Al menos así lo muestra un informe que elaboró Coninagro en el cual se observa que unos 10 complejos productivos (incluido el de peras y manzanas) se encuentran con signos o en situación de crisis y apenas cuatro están en crecimiento o prosperidad.

“En momentos de poda, el sector enfrenta altos costos, aunque en el caso de la manzana se registra el menor nivel de oferta en los últimos 10 años, lo que puede ayudar a mantener el precio en el mediano plazo”, explicó el informe de Coninagro.

El presidente de la entidad, Carlos Iannizzotto, advirtió a La Política Online: “Con la inflación mensual de casi 4 por ciento y con la actual tasa de interés es imposible seguir produciendo. Tememos por la cadena de pagos porque es muy fuerte el impacto en los costos”.

“En este escenario es difícil tener un esquema de aumento de trabajo y de empleo”, indicó Iannizzotto.

Las entidades sectoriales aseguraron que la diferencia de precios entre la tranquera y la góndola y la inflación afectan a los chacareros.

La crisis de los productores de peras y manzanas se da en un contexto en el cual las exportaciones de dichos productos a India crecieron un 100% en lo que va del año impulsadas por la visita de la Cámara Argentina de Fruticultores a ese país.

En este sentido, la mayor empresa india importadora de manzanas y peras argentinas, Yupaa, informó que en lo que va del 2018 compraron alrededor de 1000 toneladas de manzanas y 200 de peras.

En tanto, el último informe de la Cámara Argentina de la Mediana Empresa muestra que en junio los productores de peras cobraron apenas $4,40 por kilo, mientras que los consumidores abonaron unos $34,80 por kilo.

En el caso de la manzana roja, los productores recibieron $6,10 por kilo, al tiempo que en las góndolas de las principales cadenas de supermercados se vendió a $40,80.

“Estamos en medio de una situación de concentración, con alta presión impositiva, una tasa de interés insostenible y costos logísticos que vacían los bolsillos de los productores”, dijo Eduardo Rodríguez, presidente de Economías Regionales de la CAME.

Las claves de la crisis del sector

La situación no es exclusiva del Alto Valle. Coninagro asegura que de los 14 complejos productivos más importantes, 10 tienen el mismo diagnóstico.

La participación de los chacareros en el negocio es de apenas el 12,7%, según la diferencia entre el precio en la chacra y el que paga el consumidor.

La devaluación eleva aún más los enormes costos de logística para toda la cadena, y el ajuste de gastos lo sufren los productores.

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