Una familia se peleó por dónde debía descansar un hombre y la Justicia explicó quién tiene la última palabra
La hija quiso impedir que trasladaran los restos de su padre a otra provincia, pero un fallo recordó quién decide cuando no hay acuerdo familiar.
Un desacuerdo familiar por el lugar de descanso de un hombre fallecido terminó en la Justicia. La hija buscó frenar la exhumación y el traslado de los restos de su padre a otra provincia, al considerar que esa decisión debía quedar en manos de los descendientes y no de quien había sido su conviviente.
Sin embargo, el Poder Judicial de Río Negro rechazó el planteo y explicó que el conflicto no podía resolverse mediante una medida cautelar, además de recordar qué establece la ley cuando una persona no dejó instrucciones sobre sus exequias.
Te puede interesar...
El reclamo de la hija
La mujer sostuvo que la convivencia entre su padre y quien impulsó el traslado de los restos había finalizado antes de su fallecimiento. Según planteó, el hombre había llegado a Bariloche tras atravesar una situación de violencia y abandono y permaneció acompañado por su familia durante sus últimos meses de vida.
Con esos argumentos pidió impedir la exhumación y que la Justicia de Río Negro asumiera la competencia para resolver el conflicto.
Qué resolvió la jueza
La magistrada rechazó tanto la medida cautelar como el pedido para intervenir en el caso.
Explicó que otro juzgado ya había analizado los antecedentes y considerado acreditado que el centro de vida del fallecido se encontraba en esa otra provincia. Además, tuvo por probada la existencia de una unión convivencial de casi 40 años entre el hombre y la mujer que solicitó el traslado de los restos.
Por ese motivo, entendió que el expediente principal debía continuar en ese tribunal.
¿Quién decide dónde será enterrada una persona?
La resolución recordó que el artículo 61 del Código Civil y Comercial establece un orden claro cuando una persona fallece sin dejar instrucciones sobre sus exequias.
En esos casos, la decisión corresponde en primer lugar al cónyuge o conviviente y, solo si no existe esa figura, pasa a los familiares según el orden sucesorio previsto por la ley.
No obstante, la jueza aclaró que en este caso la hija cuestionó precisamente la existencia de esa convivencia al momento del fallecimiento. Resolver esa discusión requiere analizar pruebas, escuchar a las partes y determinar los hechos en un proceso judicial de fondo, algo que no puede hacerse mediante una medida cautelar.
La causa seguirá en otro juzgado
Al considerar que ya existe un proceso principal en trámite donde podrán debatirse todas esas cuestiones, la magistrada se declaró incompetente para intervenir y ordenó remitir las actuaciones al organismo judicial que ya venía tratando el caso.
De esa manera, la disputa por el destino final de los restos continuará en ese expediente, donde deberá definirse quién tenía el derecho legal de tomar la decisión.
Leé más
Quiénes son los boqueteros de Fernández Oro vinculados al caso Otoño Uriarte
Dramático incendio en una casa: un adolescente sufrió graves quemaduras y lucha por su vida
Río Negro confirmó la fecha de cobro de sueldos estatales y el esquema para Salud
Noticias relacionadas
Lo más leído













