Hay más pruebas y los Montecino están contra las cuerdas

Una pericia caligráfica los complicó en la causa por la venta de autos robados y defectuosos.

A pesar del beneficio excarcelatorio, con la colocación de tobilleras electrónicas, los Montecino enfrentan una difícil situación procesal por las presuntas estafas con autos robados y están atentos a la postura que adoptarán las víctimas de las irregulares operaciones comerciales. Justamente, entre las pruebas principales en contra de los implicados, se encuentran varios boletos de compraventa firmados por ellos, indicaron fuentes allegadas a la investigación.

Días atrás, el Ministerio Público Fiscal sumó más pruebas en contra de Pablo Montecino y Pedro Hernández, quienes aparecen como los presuntos líderes de una banda que se dedicaba a vender autos defectuosos o flojos de papeles.

A fines del año pasado, luego de un trabajo de largo aliento de la Brigada de Investigaciones, el fiscal Guillermo Merlo encabezó una serie de allanamientos en autoparques y domicilios particulares. Además del secuestro de vehículos y documentación, fue incautada una suma cercana al millón de pesos. En el marco del gran despliegue, se avanzó con la detención de Montecino, Hernández y otros presuntos cómplices.

Mientras se llevó a cabo la formulación de cargos, hubo un reclamo de libertad y uno de los primeros en conseguir el beneficio fue Hernández porque padece una lumbalgia crónica. Luego, Montecino también pudo abandonar la cárcel aunque ambos son monitoreados con tobilleras del Servicio Penitenciario Provincial.

En tanto, la fiscalía recepcionó una importante cantidad de denuncias con vecinos que describían los problemas que tuvieron tras comprarles autos y camionetas a los Montecino. Una de las operaciones comerciales, por ejemplo, fue realizada en el bar de la terminal de micros, donde otro de los Montecino, Cristian, recibió 5000 pesos de una de las víctimas. La Brigada lo atrapó junto a un cómplice.

Entre los sospechosos de integrar la supuesta banda se encuentra otro familiar de Pablo y Pedro, identificado como Enzo Hernández y que originó un pedido de captura enviado a Interpol porque había viajado a Chile.

A todos ellos se suma Juan Carlos Torres, quien había sido declarado prófugo pero se terminó presentando por sus propios medios en las oficinas de la fiscalía.

Finalmente, quienes enfrentan la situación más complicada son los presuntos cabecillas por sus antecedecentes condenatorios.

--> Los antecedentes derivarían en un severo castigo

No hace mucho se decidió prorrogar la preventiva de los Montecino por un plazo de tres meses. De igual modo, cuentan con el beneficio de que cumplen la restricción de la libertad en forma ambulatoria, monitoreados con tobilleras electrónicas.

Apenas se cumpla el tiempo dispuesto por un juez cipoleño, la fiscalía que encabeza Guillermo Merlo quedará habilitada para reclamar la audiencia de control de acusación.

A diferencia de causas anteriores, indicaron fuentes allegadas a la investigación, los Montecino se encuentran muy cerca de cumplir severas penas de prisión si son encontrados culpables de los delitos que se les atribuyen. Principalmente, sus antecedentes les jugarían en contra.

Por esta razón, se sigue de cerca la postura que adoptarán las víctimas y si aceptan algún resarcimiento económico, que debilitaría las denuncias y la acusación definitiva.

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