La Mar Grande, el tesoro que ya no es un secreto

A pocos kilómetros de Las Grutas, la visitan cada vez más veraneantes en busca de un lugar más tranquilo que las playas de la villa.

A pocos kilómetros al norte de Las Grutas, en dirección a San Antonio Oeste, la playa se extiende amplia y agreste, como una muestra del litoral patagónico típico. La bautizaron con un nombre que revela su amplitud: La Mar Grande.

Hace algunas temporadas era visitada por los lugareños y los pocos que conocían su existencia. Hoy, en cambio, su atractivo ha trascendido, y cada vez más turistas la eligen para disfrutar el sol y el mar.

Te puede interesar...

Desde siempre fue uno de los sitios preferidos para el esparcimiento y el descanso. Seducen sus arenas finas y la protección que logra con un cordón de médanos bajos, cubiertos con vegetación, que recorre la línea de la costa. Y también la calma.

No hay paradores con parlantes poderosos, ni tampoco vendedores ambulantes.

En el sector más concurrido, al que se ingresa por un camino abierto entre dunas, funciona sólo un puesto que vende comidas rápidas, bebidas frescas y artículos de kiosco.

Hacia el sur la margen marina dibuja una curva como un golfo. Son varios kilómetros que dan la sensación de libertad. Los conocedores del terreno y los audaces se introducen en vehículo para ubicarse en un punto más alejado para ganar intimidad.

En dirección contraria la playa termina no muy lejos en Punta Delgado, donde se emplazó la planta de ALPAT- Alcalis de la Patagonia.

Otra particularidad de este lugar es la diferencia entre mareas. Cuando sube es el balneario ideal sobre todo para los chicos, pues la profundidad es escasa aunque a varios metros de la orilla.

Mientas que al bajar queda una playa inmensa, más parecida a un desierto de arenas húmedas. Un tanto incómodo resultará para aquellos que anhelan el contacto con el agua, ya que se retira hasta unos 1400 metros de la playa.

Embed

Fuente:

¿Qué te pareció esta noticia?

Noticias Relacionadas

Deja tu comentario