LMCipolletti trans

Ley de Identidad de Género: 8 años, 8 historias, un mismo reclamo

Se cumplen ocho años de la sanción de ley que establece el derecho al reconocimiento de la identidad de género. En Neuquén, reclaman el cupo laboral trans.

Por Ailín Trepiana / trepianaa@lmneuquen.com

El colectivo de mujeres y varones trans de la región es diverso. Sus historias son diferentes, al igual que sus familias. Es una suerte para muchxs tener un trabajo registrado, haber terminado los estudios y acceder a la salud, pero no es la realidad de la mayoría. A ocho años de la sanción de la Ley 26.743 de Identidad de Género, sus diversas identidades se unen en un mismo reclamo: la aprobación del cupo laboral trans.

Te puede interesar...

Según los datos relevados desde el año 2013 en Neuquén, 253 personas accedieron al cambio de nombre, imagen y sexo en el DNI. Hay 12 personas trans que trabajan en siete ministerios provinciales (tres en Ciudadanía, dos en Niñez y Juventud, una en Gobierno, dos en Salud, una en Deportes, dos en Desarrollo Social y una en Educación).

Sin embargo, el acceso al mundo laboral, no sólo en el Estado, sigue siendo el mayor reclamo de la población trans ya que, aseguran, los prejuicios y la discriminación priman en los empleadores a la hora de elegir personal. Según un relevamiento que se hizo en la región en diciembre del 2018, sólo un tercio de la población trans tiene un trabajo registrado y la expectativa de vida no supera los 42 años.

En la Legislatura de Neuquén se presentaron varios proyectos desde 2012, pero hasta ahora no hubo avances. Un antecedente positivo es el de la Universidad Nacional del Comahue (UNCo), donde en noviembre del 2018 se aprobó un cupo del 1%.

Joaquín Acosta: “Pedimos trabajo, lo esencial”

joaquin.jpg

Joaquín Acosta es de Zapala y hace cinco años hizo el cambio de DNI. “Primero hacés un proceso interno y a mí me llevó más de 10 años hacer este proceso. A pesar de ser tantos años, aún hay derechos que se siguen vulnerando. Es muy difícil estar en una sociedad que te discrimina”, asegura. Trabajaba en la Municipalidad de Zapala hasta el año pasado que fue despedido. “Me encantaría poder salir y buscar trabajo, pero te dicen ‘después llamamos y eso no pasa’. Y no puedo ocultar lo que soy porque yo soy esto”, cuenta. “Hoy estamos pidiendo que nos permitan acceder a un trabajo, alto tan esencial, muchas tienen que salir a la calle para poder sobrevivir, no podemos acceder a la vivienda. La violencia institucional hace que no lleguen a cumplir 35 años. Yo no me quiero morir a los 40”.

Gastón Riquelme: “Quiero terminar el secundario”

gaston.jpg

“En 2012 no sabía lo que era ser un varón trans. Yo me sentía varón pero no quería etiquetarme y empecé a tratar estos temas en la psicóloga y con una nutricionista. No supe de eso hasta 2017”, cuenta Gastón, de 22 años y del barrio Confluencia, donde vive con su papá y su hermana. En la escuela primaria se sentía incómodo cuando se hacía la formación con filas de nenes y nenas. “Un día me puse en el medio de las dos filas, la maestra me preguntó a cuál quería ir y fui a la de hombres”, rememora. Empezó el secundario en el San José Obrero pero no lo pudo terminar por la incomodidad de ser quien es frente a sus compañeros. Su mayor dificultad es terminar sus estudios y poder conseguir un trabajo. “Yo quiero terminar el secundario, pero me siento incómodo con mi cuerpo y me cierro a poder seguir”, asegura.

Amira Luana Cerda: “Voy a pelear el cupo toda la vida”

Amira-Luana.jpg

“Esa noche que salió la ley, la esperaba con muchas ansias. Estudiaba en un nocturno y salí a festejar”, recuerda Amira Luana Cerda, de 30 años. “Lo esperé toda la vida, es una de las satisfacciones más grandes de la vida y también es tristeza porque muchas dejaron la vida por nosotras”, asegura. Hoy trabaja en el Ministerio de Salud de Neuquén, lugar al que nunca imaginó llegar. En 2017 presentó el proyecto de cupo laboral trans en la Legislatura “y lo voy a seguir peleando hasta el último día de mi vida”, dice. “Todavía es difícil incorporarse a lo laboral, no es fácil más allá de la predisposición”, señala. Sabe que para muchas hay obstáculos para entrar al mundo del trabajo, por eso les dice: “Que crean, que sigan peleando, y también es importante fortalecer los estudios”.

