LMCipolletti Ciro

Tuvo coronavirus y pasó 20 días saludando a su pequeño hijo desde la ventana

Martín fue contacto estrecho de un caso positivo y tuvo que ser aislado. Algunas semanas después dio positivo al hisopado y permaneció encerrado en la casa de su madre, ubicada en el mismo terreno que su esposa e hijo. El viernes le dieron el alta y fueron protagonistas de un emotivo reencuentro.

Por Katia Giacinti - giacintik@lmneuquen.com.ar

Martín, un joven cipoleño que dio positivo al test de coronavirus, permaneció 20 días aislado de su familia y sólo pudo saludar a su pequeño hijo de un año y seis meses, Ciro, a través de una ventana cerrada, sin tener la posibilidad de abrazarlo ni jugar con él. Finalmente, el viernes 12 de junio recibió la doble negativización del hisopado y regresó a su hogar para protagonizar uno de los reencuentros más emotivos de la cuarentena.

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Melody, su esposa, contó en diálogo con LM Cipolletti que Martín fue aislado el domingo 24 de mayo por ser contacto estrecho de un caso positivo y que, desde ese momento, no volvieron a verlo. El primer hisopado que le realizaron dio negativo, lo cual trajo tranquilidad al círculo familiar y apaciguó el temor de haber contagiado a su hijo. No obstante, el personal de Salud le indicó que no podía tener contacto con nadie por dos semanas más.

"En ese momento, con mi hijo nos fuimos a lo de mi mamá, quien nos recibió sin ningún problema. Fue para no estar solos en casa y que no fuera tan cruel la situación. Pasaron dos días y Ciro estaba mal; tenía ataques de llanto, estaba muy sentimental y no había nadie que lo calmara, ya que extrañaba a su papá. Por esta razón, decidí volver a mi casa en el barrio Luis Piedrabuena, que está ubicada en el mismo terreno que la de mi suegra, en donde Martín estaba cumpliendo con la cuarentena", detalló.

Los días pasaron y Martín comenzó a notar la presencia de algunos síntomas, hasta que la peor noticia llegó: el resultado del test de Covid-19 había dado positivo. "Nos devastó, estamos juntos hace cuatro años y nunca nos habíamos separado", confesó Melody.

Sin embargo, la joven decidió reanudar la rutina que solía tener con Ciro a pesar de la tristeza y la preocupación. "Empecé a sacarlo todos los días al patio, que es el garage de la casa, porque estaba muy acostumbrado a salir a la plaza y jugar al aire libre por las tardes, antes de que empezar la cuarentena. Lo cierto es que el encierro, sumado a que su papá no estaba, lo tenía fastidioso", señaló.

Ciro y su papá Martín

En un principio, Martín no quería que su hijo lo viera en la ventaba porque pensaba que iba a estar triste y llorar por no poder entablar contacto, así que su mamá lo entretenía mientras él lo miraba por un agujerito que se hacía cuando corría un poco las cortinas. No obstante, un día Ciro se dio cuenta de que su papá estaba del otro lado del vidrio y todo se iluminó para él.

"Lo vio por ese agujerito y sonrió. Ahí fue cuando Martín se acercó a la ventana y se reencontraron visualmente. Los dos estaban felices, se notaba en sus caritas. Desde entonces, todos los días teníamos que bajar a ver la ventana por la cual aparecía su papá. Ciro es muy bailarín y fanático de Boca, como su papá, y desde que aprendió a pararse es que baila con cada canción de la hinchada. Busca alguna que otra camiseta y empieza a revolearla. Por eso, le ponía música de su celular y la acercaba bien al vidrio para que la escuchara. Los dos bailaban; él adentro de la casa y Ciro, afuera", relató Melody, emocionada.

Además de bailar y cantar, también aprovecharon las circunstancias para jugar a las escondidas, aunque en algunas oportunidades el pequeño -sin poder comprender por qué no podía estar con su papá- salía en busca de cualquier llave para colocar en la cerradura de la casa, en un intento por volver a abrazarlo. "Me venía a buscar a mí que me sentaba a unos metros para observarlo para que le abriera la puerta", agregó.

Con el correr de los días, Martín finalmente recibió el primer hisopado negativo, aunque aún faltaba el segundo para que pudieran regresar con su familia.

Ciro y su familia

"El día del alta justo hubo reuniones importantes para la gente de Salud y nos complicó un poco todo porque no recibíamos los resultados, hasta que cerca de las 21 del viernes lo llamaron y le dijeron que era negativo y que podía volver a su vida normal. Sin pensarlo, subió y tocó la puerta de casa. Le decía 'Ciro, mirá por la puerta" y él se enloquecía. Cuando la abrí, corrió a abrazarnos a los dos", contó.

Al respecto del reencuentro, Melody indicó que Ciro estaba un poco confundido porque su papá se había dejado crecer la barba y nunca lo había visto así. "Dijo que no iba a afeitarse hasta estar nuevamente con su hijo, algo que también hizo el padre de Martín. Ciro, mientras estaba a upa, lo miraba y no dejaba de tocarle la barba, sabía que debajo estaba su papá. Sabemos que por la pandemia hay que evitar los abrazos, pero tantos días separados nos tenía mal, así que no lo dudamos", detalló.

Finalmente, la joven remarcó que durante el tiempo que estuvieron separados realizaron alrededor de diez videollamadas por día porque su esposo no quería perderse nada de lo que hiciera su hijo. "Fue como que Ciro creció de golpe, aprendió a subirse a la silla y de la silla, a la mesa. Hoy, esta situación nos unió más que nunca y vemos la vida de manera diferente", concluyó.

El domingo (14/6) Melody cumplió 24 años y, afortunadamente, pudo festejarlo junto a su esposo y su pequeño hijo.

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