El clima en Cipolletti

icon
Temp
50% Hum
LMCipolletti Las Grutas

Más de 20 años transformando caracoles en arte

Olga encontró una salida a la crisis haciendo artesanías. Su puesto fue el primero en SAO.

Por Luis Uribe - Especial

Te puede interesar...

La brisa desata un tintineo apacible, que evoca la melodía de una cajita musical. Son sonidos que producen cuando chocan entre sí los caracoles y conchas de moluscos que forman los ornamentos colgantes que turistas que pasean por la costanera de San Antonio Oeste adquieren a montones.

Detrás de esa jungla colorida de nácar aparece Olga Cejas (de 67 años), la creadora de las piezas artísticas que provienen del mar.

La oferta es múltiple. Además de los colgantes (también llamados armonizadores y carillones), tiene collares, pulseras y tobilleras hechas con caparazones milimétricos, imágenes religiosas con valvas de vieiras como si fuera la puerta de una gruta, adornos con figuras de animales y maceteros confeccionados con un caracol gigante, donde irá la planta, entre otras cosas.

Una y otra vez, Olga repetirá a qué tipo de especie pertenece el objeto que le señalan, de dónde proviene y, finalmente, informará su costo, para dejar lugar a la transacción. “Así estoy todo el día”, dice con gesto que no revela contrariedad, sino puro regocijo. Entonces dice con una firmeza que sintoniza con su expresión: “Yo acá soy feliz”.

Este año cumple 21 años en su puesto de artesanías. Recuerda que fue la primera que se instaló en la pequeña feria que se armó luego de que cerrara la empresa pesquera Camaronera Patagónica. Allí trabajaba su marido, y como otros vecinos quedó desocupado. Fueron tiempos difíciles, dice, y frunce el ceño por única vez en la charla.

No sirvieron las protestas ni los cortes de ruta que encabezó con otras mujeres. Sin lo básico para vivir, su marido –que al igual que ella proviene de una familia de pescadores- juntó unos caracoles que tenían en el fondo del patio y los llevó al muelle para ofrecerlos a los turistas.

El resultado fue notable, las ventas un éxito. “Al otro día me fui yo y desde entonces no paré más”, resalta con una sonrisa que le devuelve la luz.

“No sabía hacer nada”

Después de las primeras experiencias como vendedora de caracoles tal como salían del mar, Olga comenzó a experimentar con figuras. Al principio fue difícil. “No sabía hacer nada. Pegaba por acá y se me despegaba por allá”, evoca.

Pero “con insistencia, práctica, prueba y error”, le fueron saliendo distintos modelos que fue repitiendo, después otros y otros. Tiene una fórmula secreta que fue perfeccionando y ahora luce una gama innumerable a la que cada año le agrega novedades.

Los tesoros de las tormentas

En la costa rionegrina hay distintos tipos de caracoles. Los grandes, preciados en gastronomía, los recogen los buzos marisqueros. También suelen quedar en las redes de los barcos de arrastre. A ellos les compra. Pero también los va a buscar a la playa, especialmente luego de que azota una tormenta y hay marejada fuerte. También suele recorrer la zona del puerto de San Antonio Este, donde ha encontrado grandes cantidades.

LEÉ MÁS

El viento llevó las cenizas a la playa en Las Grutas

Los flamencos deslumbran en San Antonio Oeste

El incendio no afectó la ocupación en Las Grutas

Leé más

Noticias relacionadas

Dejá tu comentario