Un reciclador de plásticos, el emprendedor del año

Raúl tiene un plan para reutilizar el material y parar la contaminación.

por Guadalupe Maqueda

La planta donde Raúl Assum recicla plásticos todos los días ha crecido tanto que lo tapa la basura. Apenas se lo ve entre las cubas que amontonan todo tipo de desechos sobre la extensa superficie de un viejo galpón que en otro tiempo acopió madera. Desde lejos, los desperdicios que ganan altura asumen todo el protagonismo. Él parece un hombre en miniatura, pero con un potencial gigante capaz de reducir a pequeños pedacitos una montaña de envases y mitigar así el vertido indiscriminado de basura.

Hace pocos días, la Cámara de Comercio e Industria local reconoció el trabajo de la firma que integra junto a un socio y amigo de toda la vida. De ocho finalistas, Assum resultó ser el joven emprendedor del año de la ciudad y ahora competirá en la instancia provincial. El evento será en marzo de 2017, en Cipolletti.

“Crisalis puede provocar un cambio sustancial en todo lo que es la recolección de residuos”, consideró el titular de la CIC, José Luis Bunter. Por su proyección fue elegida entre otras empresas de la ciudad y ese también es el objetivo que tiene en mente para el año que se avecina: que las empresas generadoras de grandes volúmenes comiencen a realizar la separación de desechos en origen, a fin de evitar que los plásticos acrecienten las gigantescas montañas del basural.

Hizo la prueba piloto de juntar plásticos durante un mes para tener una idea aproximada de cuánta basura se genera en Cipolletti y tuvo que parar ahí, porque los resultados fueron abrumadores. Un solo hombre que recicla habitualmente basura en la ciudad con una camioneta, una de las 15 que dice que circulan por esta ciudad, llegó a juntar nada menos que 6 mil kilos de polietileno de baja densidad, con tan sólo pasar a retirar los desperdicios de tres sitios. “El volumen que arrojan es impresionante”, sostuvo Assum.

Luego, incorporó esa experiencia al proyecto de ordenanza que elabora para presentar a los ediles y lograr al fin mitigar la contaminación del basural.

Busca crear un tacho que clasifique la basura

El joven emprendedor Raúl Assum aprovecha al máximo sus recursos y lo que otros desechan para pergeñar nuevos proyectos. Es así que en estos momentos diseña y quiere fabricar un prototipo de tacho de basura reciclado y domiciliario que se adapta a la clasificación de la basura. “En marzo, la Provincia supuestamente lanzará un programa para separar los desechos, y nosotros estamos diseñando un tacho que lo haríamos con el plástico que reciclamos en la fábrica”, comentó Assum.

Sería un tacho típico de bajomesada que haría lugar a la separación de desechos por bolsita según tipo y color: la verde para el plástico, la amarilla para el cartón y la azul para lo orgánico. Con ese fin, necesitan adquirir una máquina inyectable. La intención es que el material plástico que se deseche en las casas pueda ir a parar a la planta de tratamiento y reciclado.

La planta ubicada en la General Paz comenzó en el más completo anonimato, pero al hacerse público el emprendimiento, mucha gente empezó a llegar al lugar.

Aunque no estén preparados para recibir los desechos domiciliarios, lo cierto es que hay vecinos que acercan bolsas con plásticos y las dejan en el portón. Las botellas -aclara- por ahora no las pueden procesar porque para elle necesitan una línea especial.

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