Los "médicos villeros" recorren barrios inundados

Llegaron desde Buenos Aires para ayudar a las familias más afectadas por el temporal.

Después de los nubarrones, las fuertes tormentas y las lagunas que lo cubrieron todo, apareció el sol y la temperatura fue subiendo día a día. Ayer fue una jornada casi veraniega, con casi 30º C, que celebraron quienes pudieron pasar la tarde al aire libre o los vecinos que aún tenían algún charquito en el patio o la calle de su casa. Sin embargo, en las zonas más afectadas por el temporal del fin de semana pasado, hubo preocupación porque el calor volvía aún más peligrosas las zonas inundadas con aguas servidas.

Una cuadrilla de voluntarios y médicos del movimiento social La Dignidad llegó a la ciudad desde Buenos Aires para brindar asistencia a las familias de los barrios afectados, con especial hincapié en el control sanitario de la zona, ante el riesgo que supone el agua de los pozos ciegos.

Según destacaron los profesionales que se instalaron en Barrio Obrero, al norte de Cipolletti, la situación del lugar es compleja debido a las condiciones insalubres con las que conviven los vecinos. Las aguas bajaron, pero quedó la materia fecal y los pozos sépticos están colapsados, provocando riesgos serios en la salud.

En diálogo con LM Cipolletti, uno de los voluntarios indicó que tras el primer relevamiento detectaron diagnósticos de gastroenteritis, enfermedades respiratorias y sarpullidos en la piel, estos últimos afectan más en los niños.

La cuadrilla de La Dignidad se conoce como los “médicos villeros” por su trabajo social en villas de emergencias, como se denomina a las tomas en Capital Federal y el Gran Buenos Aires. Se trata de tres bomberos, una médica y una enfermera, acompañados de una ambulancia propia.

Recorridas similares puerta a puerta para constatar la situación de las familias habían sido acordadas por los habitantes del sector y la Multisectorial de Cipolletti con el Municipio y el hospital. Sin embargo, los vecinos denunciaron que no se cumplió con lo pactado.

La referente del Obrero, Lila Calderón, manifestó que desde el Hospital Pedro Moguillansky no se envió todo el material pactado, ya que escasea el ibuprofeno y las sales hidratantes. Además, dijo que el agua que tienen no es potable, y que recomendaron a los vecinos no utilizarla ni para bañarse.

La comuna esperaba ayer la llegada de un camión con donaciones enviadas por el gobierno nacional que contenía principalmente agua potable y elementos de higiene. En tanto, con la ordenanza de emergencia en mano, la secretaría de Desarrollo Social adquiriría colchones, bidones de agua y lavandina para repartir a todas las familias que quedaron aisladas o sin servicios por las fuertes lluvias que azotaron la ciudad entre el domingo y el martes.

Para Salud, la ciudad no está en emergencia

Médicos y enfermeros del hospital local reconocieron que esperan un brote de enfermedades, como la gastroenteritis, por la inundación con aguas servidas en muchos barrios de la ciudad. El contacto diario con las lagunas o el barro cloacal y la incidencia de las altas temperaturas son factores de riesgo, advirtieron. Sin embargo, desde el Ministerio de Salud se aferraron a las estadísticas y consideraron que, por ahora, la ciudad está lejos de una situación de emergencia sanitaria ya que casi no hay casos. El ministro Fabián Zgaib precisó que se realiza un seguimiento, pero al no haber emergencia no se destinarán más recursos ni se montarían grandes operativos de control en los barrios.

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