El clima en Cipolletti

icon
15° Temp
33% Hum
LMCipolletti Senado

Del chocolate en rama a Franuí: distinguieron en el Senado al creador de Rapanui

Diego Fenoglio recibió una distinción por su trayectoria y aporte al turismo y desarrollo de Río Negro. La historia detrás de sus marcas.

Diego Fenoglio, empresario nacido y criado en Bariloche y fundador de Rapanui, recibió una distinción en el Senado de la Nación por su trayectoria, su aporte al turismo y su contribución al desarrollo de Río Negro.

El empresario fue reconocido con la “Mención de Honor al Mérito Turístico”, una distinción que destaca a personas, emprendedores y organizaciones vinculadas con el desarrollo turístico en distintas partes del país.

Te puede interesar...

El reconocimiento fue entregado por el senador nacional Enzo Fullone, integrante de la Comisión de Turismo del Senado, en un acto realizado en el Salón Azul del Congreso y en el marco de las actividades por el Día Mundial del Turismo.

De una familia italiana al chocolate de Bariloche

La historia de Fenoglio está estrechamente relacionada con la tradición chocolatera de Bariloche.

Su padre, Aldo Fenoglio, llegó desde Italia a la Argentina en 1939 junto con su esposa, Inés Secco. Luego de pasar por distintas ciudades, la familia se instaló en Bariloche en 1948 y allí comenzó una historia que terminaría convirtiéndose en una de las marcas más reconocidas de la Patagonia.

Aldo fundó la Confitería Tronador, que con el tiempo pasó a llamarse Fenoglio. Allí desarrolló una tradición que quedó asociada para siempre con la ciudad: el chocolate artesanal y, particularmente, el tradicional chocolate en rama.

El curioso origen del chocolate en rama

Uno de los capítulos más llamativos de esta historia ocurrió durante una tarea aparentemente cotidiana.

Mientras limpiaba una mesada de mármol donde había quedado chocolate fundido, Aldo Fenoglio utilizó una espátula para retirarlo. El movimiento produjo unas láminas corrugadas que, al enfriarse, adquirieron una forma similar a las ramas de un árbol.

El resultado llamó su atención. La incorporación de aire y la particular textura del chocolate modificaban la experiencia al comerlo.

Así nació una preparación que se convertiría en uno de los símbolos de la chocolatería de Bariloche y que quedó asociada a la identidad gastronómica de la ciudad.

Diego tomó el mando con apenas 20 años

Tras la muerte de su padre, en 1970, Diego Fenoglio asumió con solo 20 años la conducción del emprendimiento familiar.

Durante más de dos décadas estuvo al frente de la empresa, hasta que en 1995 decidió tomar un nuevo camino. Un año después fundó Rapanui, con una propuesta basada en la elaboración artesanal, la innovación y la búsqueda de calidad.

La nueva marca comenzó en Bariloche y con el tiempo amplió su presencia mucho más allá de la Patagonia.

El producto que llevó a Rapanui al mundo

Otro de los grandes hitos en la trayectoria de Fenoglio fue la creación de Franuí, la combinación de frambuesas patagónicas y chocolate que terminó convirtiéndose en uno de los productos más reconocidos de la empresa.

El producto nació en Bariloche y posteriormente comenzó un proceso de expansión internacional. Actualmente, Franuí se comercializa en numerosos mercados del exterior y se convirtió en uno de los motores de la expansión de la compañía.

La historia empresarial de Fenoglio pasó así de una chocolatería familiar en Bariloche a una marca con presencia internacional, pero manteniendo el vínculo con la ciudad donde comenzó todo.

Un reconocimiento por su vínculo con Río Negro

Durante el acto en el Senado, Fullone destacó justamente ese recorrido y el vínculo de Fenoglio con Bariloche y con el desarrollo de la provincia.

El senador señaló que su trayectoria representa la posibilidad de generar empleo y crecimiento desde Río Negro, mientras se mantiene el arraigo y se proyectan productos nacidos en la Patagonia hacia otros mercados.

Además de su actividad empresarial, Fenoglio impulsa proyectos vinculados con el desarrollo de Bariloche, entre ellos una iniciativa privada para construir un megaestadio de hielo con dos pistas olímpicas, pensado como infraestructura para los deportes invernales y los atletas de la región.

Con el reconocimiento recibido en el Senado, la historia de Fenoglio suma ahora otro capítulo a un recorrido que comenzó hace décadas entre chocolate, tradición familiar y una apuesta por llevar el nombre de Bariloche mucho más allá de la Patagonia.

Leé más

Noticias relacionadas