Dramático relato: mató a Joaquín, se cambió la ropa y se puso perfume

Un testigo clave reveló qué hizo Baldebenito después del homicidio.

Katia Giacinti / giacintik@lmneuquen.com.ar

En la segunda audiencia del juicio por el crimen de Joaquín Vinez salieron a la luz detalles sobre los movimientos del único imputado en la causa, Matías Baldebenito, antes y después del hecho. También se expusieron los resultados de la autopsia practicada al cuerpo de la víctima desde la mirada de los médicos forenses y la reconstrucción de lo sucedido el 18 de noviembre de 2018 según los efectivos policiales que participaron de la investigación. Y el imputado habló por primera vez.

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Ya habían declarado dos testigos -la mamá y el hermano mayor de Joaquín- y cuatro de los policías que trabajaron en la casa de la familia, en el barrio Luis Piedrabuena. Ayer, por su parte, brindaron su testimonio el joven que se encontraba con Baldebenito al momento de ser detenido, Franco Nicolás Suárez; el jefe segundo de la Brigada de Investigaciones de Cipolletti, el oficial inspector Emanuel Zapata, y los médicos forenses Ariel Bustos y Gustavo Breglia.

La audiencia transcurrió con normalidad hasta las 11:30, cuando el defensor oficial de Baldebenito, Sebastián Nolivo, solicitó posponer los alegatos hasta el viernes por la mañana. El tribunal -presidido por los jueces Julio Sueldo, Marcelo Gómez y Laura González Vitale- hizo lugar al pedido.

Suárez, el cómplice que no fue

Suárez llegó a los tribunales de España y Urquiza con la capucha puesta para tapar su rostro, se mantuvo en silencio en un intento de pasar desapercibido y se dirigió a la antesala junto al fiscal a cargo de la causa, Martín Pezzetta.

Fue el primero en declarar y su testimonio -uno muy valioso para la investigación- dio cuenta de las acciones y actitudes que tuvo el imputado en los momentos previos y posteriores al asesinato de Joaquín. Allí también remarcó que nunca había tenido contacto con Baldebenito hasta esa noche y relató el segundo delito que perpetró el acusado una hora después del crimen y en el que él también quedó involucrado.

De acuerdo a la declaración de Suárez, una vez que Baldebenito volvió a la casa en la que estaban bebiendo, se sacó el buzo que había usado toda la noche y se puso perfume en las manos y la ropa. Más tarde, las pericias constataron que la prenda de la cual se había despojado tenía manchas de sangre, ya que en el lapso en el que se ausentó fue cuando cometió el crimen. “No noté que se comportara raro, tampoco sabía qué había estado haciendo afuera. La tercera vez que salí fue con él, en ese momento se puso un buzo color rojo. Para mí no estaba alcoholizado, pero sí había compartido un poco de vino con nosotros”, indicó.

Salieron a comprar bebidas, no encontraron ningún negocio abierto y regresaron. En el camino, el acusado vio a un hombre subiéndose a un auto y, en estas circunstancias, cometió el segundo robo. También hirió a la víctima.

12 cortes presentaba el cuerpo del joven Joaquín Vinez. Un médico forense se encargó ayer de describir las múltiples heridas sufridas por el joven cipoleño asesinado. Presentaba dos puñaladas profundas de 8 y 13 centímetros.

Alcohol, amigos en común y robo

En la segunda jornada del juicio declaró Franco Suárez, quien estuvo con Baldebenito luego del crimen y presenció el segundo robo que perpetró. “Yo estuve en mi casa hasta las 19 (del 17 de noviembre) cuando me llamó un amigo que me invitaba a ir a tomar algo a la plaza con su pareja. Tomamos unas cervezas y después fuimos a comprar más. Mientras caminábamos me preguntó si quería ir a la casa de otro amigo y le dije que sí. Estuve allí toda la noche, hasta las 5:10 de la madrugada aproximadamente”, detalló Suárez. En un momento, salieron juntos a comprar alcohol y a la vuelta el homicida intentó robarle a un vecino y lo atacó con un cuchillo.

La vivienda en la que se conocieron pertenece a un hombre quien, según se detalló, es conocido como “el Viejo” y está a tan solo 350 metros del domicilio de la familia Vinez.

Matias Baldebenito

El acusado dijo que no quiso matar y está arrepentido

Luego de que se expusieran en el juicio las imágenes de la autopsia realizada al cuerpo de Joaquín Vinez, el defensor oficial, Sebastián Nolivo, y el acusado, Matías Baldebenito, mantuvieron una breve conversación en voz baja. La sala se mantuvo en silencio,

a la espera de algún tipo de planteo.

Unos segundos más tarde, y para sorpresa de todos, el abogado defensor pidió al tribunal que –una vez que terminaran de declarar todos los testigos- se diera lugar al imputado para dar su versión. Cuando tuvo la palabra, Baldebenito explicó que la madrugada del 18 de noviembre entró a robar a la casa de la familia Vinez, pero que no encontró nada. También contó que Joaquín estaba durmiendo y que la pelea comenzó cuando lo despertó.

“Quiero agregar que yo nunca tuve la intención de matarlo. Estoy arrepentido de lo que hice”, concluyó.

Por otra parte, ayer el testigo Franco Suárez precisó el momento de la detención. Fue cuando huían del segundo robo en Pastor Bowdler al 1000. El joven aseguró que no opuso resistencia y, una vez tras las rejas, confesó a las autoridades judiciales que no conocía a Baldebenito y les indicó la casa en la que habían estado, cuántas personas había allí y qué era lo que podían esperar al ingresar. Gracias a este dato, se llevó a cabo el allanamiento en el que se secuestró el buzo del acusado, el perfume que se había puesto y una notificación en el interior de un bolso en la que se indicaban pautas de conducta por una causa que tenía en Neuquén.

En tanto, el asesino intentó darse a la fuga y quiso escapar por los techos de las casas. Hirió a dos policías a ladrillazos, pero finalmente fue detenido.

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