Exigen que Ipross no deje entrar a la afiliada violenta

Los empleados realizaron ayer una nueva jornada de medidas de fuerza.

La atención en la sede cipoleña del Ipross se vio nuevamente afectada en la jornada de ayer porque los empleados decidieron iniciar una medida de fuerza en protesta por una agresión sufrida la semana pasada a manos de una afiliada.

Los trabajadores de la obra social exigen que se le prohíba el ingreso a una mujer que los insultó y amenazó hace unos días y que en otra oportunidad incluso agredió físicamente a una empleada. También piden mayor presencia policial y que se acerque el presidente del Ipross, Claudio Di Tella, para que resuelva el tema, resguardando la integridad física de los empleados del edificio de calle en Sáenz Peña 455.

Te puede interesar...

Una médica auditora contó que la mujer exigía que se le pague un taxi hasta la ciudad de Bariloche para llevar a su hija a un control traumatológico, pero la obra social le autorizó el traslado en colectivo. Esta decisión, aparentemente, fue rechazada por la afiliada, quien entró en cólera y se la agarró con todo el que se le pusiera enfrente, incluso con algunos efectivos policiales. En todo momento hizo mención a las vulvas de las progenitoras de los presentes y a algunos los invitó a la vereda a protagonizar una escena de pugilato, mientras que su hija habría golpeado a dos mujeres, según aseguraron los empleados.

La otra campana

La iracunda mujer negó las acusaciones en su contra y dijo que la están “vuelteando” para no autorizar el control médico de su hija, que sufre displasia en la cadera. Asegura que por los retrasos en las autorizaciones ya perdió dos turnos médicos.

Beatriz Rosa, madre de la nena de tres años que sufre un problema de salud y fue acusada de las agresiones, dijo a LM Cipolletti que el jueves 7 fue a la oficina del Ipross para buscar la autorización de un viaje a Bariloche para un control médico y le dijeron que no lo habían podido hacer “porque estaban organizando la fiesta de fin de año”.

Respecto del altercado, contó: “Me tuvieron esperando una hora, se reían en mi cara. Entré sin permiso a la oficina de una auditora para que me dé explicaciones y me gritaron, me echaron y llamaron a la Policía. Mi hija discutió con una empleada, y nos retiró la Policía. Nunca hubo violencia física como dicen”.

Además, dijo que la tratan de loca y que ya le hicieron dos denuncias penales. En tanto, indicó que le dieron un turno para enero pero que todavía no sabe si podrán ir.

Antecedente

“El año pasado le di dos cachetadas”

Un año atrás la mujer admitió que golpeó a la médica auditora. “Admito que le di dos cachetadas. Mi hija estaba en terapia intensiva y necesitaba las autorizaciones. Pasé varias horas esperando que me atendieran y me decían que estaba ocupada. Me cansé de esperar, entré a su oficina sin permiso y estaba tomando mates con bizcochitos y ojeando un catálogo de productos de belleza. Me saqué y le di dos cachetadas. Me estaban tomando el pelo a mí y a todos los afiliados que estábamos esperando”, expresó. En esa oportunidad fue denunciada penalmente, pero la absolvieron.

Embed

Fuente:

¿Qué te pareció esta noticia?

Noticias Relacionadas

Deja tu comentario