El último caso en el que tuvo intervención la Policía ocurrió en pleno centro de Cipolletti, a bordo de un Ko-Ko que venía de Roca. Varias chicas notaron que cuatro hombres les sacaban fotos y las filmaban con sus celulares. Le avisaron al chofer y una de ellas llamó a su papá, que la esperó en la esquina de 9 de Julio e Italia. Allí, el colectivero aguardó a que llegara la Policía y demorara a los sujetos por averiguación de antecedentes.

Pero este no es el único caso. Situaciones así se repiten todos los días. La mayoría no se denuncia, pero las usuarias del transporte público aseguran que o lo sufrieron en carne propia o fueron testigos.

No se trata de un loco suelto o un grupito, sino de muchos hombres y de diferentes edades. El motivo no está claro, pero son varias las hipótesis. Una es que recaudan información para después cometer algún tipo de ilícito, sea contra la integridad sexual de la mujer o con fines de robo. Pero se sabe que en muchos casos las imágenes que consiguen son utilizadas para un fin masturbatorio. Prueba de ello es que muchas veces los videos son subidos a diferentes portales, generalmente de índole sexual.

La forma de actuar tampoco es siempre la misma. Algunos son más disimulados y lo hacen de manera silenciosa y poco evidente. Sin embargo, en muchos otros casos directamente filman y sacan fotos con flash, sin importarles ser descubiertos.

Están los solitarios y los que actúan en grupo. Acosadores, violadores, o todo junto. No está claro cuál es su fin, pero la realidad es que cada vez son más las chicas que están sufriendo estos hechos en los colectivos del Alto Valle y las respuestas no aparecen. Mientras tanto, deben seguir viajando en el transporte público para trabajar o estudiar, esperando volver a sus casas sanas y salvas al terminar el día.

El fantasma de la trata, presente

Paralelamente a las denuncias de chicas que son filmadas y fotografiadas en los colectivos de la región, en los últimos tiempos se registraron varias denuncias de intentos de secuestro en la vía pública. Si bien no hay a simple vista un hilo conductor entre unos hechos y otros, podrían estar vinculados. Lamentablemente, las mujeres que andan solas por la calle lo hacen con miedo a ser violadas o secuestradas por una red de trata. Más aún aquellas que fueron filmadas o fotografiadas por desconocidos, ya que no saben qué fines tienen esas imágenes tomadas por el acosador.

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