Con el puente aumentaron los robos en la Isla Jordán

Camiones repletos de áridos cruzan todos los días el río Negro.

En el Municipio no ganan para sustos. El crecimiento de la ciudad presenta nuevos y complejos problemas y desafíos que se tornan difícil controlar con rapidez. Así, la apertura del puente de la Isla Jordán ha sumado la necesidad de más políticas y controles para evitar que la situación se desbande en ambas márgenes del río Negro.

Una de las inquietudes más recientes y que se busca determinar en su real magnitud se relaciona con el robo de áridos que estarían sufriendo algunos propietarios de canteras de las tierras que se abren en la orilla sur.

En la comuna, el nuevo frente de tormenta vinculado a la extracción ilegal de arena y piedras para la construcción estaría siendo analizado en el máximo nivel institucional en procura de ponerle el freno pertinente. Se sospecha que camionetas y camiones pasarían por el viaducto y no llamarían la atención porque, efectivamente, la actividad canteril es de las principales de la región.

Además, el destacamento policial que existe junto al extremo sur del puente todavía no contaría con la experiencia suficiente para una tareas más eficaz. Hace unos días se supo que los dos ex balseros que habían sido designados para colaborar con los efectivos todavía no habían sido enviados al lugar.

La existencia del viaducto ha generado un cada vez más intenso ritmo de circulación vehicular entre una y otra margen. Funcionarios del Municipio reconocen que hay un tránsito creciente de productos y que, a la larga o a la carta, tendrá que haber una oficina de fiscalización en las inmediaciones para complementar la labor de la policía.

Por lo pronto, se observa un gran crecimiento poblacional en la Margen Norte de la Isla, donde ya son varios cientos las familias que se han venido asentando. “Esto va en camino de ser como un segundo Cipolletti”, enfatizó un funcionario conocer de la zona. En la orilla sur, en tanto, todavía no son tantas las personas que ya están viviendo pero hay loteos clandestinos que, en cuanto surja la posibilidad, comenzarán a poblarse.

Son muchas las dificultades que hay que enfrentar en toda la zona de la Isla y sus inmediaciones. Las calles no tienen buenas condiciones de transitabilidad, el riego de las arterias es muy esporádico, falta una salita de salud y existen serios inconvenientes para la telefonía móvil y la señal de Internet.

Zona de nadie

Un trabajo de dos jurisdicciones

En el sector del puente de Isla Jordán se tendrá que establecer con más precisión si la jurisdicción para el control quedará en manos de Provincia o del Municipio en forma exclusiva, afirman conocedores de la realidad cotidiana del sector. Salvo por el destacamento policial, que funciona por ahora en instalaciones precarias, no hay en el espacio lindero vigilancia efectiva para el transporte de productos de diversa índole. Por eso, urge que se adopten las medidas necesarias para determinar competencias y ponerse a trabajar. En particular, en la órbita comunal figura la Comisión de Acción y Seguimiento del desarrollo del sector, que deberá reunirse en breve y trazar un plan de tareas muy específico.

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