Ley de Glaciares: cómo fue el voto de los senadores rionegrinos
La Cámara Alta aprobó cambios a la Ley de Glaciares por 40 a 31. Hubo fuerte cruce entre senadores de la provincia y el proyecto pasó a Diputados.
Después de cuatro horas de debate, el Senado de la Nación dio media sanción a la modificación en general de la Ley de Glaciares (26.639). El resultado fue: 40 votos a favor, 31 en contra y 1 abstención. Con ese aval, el texto pasó a la Cámara de Diputados, donde será analizado durante el período ordinario.
La votación mostró una mayoría armada por La Libertad Avanza con respaldo de aliados y sectores de distintas bancadas. Según el detalle,, el oficialismo contó con el acompañamiento de radicales, del PRO, bloques provinciales y también de integrantes del peronismo que responden a provincias con perfil minero.
Te puede interesar...
En el tramo final del debate, la sesión fue seguida desde uno de los palcos por Karina Milei, que asistió junto al presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem, y el ministro del Interior, Diego Santilli.
Cómo quedó el tablero: 40 a favor, 31 en contra y una abstención
Los 40 votos afirmativos correspondieron a La Libertad Avanza (21); los radicales Flavio Fama, Eduardo Galaretto, Mariana Juri, Carolina Losada, Silvia Schneider, Rodolfo Suárez, Mercedes Valenzuela y Eduardo Vischi; Martín Göerling del PRO; los misioneros Carlos Arce y Sonia Rojas Decut, del Frente Renovador de la Concordia; la salteña Flavia Royón; la tucumana Beatriz Avila; Carlos “Camau” Espínola de Provincias Unidas; y los tres integrantes de Convicción Federal. Además, la catamarqueña Lucía Corpacci y el sanjuanino Sergio Uñac también votaron a favor, luego de que el bloque peronista diera libertad de acción.
Por la negativa, votaron 23 del interbloque Popular; los radicales Maximiliano Abad y Daniel Kroneberger; Andrea Cristina y Victoria Huala, del PRO; la chubutense Edith Terenzi; la cordobesa Alejandra Vigo, de Provincias Unidas; y José María Carambia y Natalia Gadano, de Movere por Santa Cruz.
La abstención fue anunciada antes de la votación por la neuquina Julieta Corroza, tanto en general como en particular.
Según lo informado, el resultado de la votación en general se repitió en las siete votaciones en particular. Ese tramo del debate estuvo atravesado por un reclamo del principal interbloque opositor, que cuestionó el procedimiento y exigió la lectura del dictamen con cambios, al señalar que se conoció poco antes del cierre de los discursos.
La sesión también dejó expuesta la diferencia de postura entre los senadores rionegrinos, con intervenciones que sintetizaron los dos enfoques que dominaron el debate: el desarrollo productivo y el federalismo, versus la defensa de la norma como “presupuesto mínimo” ambiental y el rechazo a cualquier cambio que habilite actividades extractivas.
Enzo Fullone (LLA): “Protección ambiental no es sinónimo de parálisis”
El senador Enzo Fullone anunció su acompañamiento al proyecto y pidió imaginar “una Argentina donde la protección ambiental no sea sinónimo de parálisis, sino de reglas claras”. En su exposición, defendió que las provincias son las que mejor conocen su territorio, “sus cuencas, sus recursos naturales y su clima”, y sostuvo que la modificación apunta a “transmitir el federalismo” que, según su mirada, el Gobierno viene impulsando.
Fullone remarcó que, de acuerdo a lo planteado en el debate, “el agua es efectivamente protegida” y que la reforma “no lo cambia”, sino que introduce precisiones: mencionó un “principio precautorio” y señaló que el inventario nacional “no se va a tocar salvo estudios pertinentes o que la provincia así lo decida”. También aseguró que se mantienen los impactos ambientales y las consultas sociales requeridas, con un inventario nacional como “consulta ineludible”, aunque, planteó, no puede “menoscabar atribuciones locales”.
En un tramo central, apoyó su argumento en la Constitución: citó el artículo 41 (protección ambiental) y el artículo 124 (recursos naturales de las provincias), para plantear que ambos deben “trabajarse” para llegar “al bien común”.
Luego llevó la discusión al plano económico: comparó el desarrollo minero argentino con el de Chile y planteó la necesidad de impulsar la minería como “un segundo campo”, un segundo gran ingreso por exportaciones. En esa línea, enumeró recursos como “cobre, oro, litio” y afirmó que la minería puede generar empleo y desarrollo, además de actividades asociadas como construcción y gastronomía. Cerró sosteniendo que el país necesita previsibilidad para atraer inversiones y confirmó: “mi voto hoy va a ser afirmativo”.
