"Cuando sos chico, pensar en la muerte no es una opción"

Martina Blocki, amiga de Paula González, la recuerda con profundo cariño.

"No me olvides" son las tres palabras que quedaron grabadas en la memoria de Martina Blocki, amiga y compañera de banco de Paula Micaela González, y que aún continúan plasmadas en las mil y una cartas que ambas se mandaron desde muy chicas. El dolor, las dudas y la confusión por una muerte tan temprana e injusta dejaron marcas imposibles de borrar y un sabor amargo por la impunidad.

Martina llegó el lunes a la mañana a la escuela y le sorprendió no ver a su compañera. Pocos minutos pasaron antes de enterarse de todos los rumores que corrían por los pasillos; que habían desaparecido, que habían encontrado el auto abandonado, pero nunca se le cruzó por la cabeza que el desenlace podía ser tan trágico.

El último día que vio a Paula fue en una competencia deportiva de la escuela que se realizaba todos los años. Estaba sentada en la parte de atrás del auto de sus papás, con la mirada perdida, ida, y la cabeza en otro mundo, uno muy diferente al actual.

"También tengo presente la última vez que hablamos por teléfono, fue el viernes a la noche. Me invitó a salir pero a mí me dejaban ir al boliche una vez al mes, y justo me tocaba quedarme en casa ese fin de semana. Fue un escándalo. Ella me dijo que nos veíamos el lunes, pero no nos vimos nunca más", relató su amiga de la adolescencia.

"No me olvides"

Su amiga incondicional quiso salir a buscarlas, como estaba haciendo el resto de la ciudad, pero sus papás no la dejaron. Pasó la noche en vilo, escuchando la radio y a la espera de que llegaran buenas noticias. El martes a la mañana le comentó las novedades a Dante Caballero, el chófer del transporte escolar. Él le dijo que se quedara tranquila, que iba a salir a buscarlas.

"Con mis compañeros de la escuela decidimos salir para ofrecer ayuda a la Policía, por eso llamé a mi casa para avisar que no iba ir a almorzar. Me atendió mi hermana, me dijo que las habían encontrado, le pregunté qué habían estado haciendo, ella me respondió que habían muerto", recordó entre lágrimas.

A medida que Martina fue creciendo comenzó a entender los hechos de manera diferente y todavía le es inevitable pensar qué hubiera hecho Paula de su vida, si hubiera tenido hijos o si se hubiera adentrado en el mundo del cine como ella quería. Hoy conserva las cartas, mensajes y dibujos que su amiga le regalaba a diario. En todas le pedía que no la olvide, y no lo hizo.

Embed

Fuente:

¿Qué te pareció esta noticia?

Noticias Relacionadas

Deja tu comentario