De autor a partícipe: cambiaron la calificación al único detenido por el femicidio de Silvia Cabañares
Con el recolección de nuevas pruebas, la Fiscalía pidió modificar la figura legal que involucra a Gonzalo Segovia. El hombre continuará en prisión preventiva.
El Ministerio Público Fiscal impulsó el cambio de calificación en la causa que investiga el femicidio de Silvia Cabañares, por el que está detenido Gonzalo Segovia, domiciliado en Neuquén Capital. De coautor del hecho ocurrido en agosto de 2023 en Balsa Las Perlas, el hombre de 29 años quedó como “partícipe necesario”, por el delito de “homicidio agravado por femicidio y alevosía”.
La modificación de la figura legal -que no alteraría el monto de una eventual pena ya que de todos modos le correspondería la prisión perpetua - la fundamentaron el fiscal Jefe Santiago Márquez Gauna y el fiscal del caso, Martín Pezzetta, en la extensa audiencia realizada este lunes en los tribunales de Cipolletti, donde al final se produjeron incidente con familiares y allegados del acusado que increparon a trabajadores de prensa y funcionarios judiciales.
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Desde la Fiscalía explicaron que la recalificación es “acorde a la nueva información” recabada en la pesquisa.
Destacaron en este aspecto el impacto de las antenas telefónicas que brindaron datos sobre los celulares activos en la zona, a lo que agregaron las declaraciones de testigos, las imágenes de las cámaras de seguridad donde se puede ver el vehículo de Segovia en Las Perlas a la hora en que se produjo el crimen, sumado a su comportamiento posterior para ocultar pruebas.
Además, requirieron extender el plazo de la investigación y la prórroga de la prisión preventiva -que vencía este martes- por dos meses más.
“El riesgo procesal se mantiene desde el primer día y tenemos que actuar con perspectiva de género y cuidar a esos testigos, varios de ellos en situación de extrema vulnerabilidad. Que recupere la libertad sería un grave entorpecimiento”, expresó Pezzetta.
Por su parte, el abogado querellante César Alfaro, quien representa a Flabia Currumil, madre de Cabañares, adhirió al pedido y agregó que hay familiares de la víctima que conviven con una consigna policial en su casa por el peligro de la situación dado a que se trata de un caso vinculado al narcomenudeo.
En tanto que la defensa de Segovia, Sebastián Perazzoli, se opuso a los planteados argumentando que la prueba no se condice con la hipótesis planteada y que su defendido no conocía a la víctima ni tiene vínculos con su círculo. Pidió su libertad o la prisión domiciliaria en una vivienda en la ciudad de Neuquén. Alegó que tiene un hijo de poco más de un año y requiere su cuidado, ya que su mamá trabaja de cajera en un supermercado.
Sin embargo, la jueza de Garantías María Agustina Bagniole resolvió a favor de la reformulación de cargos por la conducta indicada por la Fiscalía y extendió la etapa penal preparatoria por el término de dos meses, hasta el 2 de abril próximo.
También dispuso la prórroga de la prisión preventiva con instrucciones al Servicio Penitenciario Provincial para que sea alojado en un establecimiento penal, argumentado en que el riesgo procesal está presente y que no es necesario esperar a que suceda una situación concreta.
“Me estoy comiendo terrible garrón”
En un momento de la audiencia la jueza Bagniole le consultó a Segovia si quería decir algo, y el joven tomó el teléfono para aseverar que es totalmente ajeno al femicidio de Cabañares.
“Yo no tengo nada que ver con esto. Soy inocente, no participé ni colaboré. No conocía el caso, no sabía que había pasado esto en Balsa Las Perlas”, afirmó el hombre.
Resaltó que “estoy en un calabozo hace nueve meses y días, donde la estoy pasando realmente mal. Es un calabozo oscuro. No entiendo lo que está pasando ac á porque se está demostrando”.
“Si yo supiera quien fue ya lo hubiera dicho. Vuelvo a repetir, yo estuve con mi mujer a 17 cuadras. Me estoy comiendo este terrible garrón. No entiendo porque estoy acá, si se está demostrando que lo que yo digo es verdad”, agregó.
Insistió con que “No sé que está pasando acá, pero estos fiscales están equivocados”. Sostuvo que “dejé una hija de seis meses” y que “estamos pasándola realmente mal, yo y mi familia”.
