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Renata Camadro, la jugadora de selección formada en Cipolletti

Creció en Cipo, donde empezó a jugar al fútbol, y hoy está en Independiente de Avellaneda. Además, ya sabe lo que es ponerse la camiseta de la selección.

Renata Camadro es exponente del fútbol regional a nivel nacional y pelea por su lugar en las grandes ligas del país. A sus 18 años, llegó a Independiente de Avellaneda, ya ha vestido la camiseta de la selección en las divisiones juveniles e hizo un repaso de su carrera junto a LM Cipolletti.

Sus primeros pasos fueron en Cipo, cuando su familia se instaló en la ciudad después de llegar del exterior. "Comencé a jugar ahí en Cipolletti, en el barrio, cuando me mudé a Argentina, soy nacida en España. Con mis hermanos empezamos a jugar en la escuelita del San Lorenzo, en La Cantera", comentó.

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Cuando pudo dar un paso adelante, siempre lo hizo. "A los 13 o 14 años empecé en el femenino de San Isidro, algunos meses en 2018. Después arranqué en Pillmatún, cuando se formó el equipo femenino. Fui una de las pioneras, parte de las primeras chicas en la Confluencia", mencionó sobre la Academia.

De aquel grupo que se iniciaba en la Liga Confluencia, Renata tiene los mejores recuerdos y no se olvida de Pillma y la importancia en su formación. "El primer año que hubo Liga lo jugamos y no nos fue tan bien, pero después supimos remontarlo. Salimos campeonas con la reserva y con la primera. Esos años en Pillmatún fueron muy importantes, el crecimiento ahí me dio la oportunidad de jugar en la selección de Río Negro", explicó.

La jugadora tuvo un gran rendimiento que llevó a representar a la provincia. "Estuve en tres seleccionados. El primero en 2019, que jugamos la final de la Araucanía y por mala suerte perdimos con un equipo de Chile. En 2020 no hubo y en 2021 salimos campeonas dónde me pude colgar la de oro", contó orgullosa.

Renata tenía por escribir otra página más en su historia y en diciembre del 2021 llegó a la selección nacional. "Después de los seleccionados tuve una convocatoria a la selección argentina sub 17, en la que estuve dos semanas jugando. Me pareció que ya era hora de subir un nivel más cuando volví a Cipolletti y decidí venir a Buenos Aires a jugar", recordó sobre su decisión de migrar.

En su estadía con la albiceleste, Renata ya se imaginaba y se veía entrenando en el alto rendimiento. "Lo primero que pensé es 'quiero jugar en Buenos Aires, en cualquier equipo'. En la selección vi que todas las chicas que jugaban ahí tenían una técnica increíble y toda su forma de jugar era muy buena".

Si bien Renata tenía pensado que dejar Río Negro era la mejor decisión para su carrera, aparecieron algunas dudas pero eso no la frenó. "En ese momento tuve una pequeña frustración, pero después se convirtió en motivación. Yo decía 'quiero jugar como ellas, ser así de hábil'. Hablé con mi mamá y por suerte me apoyó en todo momento, nunca me dijo que no, nunca me frenó", describió.

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El primer gran salto

La amplia carta de clubes lleva a las jugadoras y familias ver cuál es la mejor opción. En el caso de Renata, su primer destino fue el Pincha de La Plata. "Me probé en Estudiantes y jugué un año y medio, hasta ahora que vine a Independiente. Estoy haciendo una buena campaña, logrando objetivos que tengo en mente y creo que se va a ir dando todo de la mejor manera. En cualquier momento voy a estar jugando más arriba", mencionó.

Sabiendo que sería tenida en cuenta, Renata y su mamá tenían otro desafío grande para que a sus 17 años ella pudiera quedarse sola en la gran ciudad. "Hicimos todo lo posible para quedarnos una semana. Cuando quedé, fue buscar por cielo y tierra un lugar para vivir y una escuela. Tenía que estar todo bien para que ella se volviera tranquila", contó sobre su mamá.

