Un cipoleño viaja a Perú para enseñar slackline

Se trata de un deporte de equilibrio que no sólo requiere de la destreza física de la persona que lo practica, sino también de su confianza en sí mismo.

Katia Giacinti - giacintik@lmneuquen.com.ar

Con tan sólo 26 años, el cipoleño Federico Tiemroth emprendió un viaje hacia Perú junto a dos de sus mejores amigos, Camila y Nicolás, para compartir sus conocimientos más profundos sobre el Slackline, un deporte de equilibrio que no sólo requiere de la destreza física de cada individuo, sino también de su confianza en sí mismo. En este momento se encuentran en Salta y planean llegar a destino antes del 15 de marzo, aunque no tienen apuro en cumplir con la fecha, ya que echaron la suerte al destino.

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Para quienes desconocen de qué trata esta práctica, el Slackline consiste en enganchar una cinta tensa entre dos puntos de anclaje –generalmente árboles- para luego subirse y caminar de un extremo a otro sin perder el equilibrio. También existen otras modalidades tales como el Trickline, en el que la persona realiza diferentes tipos de trucos, y el Highline, una de las más extremas, ya que la cinta se coloca a una altura de más de 20 metros.

En diálogo con LM Cipolletti, el joven aventurero contó que se dedica a este deporte desde hace ocho años y que la primera vez que vio a un grupo de gente entrenando fue en el Parque Rosauer. Desde entonces, dedicó todo su tiempo y energía para convertirse en un experto, aunque siempre pensando en enseñar sus técnicas a los demás.

Equipo de Slackline
El equipo de Slackline en el Alto Valle.

El equipo de Slackline en el Alto Valle.

“Cuando empecé fue muy loco, pero hermoso. Me costó muchísimo poder caminar en una cinta, unos pocos pasos me llevaron alrededor de dos semanas. Me dolía mucho el cuerpo, hubo músculos que se pusieron en acción que antes no participan de las actividades cotidianas. Después de un tiempo de haber arrancado adquirí mi propia cinta y empecé a entrenar todos los días, al menos una hora sin falta”, detalló Federico.

Algunos de los fotógrafos extremos que han capturado a los cipoleños haciendo equilibrio son Rodrigo Flores y Santiago Pasarelli.

Tal fue su amor por este deporte que entre el 2017 y 2018 armó su propia escuela de equilibrio en diferentes espacios verdes de Cipolletti. Al principio comenzó cobrando una cuota, pero luego decidió que tenía que ser “a la gorra” y cada persona que participara colaborara con lo que pudiera. “Me di cuenta que hacerlo de esa manera iba a ser más satisfactorio tanto para la gente como para mí”, confesó.

Los años siguientes todo fue cuesta arriba, al igual que su motivación para seguir adelante con sus proyectos. Para el 2019, armaron un grupo muy grande de deportistas amantes del Slackline, el cual terminó por convertirse en una gran familia. Entre todos se dedicaron a entrenar a diario e incluso en invierno, con lluvia, viento y frío.

“En ese momento surgió la idea de realizar estos talleres de equilibrio en otros espacios y justo dos amigos –Camila y Nicolás- se coparon para acompañarme. La idea es llegar hasta Perú creando espacios de intercambio de conocimientos, en el que cada uno enseñe lo que sabe, porque algunos hacen yoga, acrobacia y malabarismo”, explicó Federico.

Nicolás, uno de los amigos de Federico, practicando Slackline
Nicolás, uno de los amigos de Federico que también viajará a Perú.

Nicolás, uno de los amigos de Federico que también viajará a Perú.

¿Por qué Perú?

El cipoleño contó que en el 2018 viajó a Cusco, en Perú, un lugar de en sueño que le cambió la vida: “Siempre quise volver, pero antes tenía que acomodar algunas cosas. Primero planté dos semillas en dos espacios verdes de la ciudad –una en el Parque Rosauer y otra al lado de la Casa de la Música-, después me recibí de profesor de Educación Física y, finalmente, comencé a planear la travesía”.

Finalmente, Federico y sus dos compañeros de aventuras, Camila y Nicolás, decidieron emprender el viaje. Hoy se encuentran en la provincia de Salta, donde también están buscando desarrollar algunos talleres de Slackline y practicar su modalidad más arriesgada, Highline, la cual se realiza siempre con un arnés y una línea de vida, la cual permite reincorporarse en el caso de perder el equilibrio y continuar avanzando con seguridad.

“La idea es llegar a Perú antes del 15 de marzo para poder presentar nuestros proyectos, pero tampoco estamos tan apurados, queremos que todo fluya. Acá en Salta estamos esperando que se sume Nicolás, para poder continuar con nuestro camino”, concluyó.

Los aventureros cipoleños

Federico

Es cipoleño y se dedica al Slackline desde hace ocho años.

Federico Tiemroth

Camila

La joven es de Cipolletti y comenzó a practicar Slackline en el 2019.

Camila

Nicolás

Otro cipoleño aventurero que se inició en el deporte hace más de dos años. Su especialidad es el malabarismo.

Nicolás

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