La casita de día del Mapu se levanta de las cenizas

Cerró sus puertas 10 días porque vándalos robaron y generaron destrozos.

De a poco, la casita de día de la Red Puentes que saquearon delincuentes desalmados días atrás intenta reponerse de las pérdidas y vuelve a abrir sus puertas a los niños, adolescentes y jóvenes con adicción a las drogas y otros consumos problemáticos.

Tuvieron que cerrar sus puertas de manera obligada por 10 días. Es que un grupo de personas (por lo menos dos, pero creen que podrían ser algunos más) destrozó el lugar para robarse la comida de los chicos, las herramientas e instrumentos que utilizan en los talleres y una bicicleta. Pero con la ayuda de los vecinos, regresaron a la casita para ponerla en condiciones nuevamente.

Te puede interesar...

Compraron una de las puertas que rompieron, otra se la donó la Municipalidad, y el movimiento La Dignidad les enviará verduras, carne y otros víveres para el almuerzo. Ayer ya se pusieron en marcha. Comieron arroz con condimento, porque otra cosa no había. Ya pudieron arrancar de nuevo con el taller de salud, pero los de oficio iniciarán en febrero porque aún no lograron reponer las herramientas e instrumentos robados.

Mientras tanto, tienen que revocar algunas paredes que están muy deterioradas, como consecuencia de los numerosos ataques que ha sufrido la institución desde que se instaló en el barrio Anai Mapu, y reforzar las medidas de seguridad.

A nivel nacional, el movimiento La Dignidad propuso que la casita se mudara a otro lugar, pero la dirigente social Lila Calderón dijo que permanecerán donde están, porque “siempre será un foco de conflicto”, debido al trabajo que realizan. “Esta es una casa para sacar chicos de consumos problemáticos, donde vayamos vamos a tener problemas”, agregó.

El lugar está ubicado en Río Neuquén 2325, frente a la placita del barrio Anai Mapu, a escasos 30 metros de la comisaría, y desde que funciona ha sufrido entre seis y siete ataques, comenzando con la quita de carteles que identificaban a la institución.

Presumen que detrás de los ataques están los narcos y los punteros que se disputan el territorio, a quienes les molesta el trabajo que encara la institución.

Seguirán contra viento y marea

Pese a la seguidilla de ataques que recibieron, cuyo antecedente más violento fue el asesinato de Sebastián Sapuri, el adolescente de 18 años que asistía a Red Puentes ultimado de un disparo en el cuello en manos de dos transas del barrio, la casita de día va a seguir adelante.

Lorena Riffo, la encargada de lugar, sostuvo: “Seguimos trabajando. Estamos rearmando el lugar, tratando de llevar mercadería de nuevo, arreglando las cosas que rompieron. En febrero arrancamos con los talleres de oficio”. Y Calderón añadió: “Por suerte, los chicos volvieron a trabajar con todo”.

Fuente:

¿Qué te pareció esta noticia?

Noticias Relacionadas

Deja tu comentario