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De un quincho a un libro: las Escribivientes lanzan "Tramas en la hiedra"

El grupo cipoleño celebra una década de escritura colectiva con su primera publicación, que se presenta el 13 de junio en la Biblioteca Popular Fernando Jara.

"Vos seguí, que siempre va a haber locos para tu locura." Esa frase, dicha por una vecina al final de una velada en la que fue la única asistente, quedó grabada en la memoria de Lorena Pacheco. Era 2016, ella acababa de construir un quincho en su casa y, con más ilusión que certeza, había salido a recorrer los negocios de su barrio en Cipolletti invitando a quien quisiera leer. Diez años después, ese impulso se convirtió en un libro.

Tramas en la hiedra es el primer trabajo colectivo del grupo Quincho Literario (también conocido como Escribivientes), integrado por Lorena Pacheco, Mercedes Hafford, Valeria Vanina Flores, Silvia Karina Mora, Susana Ferrer, Cecilia Iglesias, Gabriela Haberkorn y Griselda Belich. Mujeres de Cipolletti, Neuquén y San Patricio del Chañar que cada quince días se reúnen en la Biblioteca Popular Fernando Jara para escribir, leer, debatir y crecer juntas.

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Escribivientes - Tramas en la Hiedra

El origen: un quincho, una biblioteca, una comunidad

El Quincho Literario nació en enero de 2016 como un taller de lectura informal. Lorena, docente de profesión, convocó de boca en boca a quienes simplemente disfrutaran leer. Los primeros encuentros, reunieron perfiles variopintos: la peluquera del barrio, maestras, vecinos ocasionales. El único requisito implícito era el amor por los libros.

"No tenía espacio, y en un momento dije listo, se terminó", reconoció Lorena. Fue Susana Ferrer quien encontró la solución: la Biblioteca Fernando Jara abrió sus puertas al grupo, y allí continúan hasta hoy, los sábados de 10 a 12, cada quince días.

Con el tiempo el taller de lectura derivó en uno de escritura. El nombre Escribivientes surgió de un juego de palabras en el que conviven escribir, vivir y sobrevivir; una síntesis perfecta de lo que el grupo representa para sus integrantes.

Tramas en la hiedra

Tres años de gestación, un libro en las manos

La idea de publicar rondó durante años antes de materializarse. "Teníamos carpetas llenas de cuentos y seguíamos coleccionando escritura sin solidificarla en nada", describió Silvia Karina Mora. Fue la decisión colectiva de ponerse fechas lo que desbloqueó el proceso: cada integrante seleccionó tres cuentos propios, los sometió al grupo y comenzó una etapa de revisión profunda.

"El taller se transformó por unos meses en un taller de edición", explicó Lorena. Las reuniones dejaron de enfocarse en producir para dedicarse a mirar cada texto con lupa. Las compañeras corregían, sugerían, cuestionaban. Valeria Vanina Flores, que viaja desde San Patricio del Chañar para participar, recuerda cómo el proceso colectivo dio forma a cuentos que ella nunca hubiera trabajado de la misma manera en soledad.

El resultado son cinco secciones temáticas que surgieron de manera casi intuitiva. Al revisar los textos en conjunto, las escritoras descubrieron que muchas historias compartían imágenes: el tejido, el hilado, la lana, lo que une. De ahí nació la estructura del libro, y de ahí también el título.

"Somos un poco hiedra", reflexionó Lorena. "Somos como esa planta que protege, fuerte, que está ahí enredándose con un montón de cosas que nos suceden".

ilustraciones Tramas en la Hiedra

La valentía de publicar

Para las Escribivientes, llevar los textos al papel implicó un ejercicio de vulnerabilidad que ninguna subestimó. Silvia Karina Mora lo expresó con claridad: durante mucho tiempo la palabra escritora les parecía demasiado grande. "Los escritores publican libros y tienen lectores. Nosotras teníamos lectores porque nos leíamos entre nosotras", dijo. El libro fue el umbral que faltaba cruzar.

Valeria Flores nombró algo que sus compañeras sintieron pero no siempre dijeron en voz alta: valentía. "Cuando uno saca un texto a la luz, sabe que va a estar sometido a la opinión del otro. Ese miedo lo tenemos todas. Pero la valentía surge porque lo pudimos hacer entre varias."

Susana Ferrer aportó otra dimensión: la de objetivar lo que uno escribe. "Tu cuento está detrás de una vitrina, porque está en una hoja y lo va a leer gente. Era tu cuento y resulta que lo vas a regalar, va a pertenecer a otros." En ese proceso, describió, aparece algo autobiográfico muy escondido, una vibra, un ADN personal que la escritura permite y que también habilita sanar, volar, ser libre.

libroTramas en la Hiedra

Itinerarte: una editorial cipoleña para un libro cipoleño

Para dar el salto editorial, el grupo recurrió a Itinerarte, editorial radicada en Cipolletti conformada por Roberto Cardozo, Pablo Constantini y Victoria Bigatti. La elección no fue casual: querían que el proyecto permaneciera enraizado en la ciudad.

El proceso implicó aprendizajes que las escritoras no anticipaban. Discutir el tipo de papel, el tamaño de la tipografía, los márgenes, la corrección de estilo. "Empezás a descubrir que ser escritora también tiene otras aristas", señaló Mora. "Charlás tu texto con la editora, con la diseñadora gráfica, con quien te corrige. Tantas veces que lo leíste y no viste que dos palabras se repetían."

El prólogo estuvo a cargo de Néstor Tkaczek, quien identificó un hilo conductor en los relatos: la reticencia, lo no dicho, lo que permanece en sombra y exige un lector dispuesto a habitarlo.

Las ilustraciones, que acompañarán el libro en sus presentaciones, aunque no están incluidas dentro de este primer volumen, son obra de Miguel Ángel Martínez. Las fotografías del interior pertenecen a Gabriela Haberkorn, integrante del propio grupo.

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Un libro para todos, especialmente para los vecinos

La tirada inicial es de 500 ejemplares. Modesta, deliberada. "Si queremos hacer segunda edición, hacemos 500 más", razonaron. Ya en la preventa la respuesta superó expectativas: compraron amigos, familiares, pero también desconocidos. Valeria Flores destacó con emoción que su vecina del Chañar compró un ejemplar sin saber bien de qué se trataba.

El público imaginado es amplio. Los relatos son variados en extensión y tono (hay breves, de una sola página, y otros más elaborados) con géneros que van del fantástico a lo cotidiano. Karina Mora, profesora de Lengua, ya anticipa que el libro funcionará bien en las escuelas secundarias.

"Si te gusta cortito porque no tenés ganas de leer y querés solamente una página, hay textos así y te enganchan. Y si querés una historia rara, complicada, perversa, también hay de todo", sintetizó Mora.

13 de junio: el gran día

La presentación oficial de Tramas en la hiedra será el sábado 13 de junio a las 18 horas en la Biblioteca Popular Fernando Jara de Cipolletti, el mismo espacio que les abrió las puertas cuando el quincho ya no alcanzaba.

Una segunda presentación está confirmada para el 14 de julio en la Casa de la Bodega, en el marco del ciclo literario Un cuerpo habitado, producido por Ariel Martínez. Y hay conversaciones avanzadas para llevar el libro a otras localidades, incluyendo una fecha tentativa en septiembre en San Patricio del Chañar.

El lanzamiento coincide además con el décimo aniversario del Quincho Literario, un número redondo para un proyecto que comenzó con una vecina, un bastoncito y la terquedad silenciosa de seguir convocando.

"Vos seguí, que siempre va a haber locos para tu locura." Acá están.

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