El Municipio revisa gastos para evitar sufrir turbulencias

Hace un mes se reforzaron los controles para limitar el impacto de la suba de costos.

Hace un mes, el Municipio resolvió ejercer un control más estricto de todos sus gastos y erogaciones y profundizar sus políticas de austeridad, como para no tener sobresaltos en un año en que los tarifazos, la escalada del dólar y la inflación pueden dejar su huella en las instituciones que pequen de estar desatentas. El secretario de Economía y Hacienda, Edgardo Molinaroli, fue el encargado de plantear las exigencias a los responsables de todas las áreas y es él quien revisa los pedidos de uso de fondos y quien tiene el poder de rechazarlos si no están justificados.

El funcionario destacó ayer que en la actualidad la comuna tiene “muy bien” sus cuentas y sin amenazas que afecten las previsiones del presupuesto 2018. El monitoreo de las tasas indica que, pese a los vaivenes económicos, la respuesta de los vecinos sigue siendo elevada, con una recaudación que se mantiene en los niveles históricos, oscilando en 68/70 por ciento.

Pero siempre es mejor prevenir que curar. Y por eso la apuesta a la austeridad sigue siendo una constante para la gestión del intendente Aníbal Tortoriello, y por eso también el mayor control en el manejo de las partidas que se efectúa en la comuna.

“Hace un mes tuvimos una reunión de gabinete, ampliado hasta los directores, para evaluar los números del Municipio y definir las medidas de austeridad para el resto del año”, indicó, y agregó que allí se pidió a los funcionarios que determinen con cuidado sus gastos aunque sin afectar, por supuesto, la actividad óptima que se busca para cada sector. “Los gastos se deben hacer si son necesarios”, enfatizó.

En cualquier caso, la última palabra para el desembolso de fondos la tendrá el titular de la cartera económica, que eventualmente podrá rebotar un pedido. Ciertamente, es el jefe comunal quien puede terciar si se precisa una opinión final.

A modo de ejemplo de cómo se está actuando, Molinaroli mencionó la aprobación del endeudamiento en dólares para la obra de desagüe pluvial del Plan Castello. En este caso, se evaluaron las condiciones del préstamo y las seguridades que tendrá la comuna, resolviéndose que la estabilidad económica local no se alterará por la operación.

Se ahorra en lo que se puede

La factura de la luz

Una erogación difícil de apaciguar para el Ejecutivo municipal es la de la electricidad en el edificio de calle Yrigoyen, ya que casi todo el sistema de calefacción depende de ese fluido.

El camino adoptado

Si un gasto parece no ser necesario, primero se lo discute, luego se ve si puede esperar y al final se lo desestima si no se justifica.

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