La intervención del libertario se hizo viral por su explicación sobre los glaciares: "Son rocas a 4000 metros congeladas que hoy no sirven para nada".
Martín Soria (PJ): “No es un proyecto técnico, es una reforma ideológica”
Para Soria, la propuesta no tiene fines ambientales: “no es un proyecto técnico, es una reforma ideológica, servil”. En ese marco, vinculó el tema con discusiones previas y con un modelo de país que busca reducir a la Argentina a la exportación de recursos naturales “en bruto”, subordinada a intereses externos.
En su intervención, también apuntó contra la idea de “aclarar” la ley vigente: “más clara que la ley 26.639, no hay nada que aclarar”, afirmó. Y advirtió que la intención sería restringir la protección a glaciares con “dimensiones considerables” o con “función hídrica verificada”, dejando fuera lo que mencionó como glaciares de escombro y zonas periglaciares, conocidos en la región como “nieves eternas”.
Soria cuestionó que se pretenda trasladar decisiones al ámbito provincial bajo el argumento del federalismo. Lo calificó como una postura “caradura” y sostuvo que habilitar a funcionarios provinciales a definir áreas permitiría negociaciones con grandes empresas. “Saqueo y depredación se llama”, expresó.
También rechazó el argumento de que la reforma traerá empleo y desarrollo. Dijo que no resolverá la crisis económica ni evitará cierres de empresas y pérdida de puestos de trabajo. Y aclaró que no está en contra de la minería en sí, pero sí de un esquema sin controles suficientes, sin cobros adecuados y sin garantizar el cuidado ambiental. Con ese posicionamiento, dejó sentada su negativa.
Ana María Marks (PJ): “Un papelito sin logo” y crítica al trámite
La senadora Ana María Marks también votó en contra y abrió su exposición con un reproche al procedimiento: señaló una “falta de respeto” por los cambios de último momento y dijo que el texto llegó en un “papelito” sin logo del Senado, lo que implicó un destrato al reglamento y al trabajo en comisiones.
Marks sostuvo que la ley vigente es “absolutamente clara” y cuestionó la idea de fragmentar la norma dejando criterios en manos de cada provincia. Advirtió que en algunos distritos, mencionó el caso de la propia región, las áreas de Ambiente y Minería se superponen, lo que, según afirmó, coloca a funcionarios “en ambos lados del mostrador”.
En un tramo enfático, planteó la relación directa entre agua, producción y futuro: “sin agua no hay vida, no hay economías regionales, no existe desarrollo”. Describió el agua como “bien natural común” y afirmó que el país debe protegerla por razones ambientales, estratégicas y geopolíticas.
También argumentó que la reforma sería regresiva en términos jurídicos: dijo que contradice el artículo 41 de la Constitución, porque los presupuestos mínimos ambientales son responsabilidad del Congreso y deben ser un “piso” de protección, no un “sótano” que habilite flexibilización. Y agregó que la iniciativa, tal como se planteó en el debate, implicaría una competencia entre provincias para flexibilizar estándares y atraer inversiones.
Marks sumó un ejemplo regional vinculado al manejo del agua: mencionó la reprivatización de las hidroeléctricas del Comahue y sostuvo que allí tampoco se fortaleció el rol provincial, para cuestionar el discurso oficial sobre el federalismo. Con esa mirada, cerró reafirmando el rechazo.
Lo que viene: Diputados tendrá la próxima palabra
Con la media sanción ya obtenida, el proyecto quedó girado a Diputados. El Senado dejó un dato político contundente: la reforma avanzó con una mayoría construida con aliados y votos transversales, pero también con una oposición que denunció cambios de última hora y alertó sobre riesgos ambientales. En Río Negro, además, la discusión se vivió con un choque directo entre dos modelos de interpretación: uno que reclama reglas claras para habilitar desarrollo productivo, y otro que sostiene que cualquier cambio puede abrir la puerta a retrocesos en la protección del agua y de las zonas de alta montaña.
Leé más
Debe más de $7 millones de cuota alimentaria y le embargaron el auto: qué pasó
Investigan un caso de grooming en el Alto Valle: hubo allanamientos y secuestro de celulares
Inicio de clases: el Gobierno afirmó que "el 98% de las escuelas está en condiciones"
Noticias relacionadas
Lo más leído
















