Supersemifinal confirmada: River empató y enfrentará a Boca

Si bien no la pasó bien en el primer tiempo, el Millonario mejoró y consiguió un 1-1 que lo clasificó a la siguiente instancia donde ya lo esperaba el rival de toda la vida.

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El gol de Nicolás de la Cruz sacó a River de una olla caliente y selló la clasificación a las semifinales de la Copa Libertadores, donde se enfrentará con Boca. El Millo empató 1 a 1 ante Cerro Porteño y en el global ganó 3 a 1.

Pero antes, River la pasó mal. En la revancha en Asunción comenzaron midiéndose, pero enseguida el local tomó la posta, se hizo del balón y a los 8 minutos ya había descontado en la serie que River comenzó ganando 2 a 0 en el Monumental. Al paraguayo Robert Rojas -de un pésimo rendimiento en la etapa- lo anticipó el experimentado Nelson Haedo Valdez y de cabeza, tras un gran centro de Joaquín Larrivey desde la derecha, La Nueva Olla estalló al grito de gol.

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Fue un golpe duro para el Millo, al que le costó despabilarse y meterse en el partido y Cerro siguió buscando.

A los argentinos les vinieron bien las dos interrupciones que se dieron por el choque de cabezas entre dos jugadores locales y el llamado del VAR, por un planchazo de Haedo Valdez a Exequiel Palacios, que, en otro contexto, sin las polémicas de los penales en Núñez que siguieron durante toda la previa, era una jugada de expulsión directa.

En los últimos 10 minutos el campeón de América la pasó mal, se puso nervioso, sufrió desatenciones en el fondo y los paraguayos estuvieron muy cerca de empatarlo. River no encontró el camino futbolístico y se fue al vestuario preocupado.

Un gol de la galera

En la etapa final de la revancha, el trámite comenzó muy parecido al del primer tiempo, pero un gol de la galera cambió todo.

A los 8 minutos, en una de las pocas distracciones de Cerro Porteño en el fondo, Matías Suárez quedó mano a mano con Juan Pablo Carrizo, quien evitó el gol, pero dio rebote y Nicolás de la Cruz sacó un remate impecable y lo gritó a pleno, por lo vivido en la previa, en la que tuvo que dar explicaciones ante la Justicia paraguaya por un incidente con un policía cuando jugaba en Liverpool de Uruguay, hace tres años.

Con el 1-1 y 3-1 global, el estadio La Nueva Olla quedó mudo y el equipo que conduce el técnico argentino Miguel Ángel Russo se olvidó de todo lo que había producido antes, no tuvo reacción y el desarrollo del partido quedó a merced de River.

Pero no todo fue color de rosa para los argentinos, porque a minutos del gol, Ignacio Fernández se retiró lesionado. El pibe Cristian Fernández, su reemplazo, le dio frescura a la ofensiva. También ingresaron Lucas Pratto e Ignacio Scocco, quienes siguen sumando ruedo futbolístico.

Lo que comenzó siendo un partido bravo, de los que es más fácil perderlos, en el campeón defensor aparecieron las individualidades para liquidar la serie, porque los últimos 40 minutos estuvieron de más. Cerro Porteño, que tenía que hacer tres goles para clasificarse, tiró la toalla.

Ahora se viene Boca, en otro superclásico copero. Los cruces serán en octubre, el 1 en el Monumental y el 22 en La Bombonera.

“No estaba enojado, siempre estuve muy tranquilo”

Nicolás de la Cruz tuvo un desahogo soñado tras su inesperado conflicto con la Justicia paraguaya. Marcó el gol del triunfo y de la clasificación de River a semifinales.

“No estaba enojado. Siempre estuve tranquilo. Si hay algo que siempre le transmití a mi familia, fue tranquilidad. Así me lo hicieron sentir en fiscalía y en el juzgado. Obviamente, fue una mañana poco normal. En todo momento sentí el respaldo de mis compañeros”, contó.

Pero ya se mete en el superclásico del domingo por Superliga. “Uno siempre sueña con jugar esta clase de partidos. Primero queríamos pensar en este partido, no dejarlo pasar por alto porque Cerro es un rival muy duro, y en su cancha fue más complicado aún. A partir de ahora nos vamos a poner a pensar en Boca y obviamente que queremos el triunfo”.

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