Piden disculpas a pibes golpeados y zafan de condena

Dos policías procesados lograron reconciliarse con una familia de la toma 10 de Febrero.

Dos policías procesados por maltratar a dos hermanos de 13 y 16 años reconocieron ayer que estuvieron mal y pidieron disculpas. La familia no quería que, por el hecho que la Justicia les reprocha, se quedaran sin trabajo y aceptó sus disculpas, de modo que el fiscal Santiago Márquez Gauna retiró los cargos en su contra.

Los efectivos imputados, que habían sido procesados por la jueza de garantías Florencia Caruso, trabajaban en la Comisaría 45 del barrio Anai Mapu. Fueron identificados como Oscar D., en el cargo de sargento, y Enrique B., quien cumplía funciones como cabo al momento del hecho investigado.

Según informaron fuentes judiciales, todo comenzó alrededor de las 18:45 del 5 de octubre de 2016, cuando los adolescentes fueron interceptados por estos efectivos en un predio cercano al salón comunitario de la toma 10 de Febrero. De acuerdo a la investigación, el sargento D. insultó al chico de 13 años, diciéndole: “¿Por qué me tirás besos, pendejo pavo, negro de mierda?”, mientras que el cabo B. agarró del brazo a su hermano, de 17 años, que lo tenía enyesado, y comenzó a zamarrearlo. La sacudida le provocó intenso dolor y la rotura del yeso.

Luego, los amenazaron diciéndoles: “A los pibes atrevidos como ustedes los vamos a componer nosotros”.

Cuando el hecho fue denunciado y la jueza Caruso tomó intervención en el caso, ordenó entonces el procesamiento de ambos efectivos por considerarlos “coautores penalmente responsables del delito de vejaciones”.

El hecho llegó a juicio bajo las reglas del viejo código ayer, aunque antes de que se dé inicio a la audiencia frente a un tribunal colegiado –de tres jueces– hubo un acercamiento de partes que tornó innecesario el debate. Por eso, el fiscal interviniente retiró la acusación.

Según las fuentes consultadas, la Fiscalía entendió que la posible sanción que les cabe a estos dos policías puede resultar de la investigación interna y administrativa que sigue la fuerza en estos casos.

El hecho generó una gran repercusión el año pasado debido a que las víctimas eran menores y su familia no dudó en hacer público el irregular accionar policial.

Un fuerte reclamo de la abuela

“Nosotros queremos ir hasta las últimas consecuencias, no queremos que sea un caso que quede en la nada”, destacó en su momento Ana F., la abuela de las víctimas. La mujer planteó que no se podían permitir hechos como los sufridos por sus nietos y por ese motivo reclamaron a la justicia una férrea investigación. Después, mostraron su buena voluntad y aceptaron las disculpas.

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