Quiso matarse porque la despidieron del Municipio

Se trata de una barrendera, madre soltera y con problemas psicológicos.

Una barrendera de Servicios Públicos del Municipio amagó con envenenarse con fármacos al enterarse ayer de que había sido despedida de su puesto. La pronta reacción de empleados y de personal de conducción pudo evitar que consumase su propósito. El gremio Sitramuci intervino para dar su apoyo a la mujer y exigir su reincorporación. El Ejecutivo no se pronunció oficialmente sobre el caso.

El hecho ocurrió por la mañana, en el corralón municipal conocido como ex Roweco, ubicado en calle General Paz. La empleada pertenece al área de Sanidad e Higiene Ambiental y, por lo que pudo establecer el sindicato, enfrenta problemas nerviosos, con reiterados ataques de pánico que han minado su salud. El resultado es que ha tenido que faltar a sus labores y esta habría sido la razón invocada para su cesantía.

La situación que se vivió en la dependencia comunal fue altamente inquietante. La desesperación de la afectada fue más que evidente, ya que es madre soltera, tiene varios hijos y está en tratamiento psicológico. Quedarse sin trabajo en estas circunstancia, con un cuadro de inestabilidad emocional, fue como una gota que sobrepasó todos sus límites. Tomó la decisión de empastillarse pero, por fortuna, alcanzaron a disuadirla, sin que llegara a tomar las píldoras.

Sin embargo, ante la conmoción, se armó un zafarrancho descomunal y se pidió, por distintos medios, la presencia de un representante de Sitramuci para que intervenga y brinde atención a la trabajadora. A nombre de la organización, se apersonó en el lugar el delegado Juan Méndez, quien actuó brindó la contención que exigía el momento.

El titular del gremio, Omar Meza, se solidarizó “con la compañera” y lamentó que se la haya despedido sin tenerse en cuenta su estado de vulnerabilidad. Manifestó que se exigirá la reincorporación y que el Ejecutivo revea su política hacia el personal, puesto que hay más casos de empleados con problemas nerviosos y de adicciones que deben ser tratados y a quienes se les debe dar una oportunidad para mejorarse y poder cumplir con sus tareas habituales.

En la comuna hay un programa que busca atender a empleados con dificultades de este tipo y es momento de que demuestre su capacidad de dar una alternativa a quienes lo necesitan.

Mientras, la mujer que intentó atentar contra su vida seguirá teniendo la contención del gremio, que bregará por su recuperación en términos de salud y de trabajo.

Van 15 despidos en estos meses

El dirigente de Sitramuci Omar Meza pidió “más sensibilidad” a las autoridades municipales puesto que, según sus informaciones, en los últimos meses han sido despedidos no menos de 15 trabajadores.

Complicado panorama laboral

Suspendido en acción

El delegado Juan Méndez, que brindó atención a la empleada que se quiso suicidar, está en la actualidad suspendido de su trabajo en la comuna y cobrará la mitad de sus ingresos. El gremialista concurre a una iglesia cristiana y es conocido por su conducta solidaria.

Lo sacaron del cementerio

Sitramuci alertó de otros casos preocupantes de empleados. Entre ellos, figura el de un laburante del cementerio que fue trasladado, presuntamente en forma arbitraria, a una cuadrilla de Servicios Públicos. El hombre está en atención psicológica.

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