El clima en Cipolletti

icon
Temp
41% Hum
LMCipolletti justicia

Antes de recibirse, una rionegrina le pidió a la Justicia cambiar su apellido

Una joven próxima a graduarse como Licenciada en Enfermería, acudió a la Justicia para solicitar quitarse el apellido paterno y solo quedarse con el de la madre. ¿Cuál fue el motivo?

En pocos meses, una joven recibirá su título de Licenciada en Enfermería. Antes de iniciar esa nueva etapa profesional, decidió dar un paso que consideraba pendiente desde su infancia: dejar de llevar el apellido de su padre y conservar únicamente el de su mamá.

Esa es la identidad con la que siempre se sintió representada y la que ahora quiere que figure en su diploma universitario, como cierre simbólico de un proceso personal que construyó durante toda su vida junto a su familia materna.

Te puede interesar...

La joven contó que nunca convivió con su padre y que el vínculo fue esporádico durante su niñez. Hace unos 15 años perdió todo contacto con él, y fue su madre quien asumió en soledad la crianza, sin acompañamiento ni presencia paterna en ningún momento del proceso.

También sostuvo que desde niña deseaba suprimir el apellido paterno, pero que debió esperar a alcanzar la mayoría de edad para poder iniciar el trámite correspondiente ante la Justicia y así formalizar un reclamo que consideraba postergado.

Luis Beltran.jpg

La resolución judicial en Luis Beltrán

Así, recurrió al Poder Judicial y promovió una acción de supresión de apellido. El fuero de Familia de Luis Beltrán hizo lugar al pedido y ordenó rectificar su partida de nacimiento y el acta de reconocimiento para eliminar el apellido paterno.

La resolución aclaró que la decisión no modifica el vínculo de filiación ni los derechos y obligaciones que derivan de esa relación legal, es decir, que el cambio es exclusivamente nominal y no altera el parentesco reconocido entre padre e hija.

Durante el proceso, las testigos coincidieron en que el padre nunca convivió con la joven, que no participó de su crianza ni cumplió con la prestación alimentaria en ningún momento de su desarrollo. También señalaron que siempre se identificó con el apellido materno.

Las declaraciones remarcaron además que la joven esperaba cumplir la mayoría de edad específicamente para solicitar el cambio, lo que reforzó ante el tribunal la idea de una decisión meditada, sostenida en el tiempo y no motivada por un impulso reciente o pasajero.

Fallo judicial.png

La pericia psicológica y el rol de la identidad

Una pericia psicológica concluyó que no existió una función paterna estable y que la joven construyó su sentido de pertenencia dentro de la familia materna. El informe resultó determinante para el análisis posterior que realizó la magistrada interviniente en la causa.

El informe indicó que la próxima obtención del título profesional reforzaba la necesidad de que su nombre legal coincidiera con la identidad con la que se reconoce. Además, el Ministerio Público Fiscal y el Registro Civil no formularon objeciones al pedido presentado.

Los "justos motivos" que exige la ley

La jueza consideró acreditados los justos motivos que exige el Código Civil y Comercial para autorizar un cambio de apellido, un estándar que requiere pruebas concretas y sostenidas sobre la ausencia de vínculo afectivo o de acompañamiento real por parte del progenitor.

Entendió que la solicitud respondía a una realidad personal consolidada y que la supresión del apellido permitía armonizar el nombre legal con la identidad dinámica de la joven, sin afectar intereses públicos ni derechos de terceros involucrados en la causa judicial.

Leé más

Noticias relacionadas