Mariana Elizondo: “Viví con una identidad que me fue negada”

Mariana-Elizondo.jpg

“Tenemos la oportunidad de estar celebrando estas leyes para decir orgullosamente el nombre que te corresponde. Antes no nos sentíamos identificadas y hoy podemos mostrar libremente el DNI”, destaca Mariana Elizondo, de 45 años, quien vive en Plaza Huincul. Es estilista, pero desde el año pasado integra la Dirección de Juventud de la Municipalidad. Estudió Profesorado de Inglés durante tres años en la UNCo, pero abandonó por la incomodidad de tener que explicar a sus compañeros quién era. “Empecé a hacer mi construcción de género a los 15 años. Imaginate todo el tiempo que transcurrí sin esa identidad que se me fue negada”, dice.

Benjamín Genova: “Con la Ley, saben que existimos”

benjamin.jpg

A Benjamín Génova lo mueve la organización. Es uno de los impulsores de Varones Trans de Neuquén y Río Negro. “Con la ley hemos podido visibilizar nuestra existencia, antes organizarnos era un sueño y hoy somos una organización de 40 personas, eso es lo que potencia nuestra militancia”, destaca. Celebra que la de Argentina es “la mejor del mundo”, pero cree que todavía hay problemas para el acceso a la salud, al trabajo y muchos sufren la discriminación. “Siempre te dicen que la salud y educación son gratis, pero si no tenés una identidad con la que te sentís cómodo no es fácil acceder”, asegura.

Fabián Parada: “Le tengo pánico al baño público”

fabian-parada.jpg

“Para mi la Ley fue algo que nos cambió la vida a muchos”, afirma Fabián Parada, de 26 años, quien vive en Cinco Saltos y es parte de Varones Trans de Neuquén y Río Negro. “En ese momento (2012) no sabía que existían varones trans. Milité muchos años en la política, pero había muchas cosas en mi que no sabía cómo expresarlas. Recién pude expresar lo que me pasaba hace tres años cuando vi a Benjamín Genova”, cuenta. “Antes yo no salía al boliche porque era una tortura tener que salir y tener que vestirme como yo no quería, no quería pintarme”, rememora. Y cuenta que “hasta el día de hoy no puedo pisar un baño público, trato de aguantarme porque le tengo pánico a los baños”.

Alejandra Rodríguez Carrera: “La Ley nos sacó de la oscuridad”

Alejandra-Rodriguez-OPCION-1.jpg

“En el 2012 no me animaba a mostrarme porque no quería que se rieran de mí, que no me apoyaran, de perder mi trabajo. La ley ya estaba, pero los miedos internos son más fuertes”, dice Alejandra Rodríguez Carrera, de 38 años. Tres años después, dejó esos miedos atrás y decidió hacer el cambio de DNI. El trabajo que tenía miedo de perder era el de docente de historia, carrera que estudió en la UNCo. “Es importante la ley porque nos sacó de la oscuridad. La sociedad sabía que existían mujeres trans pero siempre había discriminación. La Ley fue dar visibilidad a nuestros derechos”. Hoy integra la Dirección de Diversidad de Provincia.

Pamela Quezada: “El trato de la sociedad es distinto”

Pamela.jpg

Pamela Quezada tiene 46 años, vive en el barrio Unión de Mayo y hace 21 llegó a Neuquén. No tiene hecho el cambio registral de identidad en el DNI porque no lo necesita. “La mujer trans nace por mí, diga el nombre que diga mi DNI, la gente me ve y no duda. Nunca ha sido necesario”, destaca. “El trato de la sociedad es distinto, respetuoso. Antes era maltrato, pero todo eso ha cambiado gracias a estas leyes”. Se considera trabajadora sexual desde hace 26 años y asegura que quisiera tener un trabajo estable y registrado. “Cualquier trabajo es digno, yo estoy esperando un trabajo diferente. No quiero subsidio, quiero trabajo”, asegura.

LEÉ MÁS

Trans de Río Negro y Neuquén ingresaron al programa nacional Potenciar Trabajo

Leé más

¿Qué te pareció esta noticia?

0% Me interesa
0% Me gusta
0% Me da igual
0% Me aburre
0% Me indigna

Noticias relacionadas

Dejá tu comentario