Condenaron a un rugbier por una brutal golpiza

Lesionó a un joven en un boliche. Para el fiscal, fue por discriminación social.

La Justicia cipoleña condenó a un joven por atacar brutalmente a otro en un boliche bailable. El hecho ocurrió en el 2015 en Única Bar. Por golpearlo y provocarle una fractura de peroné, el agresor deberá cumplir 100 horas de trabajo comunitario. El fiscal asegura que le pegó por “pertenecer a otra clase social”.

La agresión fue durante una fiesta organizada por un equipo de rugby de Neuquén, en el local que estaba ubicado en la esquina de Miguel Muñoz y Fernández Oro. El joven fue condenado a dos años de prisión en forma condicional, por lo que no irá a la cárcel, y 100 horas de trabajo comunitario. Si no cumple con las pautas fijadas por la Justicia, sí deberá cumplir la condena en un calabozo.

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El fiscal de cámara, Gustavo Herrera, había considerado en su alegato que el joven debía ser declarado culpable por el delito de lesiones graves, por atacar sin mediar palabra y golpear en el rostro a un joven proveniente de una provincia del norte del país, para posteriormente hincarse sobre él y continuar golpeándolo.

Para Herrera, se trató de un ataque discriminatorio porque no hubo conflicto previo entre los jóvenes, ni siquiera un intercambio de palabras.

Como principales pruebas, además de las certificaciones médicas y la declaración de la propia víctima, resultó de importancia el reconocimiento físico en rueda de personas practicado por un integrante del área de seguridad del local bailable, quien fuera el encargado de detener la agresión y retirar al ahora condenado del lugar.

Mintieron y podrán ir a juicio

La defensa, llevada a cabo por el abogado particular Gustavo Palmieri, se centró en que a la hora del incidente (5 de la madrugada) el acusado no se encontraba en el boliche porque estaba asistiendo a un amigo a quien se le estaba labrando un acta por una infracción de tránsito a tres cuadras del lugar.

Para asegurar el relato se convocó a cuatro amigos del agresor, quienes intentaron acreditar lo sucedido, aunque la inspectora de Tránsito dijo que eso ocurrió después de la agresión, pasadas las 6.

“Hemos probado que tanto el acusado como los testigos mencionados han mentido en juicio y vamos a iniciar actuaciones por falso testimonio contra los cuatro amigos del imputado”, dijo Herrera. Al agresor no se lo puede acusar por mentir para defenderse.

Se salvó de ir a la cárcel

Prisión en suspenso

La fiscalía pidió una condena severa por lesiones graves, pero el acusado zafó de ir a prisión. Le dieron dos años de cárcel condicional y le impusieron pautas de conducta.

Trabajo comunitario

Además de hacer buena letra durante dos años, sin consumir alcohol ni cometer nuevos delitos, el rugbier condenado deberá cumplir 100 horas de trabajo comunitario.

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