El clima en Cipolletti

icon
18° Temp
42% Hum
LMCipolletti

La pirotecnia dejó menos heridos por quemaduras

Más allá de las molestias por el ruido, el festejo fue tranquilo.

Las luces de los fuegos artificiales suelen cruzar el cielo y maravillar a muchos en las fiestas de fin de año. Al colorido del diseño se le suma el estruendo de cada explosión que impulsa el disparo de las luces. Esta antigua, peligrosa y para muchos molesta tradición se renueva año a año y esta vez dejó dos adultos y dos menores con quemaduras en las manos por el uso de pirotecnia.

En las primeras horas del 2017 la cifra fue menor que en 2016 en relación con la atención de urgencias y en la gravedad de las heridas. En los cuatro casos, las quemaduras fueron leves y recibieron atención ambulante. También fue una madrugada menos problemática que la de Navidad, cuando hubo diez heridos y un pibe perdió un ojo por manipular un petardo.

Te puede interesar...

Para Susana Ortiz, responsable de la Guardia del hospital, esta disminución se debe a que “la gente se está portando muy bien”. Aunque la profesional no se arriesgó a confirmar, en base a estadísticas de atención, que haya un cambio de conducta definitivo en cuanto a la pirotecnia.

Sobre el cierre del año, el Concejo Deliberante volvió sobre el tema pirotecnia. El debate circuló entre la prohibición total y una estricta regulación, pero no hubo una definición de fondo. Tampoco se hizo énfasis en las cuestiones de salud, como la de personas con discapacidad o adultos mayores, sectores vulnerables frente al estruendo de los fuegos de artificio, sino que el eje del debate fue el impacto para los comerciantes.

Pánico por el festejo

Para una persona que convive con alguna discapacidad de incidencia neurológica, los sonidos provocados por el estallido de la pirotecnia implican un momento de suma tensión. Las familias deben estar preparadas para atender posibles crisis nerviosas que perdurarán aún después de que el estallido haya desaparecido.

Ana Rosenfeld, titular de la Fundación Estimulando para Incluir, señaló que para los niños con discapacidad la sensación es de pánico y que la clave está en disminuir el momento crítico y quitarle trascendencia a lo que sucede afuera.

“Lo que hicimos fue charlar previamente. Le explicamos qué era lo que iba a escuchar y lo acercamos a la ventana cuando los ruidos se calmaron, para que vea que estaba todo bien” explicó Rosenfeld sobre la llegada del nuevo año en su casa, con su hijo de 8 años.

Aunque en cada familia la situación es diferente Para Rosenfeld, la única manera de hacer que los festejos sean realmente alegres para todos es dando un tratamiento serio al debate sobre los fuegos artificiales.

A la Guardia por excesos

Pasados de brindis

El movimiento en la guardia del hospital obedeció a intoxicados por alcohol o comida. Entre los ebrios, en su mayoría fueron jóvenes. Sin embargo, en el Pedro Moguillansky afirmaron. “El grado y la cantidad de alcohólicos no fue mayor a otras épocas del año”. Varios de los alcoholizados sufrieron golpes por caídas.

Comidas

Algunas personas llegaron “con cuerpos extraños en el esófago producto de la mala deglución”, manifestaron los médicos. También hubo consultas por intoxicación que se atribuyen a ensaladas de frutas o la tradicional ensalada rusa preparadas en días anteriores.

Dos quemados antes del brindis

Los primeros asistidos en la guardia médica del hospital se registraron temprano, durante los preparativos de la cena de fin de año. Por estas cuestiones, dos personas adultas fueron atendidas por quemaduras leves, uno de ellos por quemarse con fuego y otro con agua caliente. “Las personas se quemaron mientras cocinaban, algo está catalogado como accidente domestico”, relató Cristina Hernández, jefa de guardia del hospital. La médica detalló que las dos personas solo sufrieron lesiones leves por lo que se recuperaron tras recibir atención en el centro asistencial.

Leé más

Noticias relacionadas