dijo que se iba a dedicar a las telas. Trate de convencerla pero hay que respetar su decisión”, reflexiona.
“La convivencia fue muy buena. Nos acostábamos tarde, después de la cena charlábamos, jugábamos a hacer dibujos con el celu, a descansar luego para aprovechar el día siguiente, almorzar temprano e irnos toda la tarde a la pileta. Eramos las primeras en entrar al agua y las últimas en irnos”, comenta sin contener la risa.
Pese a su corta edad, Ema deleitó a su abuela con sus habilidades en la cocina. “Le encantan los huevos revueltos mezclados con palta, era la encargada de hacer la comida… También arroz con atún, mayonesa y huevo duro, de todo cocina esta chiquita linda a la que tanto quiero”, resalta Claudia con orgullo.
Tan entusiasmada volvió de la aventura rionegrina que revela: “Ya estoy pensando en armar la otra experiencia con Bautista y poder compartir con él un par de días. Los más chiquitos también reclaman y ya llegará su turno”.
Se vienen nuevas escapaditas en el Motorhome
Es que como dice Fabián (“le quedan 4 años para jubilarse y lo estoy esperando”), “vos siempre estás pensando en un nuevo viaje, en lugares nuevos para conocer”. Sus yernos Emilio y Angel y su mamá Emilia también son parte del viajecito familiar que juntos realizan una vez por año. El próximo destino, anticipa, “es Puerto Madryn a ver a las ballenas”.
“Hemos viajado en avión, en auto, en camioneta, menos en tren esa es la única cuenta pendiente. Hace 4 años empezamos a incursionar en Motorhome y nos atrapó para siempre. Nos gusta el ambiente que se crea, la gente, las experiencias de vida y cómo podemos juntarnos luego, reírnos, charlar y compartir estas anédoctas”, culmina Claudia, la abu ideal, tras una vivencia “Ema-cionante”.
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