Carreras hizo historia con un triunfo aplastante

Juntos se impuso en casi toda la provincia y retuvo el gobierno.

La barilochense Arabela Carreras hizo historia en las elecciones a la gobernación de Río Negro. Obtuvo el 52 por ciento de los votos y el 10 de diciembre se convertirá en la primera mujer en gobernar la provincia. Juntos Somos Río Negro retuvo el poder, en su primera elección sin Alberto Weretilneck en la boleta, y volvió a relegar por amplia diferencia al Frente para la Victoria.

Con el 86 por ciento del escrutinio, Juntos no solo obtenía una victoria inapelable a nivel provincial, sino que se imponía en casi todas las ciudades, a excepción de Roca, en la que gobierna quien terminó segundo, Martín Soria. En algunos casos, como Cipolletti, Allen y Choele Choel, por más de 40 puntos.

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Juntos se impuso en Viedma, con el 60 por ciento de los votos, y en Cipolletti (64%), que están en manos de Cambiemos. Ganar esos municipios en la votación local se transformó ahora en el principal objetivo de Juntos para lo que queda del año. “Intentaremos que el hilo sea el mismo entre la Provincia y los municipios”, dijo Weretilneck.

Los que quisieron nacionalizar la elección fueron los grandes perdedores de esta elección”, dijo A. Palmieri, vicegobernador electo

La contundente victoria del oficialismo marcó la jornada apenas cerrada la votación. Aunque los datos oficiales se demoraron algunas horas, en los distintos centros de cómputos de Juntos, en Cipolletti, Roca, Viedma y Bariloche, había clima de festejo, aunque contenido a la espera del recuento. En el FpV ocurría todo lo contrario y hasta hubo locales de campaña con las puertas cerradas.

La primera en reconocer el resultado fue Lorena Matzen, de Cambiemos, quien felicitó a Carreras y le pidió “que trabaje por el desarrollo de Río Negro, haciendo foco en la fruticultura y en levantar al gigante dormido que es el turismo de la provincia”.

Los festejos del oficialismo comenzaron temprano por la gran victoria.

El oficialismo no sintió el golpe que, se suponía, podría representar la decisión de la Corte Suprema en torno a la candidatura de Weretilneck. A pesar de ser un partido político nuevo -fue su segunda elección- y sin su principal figura en la boleta, no perdió votos y gobernará la provincia durante otros cuatro años. “Hace dos semanas acá cerca festejaban el fallo de la Corte, porque no entendieron nada. Porque eso nos hizo más fuertes”, manifestó el vicegobernador electo, Alejandro Palmieri.

Carreras aseguró que el triunfo se construyó a partir de la gestión de gobierno. Y prometió que habrá continuidad. “Hemos aprendido a gestionar las soluciones a los problemas de la provincia con las herramientas del Estado. Hemos hecho una transformación real y palpable de la provincia, que les cambia la vida a los ciudadanos”, sostuvo.

Weretilneck, por su parte, devolvió el elogio. “Nuestros candidatos estuvieron fantásticos. El 50 por ciento de los votos es un respaldo enorme. Vamos a seguir trabajando para que la provincia siga transformándose”, concluyó.

En Juntos aseguraron que el apoyo en las urnas fue "contundente".

La oposición

La otra cara de la moneda fue la oposición. El golpe más duro se lo llevó el Frente para la Victoria, que en las Legislativas de 2017 obtuvo el 50 por ciento de los votos y “forzó” a Juntos a retirar su lista tras las PASO. Soria no pudo capitalizar ese resultado y perdió sin atenuantes, más allá de una posible denuncia por fraude que surgió desde su búnker en Roca, cuando el resultado ya estaba definido. Al cierre de esta edición, rondaba el 35 por ciento. Prácticamente el mismo resultado que obtuvo Miguel Pichetto en 2015.

Cambiemos estuvo lejos hasta de sus propias previsiones y quedó tercero, con el 5,6 por ciento.

El poder político cambiará de manos tras la elección. Javier Pérez. Editor de LM Cipolletti

Ganó Juntos. Perdieron el Frente para la Victoria y Cambiemos. Las principales fuerzas políticas de la provincia, sin embargo, enfrentarán un escenario interno similar, obligadas a reacomodar liderazgos y acuerdos.

Arabela Carreras fue elegida ocho meses antes de asumir el cargo. En ese tiempo deberá ocupar el lugar de liderazgo que hoy tiene Alberto Weretilneck. La libertad que Weretilneck le dé, o le quite, definirá la fortaleza de Juntos, que aspira a convertirse en el partido político más fuerte de Río Negro. Tiene una ventaja clara: resolverá su destino ejerciendo el gobierno.

En el PJ habrá internas. Es la única certeza tras otro cachetazo electoral. El pichettismo, desplazado por Martín Soria hasta de los cargos más bajos de las listas, reclamará protagonismo y hasta la conducción del partido que lidera el Frente para la Victoria. El intendente de Roca manejó la campaña a su antojo, imponiendo en la fórmula a Magdalena Odarda, crítica histórica del kirchnerismo. Lo apuntarán todos los dirigentes descontentos. Su hermana, María Emilia, aparece como una heredera “lógica”, pero deberán soportar la tormenta.

Cambiemos, muy lejos en las urnas, llegó a las elecciones con diferencias marcadas entre el PRO y la UCR. El radicalismo hizo pesar su presencia territorial e impuso la candidata a gobernadora tras amenazar con romper la alianza. Su objetivo es claro: recuperar protagonismo tras el golpe del 2011. Es un matrimonio por conveniencia que le conviene más al PRO, pero parece encaminarse a una ruptura más temprano que tarde.

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