El clima en Cipolletti

icon
11° Temp
62% Hum
LMCipolletti policías

Denunció que policías le dieron una paliza y le rompieron un costoso celular

Un joven aseguró que fue agredido por efectivos de la Comisaría 79 cuando filmaba un operativo en la casa de su abuela. Además, dijo que le destruyeron un iPhone.

Un joven denunció que un grupo de cinco policías de la Comisaría 79 de las 1.200 Viviendas le dieron una paliza y le provocaron lesiones en distintas partes del cuerpo. La más delicada es la que sufrió en los testículos, debido a que uno de los efectivos se los apretó fuertemente con la mano. Pero también recibió golpes en el cuello, el tórax, en un brazo y una pierna, de acuerdo a lo que certificó una médica del hospital cipoleño.

La presentación penal la realizó en la Fiscalía local Alexis Helgueta asistido por el abogado Michel Rischmann, a quien designó para que lo represente en la querella.

Te puede interesar...

El hecho, según describió, ocurrió el último viernes 24 poco después de las 21 durante un procedimiento realizado por los uniformados para detener a una persona en la casa de su abuela, ubicada en la calle Celedonio Flores 2045, a la vuelta de la unidad policial.

El muchacho afirmó que estaba en la vereda cuando ingresaron a la vivienda y comenzó filmar con su celular, imágenes que se convirtieron en prueba medular de la denuncia, pues aparecen los rostros de varios policías sospechados.

Denuncian violencia policial en Cipolletti.mp4

El video -que este diario publica en exclusiva- muestra que se produjo un forcejeo entre los efectivos y varias personas y que a los pocos segundos el teléfono cayó al piso. Como quedó con la cámara hacia arriba, se ve que aparecen dos mujeres, que serían integrantes de la comisión de la fuerza.

El muchacho afirmó que se le cayó el aparato cuando uno de los policías lo derribó de un golpe dado de atrás y que, estando en el suelo e “indefenso”, “me pegan todos los policías del procedimiento, tres hombres y dos mujeres, con piñas y patadas”.

Ahí aparece el uniformado que lo agarró de los testículos y “me los aprieta con su mano”.

Violencia policial 1200.jpg

Luego, añadió, lo metieron a un patrullero y lo llevaron a la Comisaría, ubicada a unos cien metros, donde el castigo continuó. Aseguró que en el pasillo que conduce a los calabozos lo siguió golpeando a uno de los agentes que aparece en el video.

“¿Vos me conocés? ¿te la bancás?”, recordó que le dijo. Agregó que le dio patadas con los borcegos puestos y que en un momento se le calló el teléfono, marca iPhone, se lo destruyó de un pisotón y se lo sacaron.

El joven resaltó que un médico policial lo fue a revisar, pero que solo lo hizo parcialmente, y que a pesar de que le advirtió que había sido golpeado no le hizo un examen corporal completo.

Violencia policial 1200 C.jpg

Al otro día, sábado 25, alrededor de las 14, fue puesto en libertad, pero no le devolvieron el celular y tampoco lo registraron entre sus pertenencias, agregó en su relato. Por ese motivo luego presentó una segunda denuncia. Enseguida fue al hospital para que le certifiquen las lesiones padecidas.

Aclaró en la presentación que no se resistió a los policías que acudieron a la casa de su abuela ni entorpeció el procedimiento, y subrayó que los golpes “no estaban justificados ni existía un accionar de mi parte evitar la detención ilegal”.

El teléfono apareció "milagrosamente"

Esa tarde se entrevistó con Rischmann y le mostró las lesiones. Entonces fueron a la Comisaría y le reclamó al oficial de servicio que “no me podían pegar” y también le reprochó el comportamiento del médico de la fuerza.

Rischmann reclamó la devolución del celular con el que grabó los videos, pero no se lo entregaron.

Sostuvo que el abogado entonces les mostró que la aplicación de seguimiento mostraba que el aparato estaba en ese lugar.

“Milagrosamente apareció el mismo y se me hizo entrega con la falsa excusa de que el celular estaba perdido en la vía pública”, manifestó.

Tres hombres y dos mujeres

El joven junto a su abogado quiere que se investigue la actuación de los cincos policías. No sabe sus nombres, pero sostiene que son tres hombres y dos mujeres y que se pueden individualizar porque aparecen en el video.

Entienden que la conducta de los uniformados puede encuadrarse en los delitos de severidades, vejaciones o apremios o incluso tortura.

Por ese motivo Rischmann pidió el secuestro del parte diario y la individualización de los sospechosos.

Para favorecer la investigación acompañaron la presentación con los rostros de los supuestos agresores obtenidos de capturas realizadas del video.

Leé más

Noticias relacionadas

Dejá tu comentario