El caso que desesperó y movilizó a todo Cipolletti: cómo terminó la historia
Ciro padece ECNE y no podía alimentarse si no aparecía una mochila extraviada. Horas de angustia y dramatismo. El gesto solidario y emocionante desenlace.
Ciro -14 años- depende de un botón gástrico para alimentarse. El chico padece una parálisis cerebral (Encefalopatía Crónica No Evolutiva, ECNE) y todo el equipamiento indispensable, incluido la bomba y una guía que les provee la Obra Social a su familia se extravió el lunes al mediodía en cercanías de la Terminal de Ómnibus.
Fueron momentos de suma angustia y desesperación para sus familiares, que con la colaboración de vecinos y amigos iniciaron una gran movida en redes sociales y los medios de comunicación convencionales para difundir la pérdida, ante la imperiosa necesidad de recuperar la mochila.
Te puede interesar...
Finalmente, tras un par de horas que se hicieron eternas para el entorno de Ciro, un generoso vecino se contacto con ellos para informarles que tenía en su poder el valioso material y luego les hizo entrega del mismo en forma totalmente desinteresada.
“Lo encontró su mamá en Pacheco casi Rivadavia. Mi ex pareja se había bajado allí cerca, en la parada del colectivo, viniendo de Neuquén. El muchacho nos avisó y yo fui a buscarla en persona. Tenía ganas de darle un abrazo de la emoción, pero bueno, fue todo rápido y él lo tomo como algo natural; se nota que es buena gente. Pero nosotros que sabemos de la importancia de esta mochila, estamos sumamente agradecidos a él, a su mamá y a todos los que colaboraron”, destacó Agustina, la mamá de Cirito, sumamente reconfortada.
La grata respuesta de la gente no deja de sorprenderlos ni emocionarlos. “Empezaron a ver la publicación por Facebook y la compartían, mismo los vecinos del grupo del chat que se contactaron con las radios. La verdad sumamente agradecidos”, reiteró esta mujer del barrio Arévalo.
Tanto los papis y abuelos de Ciro, su hermanita Sofía y todos los allegados al pequeño confirmaron que Cipolletti es una “ciudad sumamente solidaria”.
La palabra del joven que encontró la mochila
Matías se llama el héroe de esta historia, en complicidad con su madre María, y también contó su versión de los hechos a LM Cipolletti. "La verdad es que la mochila la encontró mi mamá, que volvía de trabajar en bici. Fue sobre Rivadavia, cerca del mediodía. Así que después esperó a que yo llegara a casa del laburo para ayudarla a fijarse si alguien estaba en busca de la mochila, ya que era un aparato médico y ella no tiene redes sociales como para investigar. En cuestión de minutos me encontré con la publicación de la mamá y vimos que era de su nene", explicó el muchacho.
"Nos pusimos en contacto y al ratito pasó por casa a buscarlo. Fue todo muy rápido, ya que seguramente su hijo lo estaba necesitando. Se la entregué, me dio las gracias y se fue. Nos pusimos muy contentos de que hayamos podido devolverlo pronto y que el aparato no haya sufrido ningún daño, si es que se había caído la mochila", redondeó. Crack.
Otro gesto solidario en Cipolletti
Lo hace de corazón y prefería mantenerse en el anonimato. No quería figurar ni ser noticia pues se trata de una acción espontánea. Pero tampoco resultaba justo que su enorme gesto solidario pasara inadvertido ni que jamás se supiera quien había sido el ideólogo de tan noble iniciativa.
Se trata de un vecino de gran corazón que tuvo la feliz idea de compartir su comida con los que más la necesitan. Un cartel sobre una caja blanca de Telgopor sorprende a muchos de los que pasan por Miguel Muñoz casi Alem en Cipolletti.
La vianda la coloca junto al cesto de basura en un cartel que él mismo elaboró (ya está por hacer otro) y en el que se aclara que es comida en “buen estado” y pide explícitamente que mantengan limpia la caja y el lugar.
“Lo veíamos por televisión en Buenos Aires y ahora nos está pegando de cerca, de lleno acá en una ciudad que no se merece esto. Una ciudad pujante, que tiene trabajo, tenemos Vaca Muerta ahí al lado. Que ande la gente revolviendo la basura, mi propia basura es algo muy triste. Que venga a buscar una comida que hemos desechado realmente me parte el alma”, asegura conmovido Lito desde su tintorería de calle Alem.
Su compañera de toda la vida agregó con la misma preocupación. “Otras veces hemos donado ropa que no retira la gente pero la comida es distinto, duele ver chicos con hambre. Hace un par de meses comenzamos con esto, ponemos lo que podemos, separamos de nuestro almuerzo o cena comida para la gente que la pasa mal”, contó el histórico comerciante a LM Cipolletti.
Leé más
Cipolletti: los delataron por tenencia de armas y descubrieron una plantación de marihuana
Nueva coparticipación: Cipolletti será la ciudad más beneficiada
Noticias relacionadas
Lo más leído
















