Policía zafó de acusación por auto trucho

Un agente había cambiado un Duna por un Peugeot y luego, tras la venta del vehículo, fue procesado por falsificación de documento. La Justicia creyó en su buena fe y lo absolvió.

Un agente había cambiado un Duna por un Peugeot y luego, tras la venta del vehículo, fue procesado por falsificación de documento. La Justicia creyó en su buena fe y lo absolvió.

Un policía cipoleño que actualmente se desempeña en una comisaría valletana no la pasó de la mejor manera tras ser denunciado por la comercialización de un auto trucho. Sin embargo, la Justicia federal creyó en su buena fe y decidió absolverlo.

Fue una de esas operaciones comerciales que se hacen entre amigos o conocidos y que derivó en un gran dolor de cabeza para el policía, de 43 años y con el grado de sargento.

De acuerdo con el expediente, el denunciado era propietario de un Fiat Duna. Lo llevó a arreglar al taller de un policía retirado y el trabajo tenía un costo de 14 mil pesos. Como le era imposible costearlo, acordaron un intercambio de vehículos. El cliente se fue con un Peugeot 504 armado por el ex uniformado y, al poco tiempo, lo vendió para pagarle el viaje de egresados a su hijo.

El problema llegó en una inspección cuando el comprador, otro policía retirado, fue informado de irregularidades en la documentación. La denuncia fue impulsada por el Registro de la Propiedad Automotor de Villa Regina y llegó a juicio en el Tribunal Oral Federal de General Roca (TOF). En la audiencia, el sargento fue informado de que debía responder por el delito de falsificación de documentos públicos.

El acusado no se negó a declarar y remarcó que no aceptó una probation porque consideraba que no había cometido un delito, ya que desconocía la existencia de irregularidades en la documentación vehicular.

Los dichos del cipoleño fueron corroborados por el comprador del auto, quien manifestó que no se sintió estafado.

A la hora de la acusación, la fiscalía tuvo presentes estos testimonios y decidió no acusar. Entre otros elementos, recordó que el 08 tenía certificaciones que le daban una apariencia de “legalidad”.

El responsable del TOF, Alejandro Silva, coincidió con la fiscalía y comunicó la absolución del acusado.

--> Sin transferencia y “mano a mano”

Más allá de las recomendaciones brindadas por la misma Policía, muchos vecinos no verifican la situación de sus vehículos y en algún control ocasional se enteran de que la documentación es trucha. El policía cipoleño que fue juzgado reconoció que nunca hizo la transferencia de su primer vehículo porque no tenía dinero. En esas circunstancias, lo cambió mano a mano por otro auto.

Después se produjo la venta del Peugeot 504 y, al poco tiempo, se enteró del inicio de una causa penal en su contra. Finalmente, el proceso oral lo benefició con su absolución.

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