Bronca: los acusan de asesinos pero volvieron al barrio

Los vecinos vieron a los sospechosos de matar a Sebita Sapuri y estallaron.

Los hermanos cipoleños acusados de asesinar de un disparo a Sebastián Sapuri (18), en diciembre pasado, volvieron a la ciudad tras haber sido liberados por la Justicia durante la primera quincena de abril. Los vecinos los vieron a 30 metros de la escena del crimen y explotaron de bronca. En el lugar tuvo que intervenir personal policial, que se llevó a los jóvenes para evitar que la situación pasara a mayores.

Debido a los resultados de una pericia clave que debilitó la acusación, la jueza Florencia Caruso había determinado que Isaías Montesinos, de 20 años, debía comparecer en la Fiscalía tres veces por semana y que su hermano menor, de 17 años, debía ser visitado por personal de Libertad Asistida.

Tras el juicio, los acusados se mudaron a Allen, pero este fin de semana fueron vistos en una vivienda del Barrio Obrero A, ubicada a menos de una cuadra de distancia del lugar donde fue asesinado Sebita. Se cree que el lugar donde fueron vistos funcionaría de aguantadero.

Al respecto, vecinos del Barrio Obrero (que prefirieron mantenerse en el anonimato por temor a represalias) expresaron a LM Cipolletti: “Los vimos entrando a una casa con una moto que, por la actitud que tenían, creemos que era robada. Tenemos miedo, nos dejaron expuestos y la Policía los cubre”.

A su vez, algunos de los habitantes de la zona contaron que intentaron dialogar con el fiscal de la causa, Martín Pezzetta, y que la respuesta que recibieron fue, a su entender, “poco satisfactoria”.

“Nos dijo que los hermanos Montesinos tenían una orden de restricción de acercamiento al barrio Anai Mapu, pero no al Obrero A”, por lo que no habían incumplido ninguna disposición judicial en este caso.

“Es una locura porque estamos a pocas cuadras de distancia, re cerca. Ahora los del Mapu quieren venir a pincharla acá cuando nosotros no tenemos nada que ver”, comentó una de las mujeres que vio a los sospechosos entrar a la vivienda.

Desde la Regional Quinta de la Policía de Río Negro dieron también la misma explicación: “Uno de los jóvenes que estuvo detenido por homicidio tiene libertad con pautas de restricción”, y una de ellas es no acercarse al Anai Mapu. Sin embargo, la orden no especifica nada sobre el Obrero A, que se encuentra a pocos metros de distancia.

¿Un crimen con el sello de la droga?

Sebita era un pibe de 18 años que sufría un problema de adicción a las drogas con el que luchaba diariamente. Ese camino que había decidido emprender quería que también lo hicieran otros chicos del barrio y algunos amigos suyos. Vecinos de la zona aseguran que eso no fue tolerado por algunos de los transas que operan en el lugar y que a raíz de eso terminaron asesinándolo de un disparo. Es por eso que aseguran que el crimen está vinculado directamente con la venta de drogas en la ciudad.

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