Entregaron más de 2.000 módulos con ayuda alimentaria
La organización social Dignidad Rebelde cerró el año con la entrega de más de 2.000 módulos con alimentos secos y productos para las fiestas. La sola cantidad muestra el enorme trabajo que viene desplegando esta agrupación creada en Cipolletti hace pocos años y también la magnitud de los problemas económicos existentes.
Sus integrantes terminaron este jueves de entregar las últimas cajas y bolsas a las familias beneficiadas, concluyendo un trabajo comenzado el martes 20. Se ha querido contribuir a satisfacer las necesidades de la población más carenciada justo en las cercanías de la Navidad y el Año Nuevo, en que todo el mundo quiere estar un poco mejor.
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Los productos repartidos se consiguieron a través de donaciones de instituciones y de particulares, más algunos aportes de Provincia y también el Municipio. La mercadería se concentró en el depósito que DR tiene en Cobián y Primeros Pobladores y desde allí se montó el operativo para su distribución.
Como los pedidos de ayuda alimentaria siguen llegando, se hará un último esfuerzo por armar paquetes con algunos productos que quedaron sin entregar. El objetivo es que no quede nada, del gran acopio que se había logrado, sin poner a disposición de quienes lo están solicitando.
La dirigente Lilia Calderón destacó la labor desplegada por quienes hicieron posible el reparto de los alimentos y fue categórica en llamar la atención sobre los problemas económicos que atraviesan muchos cipoleños.
Y es que, si bien hay posibilidades de acceder a fuentes laborales, lo que se paga es extremadamente poco y no alcanza a satisfacer las necesidades de numerosas familias. En otras palabras, hoy se puede ser pobre y hasta muy pobre incluso teniendo un puesto de trabajo.
Ni que hablar de lo que le pasa a las personas que perciben haberes del programa nacional Progresar Trabajo, cuyos ingresos habituales rondan los 25.000 pesos y ahora, por un monto extra que se les ha otorgado, andan en los $31.000. Es lo que cobran los vecinos que, por ejemplo, mantienen y hacen funcionar comedores y merenderos, los roperos comunitarios y otras instancias sociales.
En el caso de las personas que trabajan en emprendimientos cooperativos financiados por el Estado nacional, como los de mejoras eléctricas y construcción de veredas, los montos son mejores, pero solo rondan los 75.000-80.000 pesos, cifras que están muy por debajo de la canasta de pobreza.
De todos modos, Calderón destacó la labor de la cooperativa de trabajo del Barrio Obrero, que ha ejecutado obras eléctricas en la barriada, en la que sigue trabajando, como también lo está haciendo en los barrios 2 de Agosto y 10 de Enero. Además, la entidad está por comenzar obras de agua, luz y cloacas en el barrio neuquino Huiliches, de veredas en Ferri y en el Barrio Obrero y de provisión de instalaciones eléctricas intradomiciliarias en la toma Aeroclub, de General Roca. También están presentados proyectos de veredas para los barrios 10 de Enero y 2 de Agosto, entre otras iniciativas.
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