El clima en Cipolletti

icon
Temp
56% Hum
LMCipolletti Costa Norte

Trabajador y creativo, así es el constructor del bote artesanal

Patricio Morales, de Costa Norte, fabricó la embarcación con tambores para casos de emergencia. Está jubilado pero sigue trabajando. Su esposa Elisa dice que es "un genio" de los fierros.

Patricio Morales, vecino del barrio Costa Norte, se hizo conocido por haber construido un bote con tambores de chapa de 200 litros luego de una tragedia, en la que murió un jovencito ahogado.

Su historia trascendió casi sin querer, cuando los afectó la crecida del río Neuquén y la atención pública se centró en el sector ribereño.

Te puede interesar...

Ahí contó que había fabricado la embarcación para que no se volviera a repetir una desventura de ese tipo, porque cuando ocurrió el incidente no tuvieron en qué ir a rescatar al chico.

También describió cómo llevó a cabo la obra, en un relato que dejó expuesto no solo su ingenio, sino también la habilidad para crear con lo que se tiene a mano.

Pero ese logro fue apenas una muestra de su destreza, que adquirió trabajando en múltiples actividades.

“Ha trabajado de albañil, en las chacras, fue hachador, soldador. Hizo de todo en la vida y con los fierros es un genio. La capacidad que tiene para hacer cosas con sus manos es impresionante”, afirma con orgullo Elisa, su pareja desde hace 30 años, con quien tuvo tres hijos y recientemente le dieron el primer nieto.

Patricio es oriundo de Curarrehue, una localidad chilena ubicada a la altura, algo más al sur, de Villa Pehuenia.

De muy joven se vino a la Argentina buscando una mejor vida y no se fue nunca más.

Aunque al principio no la pasó bien. Le costó por el desarraigo, la nostalgia y la adaptación. Pero a fuerza de tenacidad, sacrificio y mucho trabajo, logró salir adelante.

Pero además de su maña, Patricio se caracteriza por su bondad y su sentido de solidaridad.

“Es un excelente papá, un gran esposo y buen vecino, dispuesto a ayudar a quien sea. Los dos somos iguales”, agregó Elisa.

También reconoció que no para, ya que a pesar de haber alcanzado la jubilación, sigue haciendo trabajos de albañilería, soldadura o le da una mano a quien lo necesite.

Cuando no está en alguna ocupación, se dedica a crear lo que surja de su imaginación. Por ejemplo, con un trozo de hierro ha fabricado cuchillos que pueden competir con los mejores del mercado. También hizo una escopeta que probó y funcionó. Se la entregó a su yerno pero es para nieto de pocos días. Quiere que el niño tenga un recuerdo material de él. También se destaca en producir piezas de repuestos que no se consiguen. Con una mirada copia el modelo y lo construye. Todo se le hace fácil. Un don alimentado a puto empeño.

Leé más

Noticias relacionadas

Dejá tu comentario