"Te dibujo un cuento" dejó su huella en Cipolletti

Emilio Ferrero visitó cuatro escuelas.

“Todos venimos del patio de nuestra escuela”, dice el mural que desde hace unas semanas les saca una sonrisa a los alumnos de la Escuela 53, a los padres y a los maestros. La frase está rodeada por los clásicos pajaritos del reconocido escritor, dramaturgo y humorista gráfico Emilio Ferrero.

La escuela primaria del centro de la ciudad fue una de las muchas instituciones de la región que durante 15 días recibieron el taller “Te dibujo un cuento”, con el que Ferrero recorre el país dejando su huella en las escuelas. La Especial 24, la 247 de Las Perlas y la 258 del barrio Rosauer fueron otras de las comunidades educativas que se sumaron a la actividad y hoy lucen renovadas con la intervención artística del dibujante, los maestros y hasta los alumnos.

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Antes de las ilustraciones, se leen cuentos en voz alta, por lo que la creación en las paredes está vinculada a lo que los niños leen e interpretan. Ferrero desarrolla uno de sus cuentos y lo ilustra en vivo, y eso permite que los niños descubran cómo es el proceso creativo que él realiza a diario en los medios gráficos.

“Es hermoso lo que han hecho los chicos y los trabajos que han hecho las maestras, pintando dibujos en las aulas. Es un trabajo espectacular”, dijo Emilio Ferrero, el artista mostró en su Facebook cómo quedó la Escuela 53.

En el cierre de la actividad se pintan los grandes murales. El de la 53 está en el patio interno, en la pared que tapó el viejo escenario. En Las Perlas, en tanto, recuerda una canción: “No es lo mismo vivir que honrar la vida”, dice una de las paredes internas. En el patio exterior, en tanto, hubo una yapa: un enorme dibujo con una frase dirigida a niños y adultos: “Bienvenidos, siempre”.

Ferrero es un referente del humor nacional, con destacada labor internacional y de larga trayectoria en publicaciones del calibre de Rico Tipo y Humor. Actualmente, publica sus trabajos en diarios nacionales.

Sus libros de cuentos son muy populares entre las maestras y quedó en evidencia en las escuelas que visitó, donde además de paredes decoradas, los padres y estudiantes pueden ver ahora muchos colores en los guardapolvos de las maestras. Otro recuerdo de los talleres, que sumaron su granito de arena para generar sentido de pertenencia a las escuelas y que los niños de primaria se amiguen con la literatura y el arte gráfico. No parece poco, porque “todos venimos del patio de nuestra escuela”.

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