De la crisis venezolana al hospital cipoleño

La médica María Braz se sumó al equipo de Pediatría del Moguillansky.

María Laura Braz llegó hace un año al Alto Valle, escapando de la crisis en Venezuela. Pese a ser médica con dos especialidades poco comunes, y trabajando a tiempo completo, no llegaba a cubrir los gastos del mes. Río Negro le abrió las puertas del hospital público y, tras un extenso proceso de validación del título, ya se encuentra atendiendo a los pequeños de la ciudad. “Estoy feliz de poder trabajar en condiciones dignas y sin impedimentos”, relató en diálogo con LM Cipolletti.

María Laura (44) llegó a la región en marzo del 2018 junto a su marido, Luis Barreta (44), empujados por la grave situación social y económica que atraviesa el pueblo bolivariano.

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Nació y se crió en Valencia, provincia de Carabobo, y su formación académica la hizo en la Universidad Central de Venezuela, en Caracas. Se recibió en 2001 de médica generalista y continuó estudiando dos especialidades poco comunes en la medicina: pediatría y neurología infantil. Estudió por más de 13 años y, en simultáneo, trabajaba en diferentes hospitales públicos de la capital. Pero la crisis la obligó a mudarse a la Patagonia.

“Comencé trabajando en el sistema público, en la capital, mientras hacía las especialidades, pero en poco tiempo la situación decayó gravemente. Los hospitales no tenían recursos para ofrecer a los pacientes, no había medicinas y los salarios fueron destruidos por la inflación”, comentó Braz.

La decisión de emigrar fue muy analizada, aunque la esperanza de encontrar una mejor vida le ganó al drama del desarraigo. “Venir a Argentina fue una decisión desesperada. Tenía una conocida en la zona que me incentivó a exiliarme y me contaba que, pese a no estar en una buena situación, había mejores condiciones para llevar una vida digna”, expresó.

El ingreso al sistema de salud rionegrino se efectivizó tras el llamado de la Provincia para incorporar profesionales venezolanos. La validación del título duró 13 meses. Mientras tanto, trabajó de acompañante terapéutica de chicos con autismo -una de sus áreas de estudio- en diferentes escuelas neuquinas.

“La empatía que tiene la gente de la ciudad me sorprendió. Fue todo muy cordial, me sentí contenida y orientada, y estoy muy agradecida. En todo momento me ayudaron para poder ejercer la medicina en el menor tiempo posible, y aquí estoy, en una nueva semana de trabajo en el equipo médico del hospital Pedro Moguillansky”, contó con emoción.

Sobre la situación en Venezuela, Braz dijo que guarda esperanzas de que se produzca un cambio. “Cada día la situación es peor y hay muchas familias que no tienen la posibilidad de emigrar. Todos tenemos derecho a vivir mejor, no es digno que las personas se mueran porque no tienen medicinas o comida”, reclamó.

--> Llegarán más extranjeros

El Ministerio de Salud convocó en 2018 a médicos venezolanos. Había 70 vacantes a cubrir en diferentes especialidades, y el llamado superó todas las expectativas. El mes pasado, cuatro de esos médicos recibieron el aval para ejercer en el sistema público en los hospitales de Cipolletti, Choele Choel y Maquinchao. Se espera que ingresen otros 23.

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