Con los tapones de punta: el capitán y la figura de Oro abrieron un negocio deportivo
Marcos y Joaquín -ambos 22 años-, además de jugar en Primera estudian y entrenan a los más chiquitos del club. Conocé su historia y audaz iniciativa comercial.
Uno es marcador central y el otro volante aguerrido. Van con los tapones de punta de ser necesario para defender dentro del campo al querido Trueno Verde. Y desde hace una semana, los cracks de Fernández Oro también se lucen con los botines fuera de la cancha, ya que abrieron un local de venta de ese calzado futbolero y otros artículos deportivos en un punto clave de la vecina ciudad.
Marcos Dehais y Joaquín Menochio, el capitán y otro de los baluartes en la gran campaña reciente en la Liga Confluencia -Primera División-, se acaban de lanzar al mundo comercial con un audaz emprendimiento.
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Ambos tienen 22 años y se conocieron en 2022 (¿habrá que jugarle en la quiniela?). Lo “Loco”, justamente, es lo rápido que se hicieron amigos y cómo encaran juntos los nuevos desafíos futbolísticos y de la vida misma.
De 10 a 13 y de 16 a 20 se los encuentra en Oro Botines, ubicado en el local 5 de la coqueta galería de Irigoyen 310, frente a las canchas de Sicolo y a pocas cuadras del mismísimo predio del club al que representan con altura cada fin de semana.
De allí se van a entrenar y “agradecemos a los compañeros y el cuerpo técnico que si llegamos con lo justo no nos dicen nada ni nos miran feo, solo alientan nuestro proyecto”, celebran el aguante.
Pero a la vez son los profes de la escuelita de la popular entidad por lo que martes y jueves “cerramos una hora, de 18 a 19 porque le enseñamos a los chicos de 8 y 9 años”. Amor por la pelota y mucha garra y esfuerzo.
Como si fuera poco y más allá de la fuerte apuesta por el negocio, ambos estudian y tienen pinta de ser sumamente responsables también con sus carreras.
Los pibes de Oro hacen buena letra
“Yo sigo Educación Física en la UFLO, estoy en tercer año”, apunta Marcos. “En mi caso elegí Hidrocarburo y Geociencia, llevo dos años en la Siglo XXI”, dice Joaquín, el encargado de los mates en la soleada y calma mañana del martes.
No es casual su elección ya que proviene de Rincón de los Sauces, una zona muy petrolera. De hecho su papá trabaja en el rubro.
Allá, en la ciudad neuquina, quedó su familia, que “es muy futbolera y vienen a verme todos los partidos de local, viajan tantos mis padres como mi hermana”.
Marcos los tiene cerca pero también destaca el incondicional apoyo de su entorno. “Es que esto fue impulsado por las dos familias, nos dieron ese empujoncito que necesitábamos. Mi papá es veterinario y mi mamá trabaja en la Farmacia Sánchez (ahora comercio vecino), donde yo también laburé un tiempito en el depósito primero y luego en atención al público con Seba -dueño- y toda esa gente linda”, señala este orense “de toda la vida”.
Los dos vendían por separado en redes sociales. Antideslizantes Joaco, ropa en general Marcos. Menochio propuso la idea, la ambiciosa iniciativa que hoy es una realidad, y Dehais aceptó.
“Qué mejor que estamos en el rubro, que conocemos al ambiente del fútbol y deportivo… Y encima se presentó lo del local que está en un lugar estratégico. Así que vamos de a poco, aunque eso sí, sin mezclar la amistad con el trabajo”, aclara Joaquín detrás del mostrador.
Tiene la casaca del Trueno Verde puesta para la foto, al igual que su compañero que un tanto más friolento aún no se quita la campera gris de una conocida marca.
De a poco van entrando en calor y en confianza con el público. “Nos costó un poco soltarnos en la atención, por ahí cuando se va el cliente nos sugerimos formas, estrategias de venta, pero cada vez mejor en ese aspecto también”, expresan sobre el nuevo rol de vendedores.
Sorprendidos gratamente por la amplia y variada concurrencia de los primeros días tras la inauguración, reconocen que la mayoría de chicos “quieren los botines de Messi o Mbappé”, cuyo valor oscila entre los 110 y 115 mil pesos.
Trabajan primeras marcas como Nike, Adidas, Puma y no solo se limitan a los botines. “Además tenemos zapatillas, antideslizantes, pantorrillas, soquetes etc”, especifican y revisan el inventario.
Arrancan desde abajo, con humildad pero ilusionados con crecer. “Estaría bueno que esto se agrande, poder expandirnos, ser algún día como esas casas de deportes gigantes que hay en la zona”, sueñan en voz alta.
La de los jugadores de fútbol de la región es una vida en la que la pasión se combina con el sacrificio. “Muchos chicos del equipo laburan de albañíles, en empresas de agua, en los pozos de petróleo. Es re sacrificado porque luego se entrena de noche, pero no solo en Oro, así pasa en todos los clubes”, reflexiona Marcos a la vez que acomoda la vidriera.
Chicanas futboleras y buena onda
Hay chicanas futboleras en medio de la charla. Es que Marcos es de Boca y Joaquín de River. “El es medio patadura”, lo gasta Menochio a Dehais. “Yo la revoleo para los delanteros -risas-. Y la verdad que no le puedo decir mucho, tengo 3 goles y 2 fueron asistencias de él”, reconoce el pibe del pago, el gran capitán.
La esperanza de dar el salto a un “equipo del Federal A siempre está, aunque en Oro estamos felices, esta hinchada te acompaña como pocas”, coinciden con los objetivos deportivos y el reconocimiento a la banda del Trueno Verde.
Mientras tanto, Marcos y Joaco se la juegan con un negocio deportivo. Se merecen el “botín de Oro”, chicos, por este golazo. ¡Exitos!
Datos del local
-Irigoyen 310 local 5, General Fernández Oro.
-Atendido por sus dueños, se aceptan todos los medios de pago.
-En Instagram: @botines.oro
Por celu: 2995718859 y 2995511204.
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