Un testigo clave que desapareció
Entre los argumentos para extender la prisión preventiva de Segovia desde la Fiscalía se subrayó que en caso de otorgarle la libertad, podría interferir en la investigación. Concretamente, mencionaron que hay varios testigos -entre ellos mujeres- que se encuentran en estado de vulnerabilidad porque se encuentran en situación de calle y padecen adicción a las drogas.
Pusieron como ejemplo que habían contactado a un testigo que podría haber aportado información trascendental para la causa, pero que desapareció misteriosamente.
Márquez Gauna dijo que lo había podido ubicar en Buenos Aires a través de un llamado telefónico, en una gestión que se mantenía en el más absoluto hermetismo.
Relató que habían acordado que viajara a la zona para prestar declaración y que hasta le habían enviado los pasajes. Sin embargo, luego no lo pudieron encontrar más.
El fiscal aclaró que pese a la discreción que mantenían, el dato se filtró y desde la defensa le indicaron que estaban en conocimiento. Desde ese momento el testigo se esfumó y no dio más señales.
Insultos y gritos al salir de la audiencia
Como sucedió en otras audiencias por el mismo caso asistieron personas que defienden al acusado y también gente vinculada a Cabañares. Estos últimos cuentan con el acompañamiento de dirigentes del Partido Obrero, de la Unter y ATEN.
Mientras que por el lado de Segovia concurrió un grupo numeroso identificados con remeras con su nombre y el reclamo de inocencia, que se instaló frente a la puerta de acceso por calle España con bombos y un megáfono. Desde el interior de la sala, a la que pudieron acceder tres personas por parte con refuerzo policial, se escuchaban los gritos y el retumbo.
Lo más grave ocurrió al finalizar la audiencia. Desde la muchedumbre cuestionaron la labor de los trabajadores de prensa, pero además cuando salió Márquez Gauna con el querellante Alfaro, comenzaron a increparlos e insultarlos.
Incluso cuando los abogados caminaron hacia le esquina -donde se realiza la obra de remodelación del edificio judicial- varios de los manifestantes los siguieron de cerca lanzándole todo tipo de recriminaciones. Una de las más exaltadas fue una mujer que gritaba “mi sobrino es inocente” y “no tienen pruebas contra él”. Más agresivo aún se mostró un hombre que llevaba una gorra anaranjada que hacía sonar un redoblante y que se observa en videos filmados por testigos.
El atroz crimen de una mujer vulnerable
Silvia Cabañares tenía 28 años y era paciente psiquiátrica, ya que padecía de esquizofrenia, además de ser adicta a las drogas. Por eso se consideró que su condición era de extrema vulnerabilidad.
La mañana del 26 de agosto de 2023 su cadáver apareció tirado en un basural ubicado al sur de Balsa Las Perlas. La habían golpeado salvajemente al parecer con una botella de vidrio y le habían dado 17 puñaladas. La muerte fue con el vidrio del envase, que le seccionó la yugular.
Durante los primeros meses la investigación se movió con lentitud. Hasta que apareció un dato escalofriante: poco antes del crimen había sido víctima de una violación en la que intervino un grupo de hombres en Neuquén. Cuatro de ellos fueron hallados culpables en un juicio por jurados populares que se hizo en la ciudad capital: Raúl Horacio Vidal, Jairo Luciano Laurín y Félix Darío García. Un quinto sujeto, Oscar Alejandro Guerrero, fue responsabilizado como partícipe necesario.
Una de las hipótesis que surgió de la investigación vinculó su femicidio con la violación, pero no encontraron pruebas para incriminar a los condenados.
A fines de abril del año pasado apareció en escena Segovia. En un allanamiento realizado en un inmueble de Las Perlas fue detenido y a los pocos días imputados por el femicidio con prisión preventiva. La hipótesis de la Fiscalía indica que el imputado circulaba en su auto VW Gol por la zona del barrio Confluencia junto a dos hombres que aún no fueron identificados, y se encontraron con la mujer. La hicieron subir y la llevaron a Las Perlas, donde consumieron drogas y alcohol. En este contexto se produjo el ataque mortal y hasta el momento se desconoce el motivo.
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