Una joven denunció a un abogado por presunto abuso

La habría manoseado en una oficina céntrica. También lo acusa de mobbing.

Una mujer denunció a un abogado de esta ciudad por los delitos de maltrato laboral (mobbing) y acoso sexual. Aseguró que se desempeñó más de un año sin estar registrada legalmente, que cobraba menos de lo pactado y que hasta le hacía comprar marihuana. El letrado negó los hechos y se mostró sorprendido por la presentación.

La joven trabajadora formalizó la denuncia en la Comisaría de la Familia de calle Esquiú por miedo a los policías “amigos del denunciado”. En el escrito afirmó que fue víctima de maltrato laboral desde que el estudio jurídico se mudó a la calle Villegas. “Me culpaba de que sus clientes renunciaran. Me mandaba a hacer casación, trámite para el cual no estoy preparada, y me insultaba porque salían mal. También me pedía que le cuidara a los hijos y hasta me enviaba a comprar marihuana. Por teléfono decía que esa droga la iba a llevar a los penales de Roca y Cipolletti”, relató la denunciante. Agregó que en dos oportunidades sufrió acoso sexual. En una, que asistió con minifalda, el abogado le habría expresado que así vestida “lo re calentaba”, y en otra le habría tocado la cola.

Te puede interesar...

El último de los hechos habría ocurrido cuando solicitó cobrar las horas extra porque su empleador le había extendido el horario laboral. Según la joven, el letrado Pablo Barionuevo le entregó $7 mil, que era lo acordado con el antiguo horario. La denuncia fue recepcionada en la Unidad Fiscal 5 a cargo de Rocío Guiñazú.

A la hora del descargo, en diálogo con LM Cipolletti, Barrionuevo desmintió casi todas las acusaciones y dijo estar sorprendido por la presentación judicial. “Esa tarde ella comenzó a gritar pidiendo cobrar horas extras que no se habían acordado pero que tampoco las trabajó. Me amenazó con denunciarme y escracharme. Apenas se fue, llegó un familiar para amenazarme. Fue todo muy raro, y rápido”, contó el abogado.

Agregó que en sus 20 años de profesión nunca tuvo una denuncia de estas características y que quienes trabajaron con él pueden decir qué clase de persona es. “Esa tarde estaba mi socia. Ella escuchó y presenció todo. Me da pena porque ella (por la denunciante) está estudiando y por momentos me reflejaba a mis inicios. Yo vengo de una familia humilde, logré recibirme y ser un profesional. Por eso intenté ayudarla. Incluso fue ella misma quien pidió no estar registrada para seguir estudiando y tener otras libertades”, indicó Barrionuevo.

“Todo era una mierda”

La denunciante, de 21 años y con domicilio en esta ciudad, hizo una extensa presentación penal donde especificó que fue empleada para desempeñarse como administrativa, recepcionista y “diligenciar oficios”.

Uno de los incidentes que describió la joven fue la fallida presentación de una casación. Enojado, su empleador la habría retado y manifestado que “estaba mal, que todo era una mierda”.

Sobre la presunta adquisición de droga destinada a presos, la trabajadora precisó que hacía la operación en un “kiosco” céntrico donde pagaba hasta 3000 pesos.

Fuente:

¿Qué te pareció esta noticia?

Noticias Relacionadas

Deja tu comentario