Kenya, la guerrera neuquina que a los 20 años irá al Mundial de Ironman

Con ese objetivo, Kenya combina sus entrenamientos en La Angostura con sus estudios de Biología en la UNCo de Bariloche, donde vive de lunes a viernes.

Sofía Sandoval

ssandoval@lmneuquen.com.ar

“¿Por qué criar a una princesa cuando podés criar a una guerrera?”, se pregunta Alex Tersoglio en su inglés nativo, en el epígrafe de una foto que parece ilustrar muchos vínculos: el fondo desenfocado pinta su unión con la naturaleza; sus trajes deportivos, sus bicicletas y sus bastones de trekking evidencian su gusto por el deporte, y sus labios apoyados sobre la mejilla de su hija Kenya muestran un lazo familiar tan fuerte que logró convertir a la chica de 20 años en una de las atletas más jóvenes en llegar a un podio de Ironman.

Kenya Campos Haedo sí es una princesa. Pero no como esas de los cuentos que solo esperan por un príncipe que las rescate. Ella es como las princesas de ahora, no teme calzarse su ropa deportiva para hacer frente a los desafíos de atletismo más extremos, destacarse en su carrera universitaria o vivir nuevas aventuras que alimenten su pasión por el lado más salvaje del planeta. Una princesa guerrera.

Te puede interesar...

Además de tener el nombre de la cuna de los safaris, su nacimiento en Villa La Angostura en 1999 marcó un vínculo indisoluble con los animales, las plantas y la vida activa al aire libre, que la llevó a practicar deportes desde los cinco años.

Kenya Campos Haedo

Su madre norteamericana conoció a su papá en Buenos Aires, donde nació Capu, el hijo mayor de la pareja. Cuando el niño tenía un año, la familia se trasladó a Villa La Angostura para ofrecerle una crianza lejos de la ciudad. Llegaron a una aldea de cinco mil habitantes donde debían trasladarse a caballo y donde sellaron su vínculo con la naturaleza y la práctica de deportes y artes marciales. En ese contexto nació Kenya.

“Mi mamá decía que era importante saber nadar y a los cinco años ya me metía en la pileta”, recuerda la joven. Después probó disciplinas de interior, con un gimnasio que atajara el clima adverso de la cordillera neuquina. Hizo handball y básquet, pero nunca perdió de vista la sonrisa de oreja a oreja que traía su mamá de cada entrenamiento en la montaña.

Kenya Campos Haedo

“De mi mamá aprendí la importancia de ser perseverante; si uno quiere resultados, no puede saltarse los entrenamientos”.

“La veía tan feliz después de entrenar y participar en carreras, que a los 9 años le pedí a su entrenadora que me prepara a mí”, recuerda Kenya. La marplatense Alejandra Calcagno aceptó el desafío inédito de entrenar a una niña pequeña y sumó el trote y la bicicleta a las rutinas de natación que ella ya tenía.

Aunque sus objetivos eran, y aún son, los triatlones, el clima de Villa La Angostura suele dificultar las prácticas. Cuando la aldea se cubre de 40 centímetros de nieve es imposible salir en bicicleta, la lluvia también complica el uso de las bicis ruteras de ruedas finas, y en invierno el agua del lago está tan fría que es imposible nadar. Incluso así, nada logra detener a Kenya, que apela a las piletas de natación y las bicis fijas para mantenerse en buena forma de cara a un objetivo concreto: el Mundial de Ironman en Niza, Francia.

Kenya Campos Haedo

“De mi mamá aprendí la importancia de ser perseverante; si uno quiere resultados, no puede saltarse los entrenamientos”, relata la joven. Aunque durante la adolescencia lamentaba tener que hacer sus rutinas mientras sus amigos se divertían en una plaza, ahora siente que su cuerpo le pide el deporte casi como el oxígeno. “No veo la hora de llegar de la facultad, ponerme las zapatillas y salir a trotar o pedalear”, afirma.

Su tesón la llevó a subirse a los podios y ser parte de desafíos cada vez más exigentes. Participó en carreras de montaña, competencias de aguas abiertas, duatlones, triatlones y hasta el tetratlón de Chapelco, donde combinó el esquí con la bicicleta, el kayak y el trote. “Son casi ocho horas de carrera en invierno, donde uno llega al límite y la mente empieza a pesar más que el cuerpo para poder seguir”, recuerda la joven.

