El clima en Cipolletti

icon
22° Temp
49% Hum
LMCipolletti Karting

De embajadora del pueblo al karting: la historia de Rocío, que pide pista y ayuda

Trabaja, estudia y es madre. El accidente que la ayudó a "sacarme el miedo" y en especial el "sueño" que está cumpliendo esta inquieta joven valletana.

Le costó más convencer a su mamá Marisol de que se animara a verla conducir a toda velocidad que llegar a la meta en su primer gran desafío, ese que superó con creces. Finalmente, pesó el sentimiento y la mujer estuvo, como siempre, apoyándola de manera incondicional.

“Lo sufre mucho, le da miedo y para colmo la semana previa a la carrera me pegué un palo en el entrenamiento y se puso mal. Por suerte fue al kartódromo a hacerme el aguante y está feliz como toda la familia”, reconoce Rocío Luján Marín.

A los que no hubo que insistirle fueron su papá, quien le inculcó la pasión tuerca y que hace las veces de “preparador, mecánico, todo” y su pequeño hijo Fausto -6 años-, que “está orgulloso de mí y me acompaña desde el primer día”.

image - 2024-09-13T210406.915.jpg

Estudia y trabaja. Es madre. Y, como si fuera poco, ahora está cumpliendo su gran sueño: competir en karting. Reconoce que “no me puedo quedar quieta, soy muy activa” y por eso anda siempre a las corridas, dentro y fuera de la pista.

De embajadora al karting

Se trata de la joven de 24 años que en 2022 fue Embajadora de General Fernández Oro y que en las últimas horas pidió ayuda en las redes sociales para sostener esta reciente y tan anhelada incursión en el automovilismo regional.

“Solo lo que es la inscripción cuesta 85 mil pesos, la cubierta dura una o dos carreras, son entonces 200 mil pesos de gasto de gomas que seguro se suman. No pedirmos un monto específico a los sponsors, lo que nos puedan colaborar, aunque sea un pack de gaseosas, todo nos sirve, ya que por ejemplo en un finde completo necesitás bebida, comida, etc…”, le cuenta Ro a LM Cipolletti tras retirarse unos minutos de la clase de Seguridad e Higiene para atender a este medio.

Creció yendo a ver carreras de sus parientes o de las categorías profesionales que llegaban a la zona, cuando no viajaba como fan con su círculo íntimo. Eso explica su debilidad por los fierros.

image - 2024-09-13T210452.459.jpg

“Vengo de una familia de automovilismo, mi tía, mi papá corrían en Motocross y me transmitieron esto. Surgió la posibilidad de poder sumarnos al karting y con mi papá no lo dudamos. Hace poco debuté y pude completar la carrera completa, competí con chicos de gran nivel en el kartódromo de Fernández Oro, es carting con caja y pista de tierra. Así que feliz más allá del resultado”, comparte sus sensaciones.

“El corazón me explotaba, mi mamá lloraba. Fue meritorio el laburo contrarreloj de mi viejo porque una semana antes, en una prueba se nos rompió el auto y él se las ingenió para ponerlo en forma enseguida y tras un laburo incesante”, amplía.

image - 2024-09-13T210543.235.jpg

Sobre el susto, asegura: “En las pruebas tuve un accidente, volcamos con el chico que me chocó, me hizo salir del karting el impacto. Eso, no obstante, me ayudó a sacarme todo el miedo que tenía, me asusté, largué el llanto del susto y luego ya entré confiada”.

Guarda un lindo recuerdo de su experiencia como embajadora de la vecina ciudad. “Representar a Fernández Oro, recorriendo todo el Valle fue hermoso e inolvidable”, señala y comenta que también defendió a Oro “como jugadora de fútbol”.

A pesar de tratarse de un ambiente machista, destaca el buen trato recibido por el mundillo tuerca en su debut. “Al principio, es verdad, me decían que no me anote porque mi peso era muy bajo -50 kilos- y tuvimos que meterle plomo 30 kilos para poder llegar al reglamento. Pero no me puedo quejar, sería injusta. Muchísima gente y hombre grandes que la primera vez que me vieron me ayudaron, me explicaron cómo entrar a las curvas y todos los secretos”, valora la joven que también de algún modo está ligada a los autos en su empleo: trabaja en un reconocido taller de chapa y pintura (Posas).

“Les agradezco a ellos, a mis sponsor, a mi familia. Me siento muy acompañada, esto es un sueño. Mi viejo me llevaba todos los fines de semana al autódromo de chica, al TC, seguimos al Pincho Castellano de Dodge siempre”, culmina emocionada la chica que pide pista y ayuda. Rocío conducción.