En este 2023, su carrera sigue en crecimiento. "Gracias a mucha perseverancia, las ganas y la garra, este año pude subir a la primera de Estudiantes. Debute teniendo muchos minutos, no hice goles, pero jugué cuatro partidos de titular y en los demás entré para sumar minutos", recalcó.

La posibilidad de jugar en primera división no solo fue grata para la protagonista sino también para su "hinchada" en Cipo. "Eso fue buenísimo, mi familia me pudo ver en la tele, porque la reserva no se televisa. Más allá de la química con el equipo y la posibilidad de los goles, tenía muchos mirando, amigos y familia. Después de un año me pudieron volver a ver jugar", agregó.

Independiente, su nuevo club

Para la segunda parte del año, Independiente de Avellaneda la buscó y ella decidió cambiar de equipo. "Este año en Independiente estoy en una buena campaña, llevo 5 goles en 4 partidos y soy titular. Ojalá se mantenga, estoy entrando mucho, lo pude hacer también con la primera y creo que va a dar sus frutos, que voy a recibir otra convocatoria", se entusiasmó.

Renata sabe lo que es pelear por lo que uno quiere y sus objetivos aún no se detienen. "Individualmente mi objetivo de acá hasta que comience la liga o en el transcurso de seguir siendo citada y poder sumar minutos en la primera", sostuvo.

La delantera es letal, pero no está sola en el frente de ataque del Rojo. "Inicialmente juego de 9 pero tengo una compañera con la que vamos cambiando el puesto. Volvemos locas a las defensas, entramos y salimos, nos movemos todo el tiempo", destacó.

La familia y el estudio

Siendo tan joven, suele ser difícil el desapego de los seres queridos, pero ella los siente cerca. "Mi familia siempre me apoya, mis hermanos y todos los que están allá. Se hace difícil por la distancia. Pero cuando lo necesito, siempre hay un mensajito de apoyo", dijo.

A esta altura, le es complicado volver a la ciudad para estar con su familia por diferentes compromisos: "Comencé la facultad y con el calendario académico no pude ir en invierno. Los viajes están muy caros también, más allá de que viajo en avión. En verano voy a volver a ver mi familia".

La cipoleña no solo piensa en el futbol y sigue estudiando: "A pesar de no estar al cien como con el deporte, quiero equilibrar mi carrera futbolista con una académica. Estoy haciendo el profesorado de educación física. Me encanta, es una carrera hermosa, me sirve mucho para ver el fútbol y el deporte desde otra visión".

River, Boca y sus referentes

Camadro es hincha además de jugadora. Para muchos es ilógico, pero ella rompe las estructuras y su corazón se divide entre los más grandes de la Argentina. "De masculino soy de River, fan del Millonario. En cuanto al femenino, cuando todavía estaba en Cipo, empecé a ver la disciplina, conocer las jugadoras y admirar el fútbol femenino, me hice de Boca", confesó y explicó que "el fútbol femenino y masculino no es lo mismo. Son dos cosas totalmente distintas. Realmente me parecía una locura lo que jugaban las pibas de Boca, se me iluminaban los ojos".

Renata jugó contra las xeneizes, pero eso no evitó su admiración: "A pesar de que me he enfrentado con ellas les hago el aguante y se que tienen grandes chances en torneos como la Libertadores que todas queremos jugar".

En cuanto a las referentes internacionales, dijo que "las estadounidenses me gustan mucho a nivel internacional. Y de acá, soy fan de (Mariana) Larroquette, cómo soy delantera también, la sigo a muerte".

La cipoleña le sumó mucho esfuerzo a su talento y eso la llevó a dónde está. Pero no es egoísta y busca hacer sonar su mensaje para las jugadoras de su edad que sientan la misma pasión. "Para las chicas que están jugando, que escuchen o lean la nota, quiero decirles que con ganas y perseverancia se puede llegar acá. Creo que cualquier jugadora que quiera venir a probarse puede hacerlo y comenzar a jugar", finalizó.

Entrevista por Juan Pablo Andrez

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