Circulaba en moto, se enganchó con un cable de Edersa y sufrió lesiones graves
Una mujer sufrió fracturas luego de que un cable eléctrico atrapara el manubrio de su moto. La Justicia responsabilizó a la empresa distribuidora de energía. ¿Cómo ocurrió?
Una mañana habitual de circulación por las calles de General Roca terminó de forma abrupta y dolorosa para una vecina que se desplazaba en moto por el centro de la ciudad. Mientras avanzaba por la intersección de Brasil y Neuquén, un cable de electricidad ubicado a una altura peligrosamente baja se enganchó en el manubrio del vehículo, provocando una brusca caída que le ocasionó graves lesiones.
Según consta en el expediente judicial, la motociclista transitaba con normalidad por la zona cuando el cable eléctrico atravesaba la calle a una altura inferior a la habitual. Al engancharse con el manubrio de la moto, la fuerza del tirón provocó una desaceleración repentina del vehículo y la conductora fue lanzada contra el asfalto.
Te puede interesar...
El impacto fue violento. La mujer debió ser trasladada al hospital, donde los médicos confirmaron lesiones de gravedad. Los diagnósticos indicaron fracturas en la muñeca derecha y en la rodilla izquierda, lo que obligó a una intervención quirúrgica y a un largo proceso de rehabilitación posterior.
Ante la falta de una respuesta satisfactoria en los reclamos extrajudiciales, la víctima decidió llevar el caso a la Justicia para reclamar una reparación económica por las consecuencias del accidente.
La defensa de Edersa
Durante el proceso, la empresa distribuidora eléctrica, Edersa reconoció que el accidente ocurrió, pero rechazó su responsabilidad en el hecho. En su contestación de la demanda, la compañía argumentó que el cable se habría desprendido por causas ajenas a su control. Entre las hipótesis mencionadas, señaló la posible intervención de un vehículo de gran porte que pudiera haber enganchado el tendido o el contacto con ramas de árboles que habrían provocado el descenso del cable.
Además, la empresa sostuvo que la motociclista circulaba a una velocidad excesiva y que no existió tiempo material para advertir la situación ni adoptar medidas preventivas para evitar el accidente. Bajo esa línea argumental, intentó atribuir el hecho a la conducta de la propia conductora.
Las pruebas que analizaron los peritos
Durante el juicio se incorporaron diversas pruebas documentales, testimoniales y periciales que permitieron reconstruir la dinámica del accidente.
Las fotografías tomadas en el lugar y la documentación proveniente del expediente penal demostraron que el cable eléctrico se encontraba atravesando la vía pública a una altura inferior a la normal, lo que representaba un obstáculo directo para quienes circulaban por la calle.
La pericia accidentológica fue contundente: el cable obstruyó la trayectoria de la motocicleta y se enganchó en la parte frontal del rodado, generando una desaceleración brusca que provocó la caída de la conductora.
Respecto de la velocidad de la motocicleta, el perito aclaró que no fue posible establecerla con precisión debido a la falta de indicios técnicos que permitieran realizar una estimación confiable.
Las consecuencias físicas y psicológicas
Las pericias médicas también fueron determinantes para evaluar el impacto del accidente en la vida de la víctima. Los especialistas confirmaron que la mujer sufrió una fractura de radio distal en la muñeca derecha y una fractura compleja de tibia y peroné en la pierna izquierda. Ambas lesiones requirieron intervención quirúrgica.
Con el paso del tiempo quedaron secuelas permanentes: limitaciones funcionales tanto en la rodilla como en la muñeca, que afectan su movilidad y su desempeño en actividades cotidianas. El informe médico determinó una incapacidad permanente del 51,48 %, una cifra que reflejó la magnitud de las consecuencias físicas del accidente.
A ello se sumó la evaluación psicológica, que diagnosticó un cuadro de estrés postraumático leve. Los profesionales recomendaron tratamiento terapéutico para abordar las secuelas emocionales derivadas del episodio.
Los testimonios incorporados al proceso también describieron los cambios en la vida diaria de la mujer, señalando dificultades para realizar tareas habituales y limitaciones en su movilidad tras el accidente.
La decisión de la Justicia
En su resolución, el juez del fuero Civil consideró acreditado que el cable eléctrico se encontraba en una posición anormal y peligrosa sobre la vía pública.
El magistrado concluyó que esa situación convertía al tendido en una “cosa riesgosa”, capaz de producir daños por sí misma, y que la empresa responsable del servicio debía responder por las consecuencias derivadas de esa condición.
La sentencia estableció que la presencia del cable a baja altura fue la causa directa de la caída de la motociclista y de las lesiones sufridas, por lo que condenó de manera concurrente a Edersa y a su aseguradora a indemnizar a la víctima.
El fallo remarca la obligación de las empresas prestadoras de servicios públicos de mantener en condiciones seguras la infraestructura que se encuentra en la vía pública, especialmente cuando su estado puede generar riesgos para quienes circulan por la ciudad.
Leé más
Anai Mapu: Investigaban un ataque armado y secuestraron drogas y una moto robada
Río Negro duplicó la superficie de cebolla y es líder exportador
Grandes inversiones en la provincia ya aplican el cupo laboral para trabajadores rionegrinos
Noticias relacionadas
Lo más leído
















