Luciana Ortiz Luna, directora del organismo, advirtió que el alcohol al volante es la principal causa de estos eventos y reclamó mayores controles. "No logramos mejorar la sobrevida de la gente ni bajar las estadísticas”, dijo la médica en declaraciones radiales, y precisó que el 80% de estos episodios se da dentro de la zona urbana sobre las rutas 22 y 7.

Respecto de la situación de la provincia en general, sostuvo que el nivel de siniestralidad es todavía más alarmante. Si bien no dio números en cuanto a porcentajes, indicó que en lo que va del año se registraron más de 30 muertes en las rutas y aclaró: “Esto es un subregistro, porque la mortalidad se mide dos años después del período estudiado. Cada muerto implica al menos cinco heridos graves, que incluye gente que puede quedar en estado vegetativo, con fracturas, amputaciones o parálisis, lo que hace que esas personas nunca vuelva a ser las que eran”.

Además de destacar la falta de uso del cinturón de seguridad, Ortiz Luna apuntó que no está dando resultados en la capital provincial la implementación de la ordenanza de tolerancia cero al alcohol. “No está mal la norma, pero estaría buenísimo aplicarla mejor. Cada evento de tránsito, en una, dos o más partes involucradas hay alcohol. Se sabe que se hacen controles, y podrán ser buenos pero no son suficientes, habrá que ponerlos en donde más accidentes se dan y fomentar mucho más las campañas para que la gente tome conciencia de que no se puede manejar si se ingirió alcohol, además de generar un dolor al bolsillo al momento de pagar una multa”.

La directora del SIEN analizó que "hay dos o tres mundos paralelos", con el gobierno provincial, la municipalidad y las ONG. “No se ponen de acuerdo con las jurisdicciones, los problemas están y faltan acuerdos, con eso se podrían cambiar muchas cosas”, dijo y remarcó que la información con la que cuenta el organismo respecto de dónde se dan con mayor recurrencia los incidentes "está disponible y hay que trabajar sobre esto porque se trata de una situación grave".

El SIEN nació para acudir a eventos de tránsito, pero hoy también se ocupa de otras emergencias, asistiendo a pacientes con enfermedades cerebrovasculares, infartos, o gente que no tiene cobertura médica, que está postrada en una casa y que requiere de este servicio médico. También intervienen en casos de violencia (de género y urbana), que representan el 50% de las asistencias totales. “Lo cosmopolita que se ha vuelto Neuquén hace que la gente actúe dentro de una gran ciudad y con todos los vicios. El consumo de sustancias es un gran problema”, aseguró Luna.

A su vez, la directora del organismo reclamó un helicóptero para un mejor funcionamiento. “Si vemos otras provincias del país, incluso con menos recursos que la nuestra, lo tienen. Nosotros contamos con esta herramienta pero asignada a otros fines, como el control del fuego y otras situaciones”, indicó. “Para el SIEN sería importante por la siniestralidad en las rutas, para llegar antes y tener equipos preparados para eso, hay que definir el sistema de atención de pacientes críticos. Hoy tenemos una aeronave para vuelos sanitarios, pero la demanda es cada vez más grande”, añadió.

Las multas más caras no hacen bajar los índices de alcoholemia

Ante la afirmación de Luciana Ortiz Luna respecto a la necesidad de intensificar los controles de alcoholemia, Facundo Churrarín, director de tránsito de la Municipalidad, respondió que la cantidad de operativos que se hacen “van de la mano de la gente que hay a disposición para realizarlos”.

Dijo que “lo ideal” sería incrementarlos pero que se concreta lo máximo en base al recurso humano con el que cuenta la ciudad, en conjunto, en algunos casos, con la policía provincial.

Por otra parte, informó que el aumento en el valor de las multas para aquellos conductores que dan positivo al test de alcoholemia no hizo bajar el número de contraventores.

“Tiene que ver con un tema cultural, más allá de las sanciones. Habrá que trabajar también en el largo plazo, en las escuelas, y ver qué pasa con las nuevas generaciones de conductores”, reflexionó.

Desde hace más de un mes rige una normativa por la cual ante la negativa a realizar la prueba de alcohol de parte de un automovilista constituye una falta grave, que es sancionada con una multa de 117 mil pesos. Antes algunos pagaban la mínima (6 mil pesos) y con eso evitaban el examen, el cual, según la cantidad de alcohol en sangre, podía determinar un pago entre el mínimo y 84 mil pesos.

En la actualidad eso cambió pero, aún así, nada parece desincentivar a los conductores a ingerir alcohol a la hora de manejar en la ciudad de Neuquén.

“No se puede tener una ambulancia en cada lugar de la ciudad, ya que hay un promedio de 30 accidentes diariamente. Se deben mejorar los controles”, Luciana Ortiz Luna, Directora del Sistema Integrado de Emergencias de Neuquén

Multan a un Batman que manejaba borracho

Un motociclista que circulaba borracho por la Plaza de las Banderas, disfrazado de Batman, fue detenido el sábado en un control de tránsito realizado por la policía neuquina. El improvisado superhéroe se quedó “a pata” porque le secuestraron la moto.

El particular episodio ocurrió el sábado a la madrugada, en uno de los operativos de tránsito realizados por las autoridades policiales este fin de semana, y fue confirmado ayer a LM Neuquén por el comisario Daniel Asselborn, jefe del departamento de Tránsito de la Policía de Neuquén.

“El chico de 23 años venía de una fiesta de disfraces, alrededor de las 3:30 de la mañana, con la máscara de Batman y el traje. Manejaba una moto Corven 200 centímetros cúbicos y no pudo evitar el control en el Alto”, explicó Asselborn.

El test de alcoholemia que le realizaron dio resultado positivo. “Batman tenía 1,84 gramos de alcohol en sangre”, aseguró el comisario.

El frustrado superhéroe se quejó pero no pudo convencer a los policías de que le devolvieran su medio de transporte.

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