Los elegidos de Rodrigo Buteler: sus lugares preferidos, la identidad cipoleña y la frase picante sobre el clásico de Cipo
El intendente Rodrigo Buteler recorrió las calles de Cipolletti, eligió sus rincones preferidos y se sumó al debate futbolero.
El intendente de Cipolletti, Rodrigo Buteler, en el 123° aniversario de la ciudad, protagonizó una entrevista diferente mientras recorría las calles junto a LM Cipolletti. Esta modalidad itinerante se convirtió en un sello distintivo de su gestión, trasladando el diálogo a las calles y compartiendo cada trayecto en sus redes sociales.
A lo largo de la charla, el jefe comunal eligió los lugares emblemáticos que representan el crecimiento local, reveló sus rincones gastronómicos preferidos, su pasión por Cipolletti y sometió sus gustos a un exigente ping-pong sobre Cipolletti. Además, dejó una reflexión destinada a las futuras generaciones.
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—Si viene alguien que no pisa a Cipolletti hace 20 años, ¿cuál es la primera esquina que le mostrarás para impactarlo?
—Yo creo que la opción 1, de 20 años a esta parte, es el Complejo Cultural. Transformó la ciudad, yo creo que alguien que vivió en Cipolletti hace 20 años no se imagina que tenemos el Complejo Cultural más lindo, más grande, más importante de la Patagonia. Transformó la ciudad para siempre. Es la esquina que sin duda más representa el crecimiento y el desarrollo de la ciudad.
—¿Y el rincón que recuerda la historia de Cipolletti?
—Seguramente el tren. Toda la zona donde está la estación de tren, donde está el Museo Ferroviario, los vagones históricos que los vamos a transformar en un paseo gastronómico, está el Diente de Oro cerca. Pero si hay que decir un rincón, es la Casa del Escritor que era de los ferroviarios también.
—¿Y cuál es el lugar público, el edificio o el lugar que sentís que es como el corazón de la identidad cipoleña?
—Creo que la Plaza San Martín. Es muy del cipoleño, siempre está en el radar. Un festejo es en la esquina de la plaza, vas a una feria, al banco y cruzas a la plaza. Como todas las ciudades supongo yo. Son parte de la historia.
—¿Qué es lo que crees que nos hace cipoleños y nos diferencia del resto de vecinos del Valle?
—Somos muy parecidas a las ciudades del Valle, pero una diferencia muy cipoleña es el fútbol. Lo futboleros que somos nosotros jugando el torneo Don Pedro o cuánto torneo hay de fútbol, y después de jugar los sábados, ir a la cancha a ver a Cipolletti los domingos, buscando el ascenso, llenando la cancha, las remeras negras y blancas… Y a su vez todas las escuelas comunitarias y los clubes. Creo que el 99% de las personas o de los hombres de Cipolletti juegan al fútbol y mujeres, un gran porcentaje, también.
—Mitos o historias que más te gusten de Cipolletti, o algún personaje popular.
—Todas las ciudades tienen sus personajes simpáticos que todos queremos, que todos vimos, que todos charlamos. El Chipi es uno, que caminaba y caminaba y siempre lo veías. Siempre estaba ahí; alto, flaco, divino. Así creo que es un personaje emblemático que la ciudad extraña.
—Si un turista de paso tiene dos horas para conocer Cipolletti, ¿qué lugar le decís que tiene que conocer?
—El río. Salvo que haya una buena obra de teatro justo, porque también vale la pena ver el teatro. Si no, sin duda, el río. Sea la Isla Jordán o el río Neuquén. Es uno de nuestros principales atractivos, con el mirador de la Confluencia en la margen sur que es el único lugar en el que se ve perfectamente como los dos ríos, el Limay y el Neuquén se te vienen encima con sus colores distintos y se transforman en el Negro. Eso es alucinante.
—Y si tenés que recomendarle a ese mismo turista tres lugares para comer, ¿cuáles elegís?
—Por identidad nuestra, top 1, sin duda La Bodega Gérôme Marteau, en La Falda. Es una bodega de 100 años transformada en un restaurante-museo. Es una cosa impresionante, te conecta con el Valle, con los primeros pobladores. Después, Marga, por la calidad gastronómica y porque está en Flor del Prado. Y el tercero creo que es el ACA, porque es histórico. Es un emblema.
Durante el trayecto, el jefe comunal participó de un ping-pong de elecciones rápidas sobre gustos y postales típicas de la ciudad:
—¿Plaza San Martín o Parque Rosauer?
—Parque Rosauer.
—¿Tarde en el río en la Isla Jordán o caminata por la ciclovía de la Vélez Sarsfield?
—Tarde en el río en la Isla Jordán.
—¿Fiesta Nacional de la Actividad Física o desfile del aniversario?
—Desfile. En equipo decidimos no hacer la Fiesta y sí el desfile aniversario. La Corrida es otra cosa. Si me decías La Corrida o desfile, creo que La Corrida.
—¿Atardecer mirando los puentes o una mañana fresca en alguna chacra cipoleña?
—Una fresca mañana en una chacra cipoleña, con unos mates.
—El clásico de Cipo, ¿es con Deportivo Roca o con Olimpo de Bahía Blanca?
—Con Olimpo. No quiero decir que (Roca) no existe más futbolísticamente, pero ya me sale el hincha adentro. Con Olimpo estamos en la misma categoría hace unos cuantos años. Con Roca ya se diluyó ese clásico.
—¿Complejo Cultural Cipolletti o Estadio Municipal?
—Complejo Cultural Cipolletti.
—¿Pileta municipal o chapuzón en la Isla?
—Chapuzón en la Isla, río toda la vida.
—¿Ir a ver a Cipo a La Visera un fin de semana o ir a ver a los muchachos a Don Pedro?
—A Cipo. Lo lamento por mis amigos y por La Crema que es mi equipo. Somos de mitad de tabla tranquilos en la D (de Don Pedro), pero somos buenos para el tercer tiempo.
—Pensando en las próximas generaciones, ¿qué rasgos del espíritu cipoleño no debería cambiar nunca?
—Hay un rasgo muy particular que tenemos en Cipolletti propio, de cómo nos conformamos en la ciudad que somos hoy, es que somos muy generosos. El cipoleño es muy generoso, tenemos alma de pueblo, todos nos conocemos y todos nos ayudamos. Cuando alguien tiene un problema en Cipolletti la sociedad se organiza sola y en 10 minutos esa persona tiene resuelto cualquier problema que tenía.
—Supongamos que dejás un mensaje en una cápsula de tiempo que va a estar guardada hasta los 150 años de Cipolletti. ¿Qué le dirías a los cipoleños?
—Diría que no se olviden de la historia. Estamos trabajando para poner en valor el Fortín Primera División, la Casa del Doctor Salto, la Casa Peuser… Cosas emblemáticas de nuestra historia que se fueron perdiendo. Entonces yo, a esa generación que va a estar, les diría que no se olviden de la historia, que no se olviden del Cipolletazo, que no se olviden de dónde venimos para poder entender el presente y no equivocarnos en el futuro.
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