Se mató de un balazo y la familia donó sus órganos

El corazón fue a Mendoza; el páncreas, los riñones y el hígado, a Buenos Aires.

Pese al dolor, la familia del joven de 26 años que murió ayer a la madrugada a causa de un disparo en la cabeza donó sus órganos para salvar otras vidas. Esa fue la voluntad cuando su cuadro era irreversible y los médicos confirmaron que tenía muerte cerebral. Prestaron su consentimiento e inmediatamente después se inició el protocolo de actuación para extraer los órganos, con la autorización judicial que se requería en el caso.

Es que por las circunstancias del hecho se sigue una investigación penal: el joven resultó mortalmente herido con una pistola pequeña, calibre 25, tras sostener una discusión con su pareja en una vivienda de la toma 2 de Febrero. Aparentemente, se trataría de un suicidio.

El operativo para llevar a cabo la ablación de órganos comenzó ayer por la mañana, ni bien desembarcaron especialistas de la Fundación Favaloro y de Mendoza. El equipo de trabajo, además, contó con la asistencia técnica del personal del hospital Pedro Moguillansky.

Cuando pudieron extraer los órganos al joven fallecido, se pidió colaboración a la Policía para armar un cordón sanitario que facilitara el traslado inmediato y sin complicaciones hasta el aeropuerto de Neuquén capital, ubicado sobre Ruta 22.

Según precisó ayer la bioquímica María José Lapuente, quien asumió la dirección interina del hospital local, alrededor de las 11:30 se trasladó el corazón del joven con destino a la ciudad de Mendoza, mientras que después mandaron el resto de los órganos a Buenos Aires (páncreas, riñones e hígado). Incluso, se pudieron recuperar las córneas.

En la tarde de ayer, el operativo todavía se encontraba en marcha porque los órganos iban a ser trasplantados para salvar otras vidas de manera inmediata.

Lapuente recordó que hace por lo menos dos años que no se llevaba a cabo en el hospital cipoleño un operativo de esta magnitud para salvar otras vidas, mientras que agradeció a los familiares del joven fallecido que “frente al dolor de esa pérdida y un hecho tan trágico, hayan prestado su consentimiento para mejorar la calidad de vida de otras personas”.

Desde el hospital también recordaron que todos pueden ser donantes o requerir algún órgano en algún momento de la vida. Por eso incitan a los vecinos a que se anoten en el Registro Nacional de Donantes del Incucai.

Consternación

Murió tras casi 24 horas de agonía

Lamentablemente, el hombre que resultó herido de bala en la cabeza no pudo recuperarse de la grave lesión sufrida y ayer, en las primeras horas de la madrugada, murió. Según fuentes judiciales, el hecho fue un suicidio y se descartaron otras hipótesis.

La persona fallecida fue identificada como Lucas Rodrigo Sepúlveda, de 26 años, quien vivía junto a su pareja y tres hijos muy pequeños de 6 meses, 4 y 6 años. Además, su mujer se encontraba embarazada.

Lo sucedido en la toma 2 de Febrero causó una gran consternación entre familiares y amigos y trascendió que la principal causa habría sido su adicción a las drogas, sumada a un importante cuadro de depresión. De acuerdo con las fuentes, el miércoles a la madrugada se habría dado una discusión menor con su pareja y, luego, el joven decidió dispararse en la cabeza.

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