En muchas de esas carreras participa con su mamá, con quien forma desde hace 5 años un equipo al que nombraron “Aguantando a la vieja”, que les permite intercambiar una sonrisa cómplice en cada línea de llegada. “Más que madre e hija, somos mejores amigas, porque compartimos muchas pasiones”, coinciden las dos.

Kenya Campos Haedo

Ambas tienen idéntica pasión por los autos antiguos y es común verlas en las rutas a bordo de René, un viejo Citroen que las lleva a los encuentros de fanáticos en la región y en Chile. También se hacen llamar “hormiguitas viajeras” para subirse a los aviones a recorrer países con una naturaleza exuberante, donde puedan visitar parques nacionales, dormir en campamentos y hacer decenas de kilómetros de bicicleta.

Su vínculo especial y su afición por el deporte las llevaron a ser nombradas personalidades destacadas de Villa La Angostura, ya que el Municipio reconoció el nexo sano que tienen con la actividad física y el entorno que las rodea. Ese premio incluyó, hace unos días, la obtención de una beca que permite que Kenya sostenga sus gastos como estudiante universitaria y pueda seguir entrenando.

Kenya Campos Haedo

Sin embargo, su familia fue el único sostén de todas sus proezas deportivas. “Nunca tuve un sponsor y nos han rechazado en varios bancos”, aclara la joven. Tras su clasificación en primer lugar de su categoría en el último Ironman 70.3, obtuvo una plaza para competir en el Mundial de Francia, por lo que comenzó una campaña solidaria para reunir los fondos que le permitan costear el viaje.

“Quedar clasificada para un mundial fue increíble, la palabra felicidad me queda corta para describir ese momento”, sostiene. Cuando llegó al podio, sintió que había recibido un premio por todos sus años de esfuerzo y agradeció la insistencia de su madre, que le recordaba la importancia de entrenar a diario. “Ahora agradezco que me haya dado ese empujón para estar donde estoy ahora”, relata.

Kenya Campos Haedo

Con ese objetivo en la mira, Kenya combina sus entrenamientos en Villa La Angostura con sus estudios de Biología en la Universidad Nacional del Comahue (UNCo) de Bariloche, donde vive de lunes a viernes. “Me gustaría dedicarme a la investigación, me imagino relevando ballenas desde una lancha o saliendo con la mochila a buscar huemules”, se entusiasma.

Aunque no quiere abandonar la carrera universitaria que eligió después de un año sabático (ver aparte), la neuquina mantiene su amor por la actividad física y sueña con unirse a los otros cien argentinos que integrarán la delegación nacional para Ironman. Allí, buscará obtener el mejor resultado posible, pero sin descuidar el verdadero espíritu del deporte.

“Yo entreno todo el año y a la hora de competir doy todo, pero el resultado es un plus”, afirma la deportista, y agrega que lo mejor de las competencias es la posibilidad de conocer el lugar, hacer rendir su cuerpo al máximo y ganarse nuevos amigos. Su mamá Alex asegura que el costado humano que la joven encuentra en las carreras es tan evidente, que hasta ha sacrificado sus propios resultados por ayudar a un atleta en necesidad que, en muchos casos, casi la dobla en edad.

Kenya Campos Haedo

“Muchas veces participé en carreras donde no existían categorías para mi edad; a los 15 entraba en la de 20 a 24 años”, recuerda la atleta, y agrega que le divierte verse en la línea de largada con hombres 20 años mayores, que la miran con desconfianza por su extrema juventud. “No sé si soy la más joven de la delegación del Mundial, pero seguro estoy entre las más chicas”, afirma.

Con el empuje de su juventud y los sabios consejos de su familia de deportistas, Kenya se prepara para el gran desafío de septiembre: el triatlón Ironman, que incluye 1900 metros de nado, 90 kilómetros de bicicleta y 21 kilómetros de carrera a pie. Esta vez, sin embargo, cambiará el paisaje conocido de su Villa La Angostura natal por el azul profundo del mar de Francia.

LEÉ MÁS

Estos son los candidatos neuquinos que aspiran llegar al Congreso de la Nación

Un jurado popular lo halló culpable de abusar a tres nenas

Fuente:

¿Qué te pareció esta noticia?

Noticias Relacionadas

Deja tu comentario