El clima en Cipolletti

icon
17° Temp
26% Hum
LMCipolletti Russo

La intimidad de un equipo que quedó en la historia

Intimidades y recuerdos de un plantel que hizo historia con la clasificación al Nacional 85.

Carlos Gerardo Russo afirma que la clasificación al Nacional 85 fue inolvidable pero tan bueno como eso ha sido paso por Cipolletti.

“No me olvido más del partido del debut en Neuquén (contra Alianza de Cutral Co). Era un clásico y me tocó hacer un gol. Ahí ya se veía que teníamos buen equipo. Vi que teníamos un arquerazo, y cuando tenés un buen arquero todo se puede armar”, recuerda Russo desde Buenos Aires.

Te puede interesar...

Por un error de tipeo en el diario regional, el debut de Russo trascendió más allá de la región. Debía decir “El verdugo de la tarde” y el título fue “El vergudo” de la tarde. El caso es que una semana más tarde, la revista Humor tomó la nota del diario y se preguntó ¿Russo o africano?”.

“Me hicieron fama, jaja ¿Se podrá conseguir esa nota?”, pregunta el defensor quien siguió su carrera en Gimnasia Esgrima La Plata.

“Estuve entre el lobo y San Lorenzo y elegí a Gimnasia, muy lindos años. Cuando llegué buscaban arquero. Le dije al presi: Marcelo Arturo Yorno, me dijo que era bueno pero que era un poco bajo. 'Pero es un gato', le dije. Al final, trajeron a uno de metro noventa. El partido con (Boca de) Bariloche lo vi hacer algo que no se puede creer, le patearon en el área chica, creo que Pinino Más, y yo lo tenía al lado. Cuando miró estaba en el otro palo: la sacó, sacó una pelota que era imposible”, recordó.

El fútbol los puso cara a cara en un clásico de La Plata. Dos penales de Russo y dos a cero a favor del Lobo. El Pincha empata 2 a 2 y los hinchas derriban la alambrada. “Un arquerazo, un gran tipo”, dice Russo.

De todos los jugadores es Blas Armando Giunta el más recorado. “Un loco lindo Blas, éramos muy jóvenes, íbamos al boliche Blasón siempre, ahí frente a la plaza. Un día paró un hincha que andaba en bicicleta, creo que hacía los pedidos o algo así. De pronto Blas dentro de la confitería dando vueltas en la bici”, dice Russo, quien recuerda con mucho cariño a Félix Mabellini, el famoso corredor cipoleño. “Me enseñó las mañas de manejar para competir. Me llevaba a la chacra y me daba unas manzanas que jamás volví a comer en mi vida. La verdad es que siempre dije que voy a volver a Cipolletti. La verdad que me gustaría mucho dirigir a Cipolletti”, añade el hombre que sobre el cierre de su carrera brilló en Emelec y Barcelona de Ecuador.

“Compartí habitación con Baby Cortéz, un señor, hablaba, aconsejaba, y leía, leía mucho. Libros, diarios, todo leía. No te dejaba dormir, le dije que le iba a tirar agua. Me desperté, vi que tenía el diario y lo bañé con un vaso de agua que tenía preparado. Dejó de leer de noche”, revela Russo.

“Hacíamos dupla con Solari Gil, lo veías y te daba miedo, pero era más bueno que el pan, había llegado hacía poco y después fue ídolo de Cipolletti”, cierra Russo.

“Russo y Giunta andaban siempre juntos, Carlos lo ordenaba un poco, Blas podía salir para cualquier lado. Los viernes teníamos fútbol libre y jugaban enfrentados, se mataban”, recuerda Edgar Cifuentes.

“El 24 de diciembre, un día después del partido con Boca de Bariloche, Blas cayó con un oso rosado tan grande como él. Era para su hija, a la que apenas había visto. No sé cómo hizo pero se llevó el oso en el avión”, dice Edgar.

Giunta llegó a la región con un rubio amplificado en su cabeza. No era común que los jugadores revelaran el uso de tintura. “Le decíamos Manzanilla, él decía que usaba manzanilla, pero parece que la cosa venía por el lado de un champú o directamente usaba tintura”, cuenta Henry Homann.

“El Trapo (Jorge Giner) era un monstruo, un goleador impresionante. Nos conocíamos de las inferiores de Independiente de Avellaneda y nos reencontramos en Cipolletti, el fútbol tiene esta cosas lindas”, cuenta Marcelo Yorno.

“Cipolletti se estaba rearmando, el técnico era Juan Perales y la verdad que no teníamos mucho. Compartía habitación en los albergues con Gerson Alarcón y un día, voy a pasando y lo veo a Marcelo, no lo podía creer. Yorno era una bestia de chico. Le dije a Gerson y a Perales que había llegado un arquero impresionante y medio que todos me cargaban. 'Ahora lo vamos a ver, ahora lo vamos a ver', me decían. En cinco minutos quienes no le pateaban se quedaban a mirar lo que atajaba, un crack, un amigo, contó Giner.

Las vueltas del fútbol juntaron luego a Yorno y Giunta en Boca Juniors. Pero las luces en ese equipo apuntaban a otro jugador: Diego Armando Maradona.

“Fueron años muy lindos todos”, afirma Yorno quien, no obstante, admite que no era fácil para los dirigentes mantener un equipo de jerarquía en el interior.

“Cipolletti lo hizo, Cipolletti es parte de mi vida, mi hijo (Alan) es cipoleño, con eso te digo todo”, sintetiza Yorno.

Sobre el partido contra Huracán en Bahía Blanca afirma que “es el más importante de todos los que jugué en Cipolletti. A 35 años de ese partido, estamos hablando de ese día”, agrega.

“No me olvido de una nota que le hacía por radio a Giunta en Comodoro, empezamos a hacer ruido de viento y a empujarlo y el loco la seguía y le decía a los periodistas que estaba muy fuerte el viento, que se le complicaba para hablar. Nos matamos de risa, cuando se arman los equipos te das cuenta. Y pasó eso, se armó un equipo”.

Uno de los más jóvenes del plantel era Wálter Parodi, delantero que fue ídolo en Deportivo Español y que en 1994 fue campeón con Independiente de Avellaneda. Parodi falleció este año en Buenos Aires, a los 54. Temprano, en 1995, en un accidente durante un viaje familiar murió el delantero Marcelo Sisi, uno de los mejores jugadores surgidos en Centenario.

“El primer gol que hice en Cipo, fue un centro de Sisi, gran delantero, gran compañero. Muy triste lo que le pasó. Lo de Wálter fue un golpe también”, recordó Giner.

Leé más

¿Qué te pareció esta noticia?

0% Me interesa
83.333333333333% Me gusta
0% Me da igual
16.666666666667% Me aburre
0% Me indigna

Noticias relacionadas

Dejá tu comentario